Zanahoria y remolacha para que sirve: Lo que tu cuerpo realmente siente al combinarlas

Zanahoria y remolacha para que sirve: Lo que tu cuerpo realmente siente al combinarlas

Si alguna vez has pasado por un puesto de jugos naturales, seguro viste ese frasco de color rojo intenso que parece sacado de una película de vampiros. Es la mezcla clásica. Pero, zanahoria y remolacha para que sirve realmente más allá de ser una bebida colorida que mancha la ropa? No es magia, es pura química vegetal. Honestamente, mucha gente se lo toma pensando que es un "detox" milagroso que limpia pecados alimenticios de años en un solo vaso, y pues no. No funciona así. Lo que sí hace es darle a tu sistema cardiovascular y a tu vista un empujón que pocos suplementos de farmacia logran igualar.

A ver, vamos por partes. La remolacha (Beta vulgaris) es básicamente un motor de óxido nítrico. Por otro lado, la zanahoria es la reina del betacaroteno. Cuando las juntas, no solo estás mezclando sabores dulces y terrosos; estás creando una bomba de biodisponibilidad.

El secreto del óxido nítrico y tu presión arterial

Mucha gente busca zanahoria y remolacha para que sirve porque han escuchado que "ayuda a la sangre". Es verdad, pero la explicación científica es más cool. Las remolachas son ricas en nitratos inorgánicos. Cuando los masticas y los tragas, las bacterias en tu boca y las enzimas en tu cuerpo los convierten en óxido nítrico.

¿Y eso para qué? Básicamente, el óxido nítrico relaja y dilata los vasos sanguíneos. Es como si ampliaras los carriles de una autopista en hora pico. Un estudio publicado en la revista Hypertension de la American Heart Association demostró que el jugo de remolacha puede reducir la presión arterial de manera significativa en apenas unas horas.

Ahora, ¿qué pinta la zanahoria aquí? La zanahoria aporta potasio. El potasio ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de sodio a través de la orina y alivia la tensión en las paredes de los vasos sanguíneos. Si sufres de hipertensión o simplemente quieres que tu corazón no trabaje tiempo extra, esta combinación es oro puro. Es ciencia básica, pero aplicada al desayuno.

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Rendimiento deportivo: Más allá del gimnasio

Si entrenas, olvídate de los pre-entrenos químicos que te ponen a temblar. El jugo de zanahoria con remolacha es el doping legal de los ciclistas y corredores de fondo. Es en serio. Investigaciones de la Universidad de Exeter han demostrado que el consumo de jugo de remolacha mejora la resistencia. Esto pasa porque el óxido nítrico hace que tus mitocondrias (las centrales eléctricas de tus células) sean más eficientes. Gastas menos oxígeno para producir la misma energía.

Añadir zanahoria a la mezcla no es solo por el sabor dulce que camufla el sabor a "tierra" de la remolacha. La zanahoria aporta carbohidratos de absorción lenta y antioxidantes que combaten el estrés oxidativo generado por el ejercicio intenso. Si te tomas esto unos 90 minutos antes de moverte, vas a notar que te cansas un poquito menos. No vas a ser Hulk, pero esa última serie de sentadillas va a doler menos.

La vista y la piel: El efecto del betacaroteno

Hablemos de la zanahoria. Todo el mundo sabe que es "buena para los ojos", pero ¿por qué? La zanahoria es una de las fuentes más concentradas de betacaroteno, un precursor de la vitamina A. La vitamina A es esencial para que la retina funcione bien, especialmente cuando hay poca luz. Si te cuesta ver de noche mientras manejas, quizás te falta vitamina A.

Pero hay un detalle que casi nadie menciona sobre zanahoria y remolacha para que sirve en la estética. El consumo constante de estos dos vegetales le da a la piel un brillo que el maquillaje no puede imitar. Se llama "carotenemia" cuando es excesivo (te pones naranja), pero en dosis normales, te da un tono saludable, como si acabaras de regresar de unas vacaciones en la playa. Además, la remolacha contiene vitamina C, que es clave para la producción de colágeno. No vas a dejar de envejecer, obviamente, pero tu piel tendrá mejores herramientas para defenderse del sol y la contaminación.

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El hígado y la digestión: Realidad vs. Ficción

Hay mucho mito aquí. No, el jugo de remolacha y zanahoria no "desintoxica" tu hígado en el sentido de que borra el alcohol de anoche. El hígado se desintoxica solo. Sin embargo, la remolacha contiene betalainas, que son pigmentos con propiedades inflamatorias que apoyan los procesos de fase II de la desintoxicación hepática. Ayudan al hígado a procesar las grasas de manera más eficiente.

Por su parte, la zanahoria es rica en fibras solubles si la comes entera, o en pectinas si la haces jugo. Esto ayuda a que el tránsito intestinal sea... digamos, más regular. Si tienes problemas para ir al baño, esta mezcla es tu mejor amiga. Solo no te asustes si al día siguiente ves colores extraños en la taza del baño; la betacianina de la remolacha tiñe la orina y las heces. Es normal, no te estás muriendo.

Cómo prepararlo para que realmente funcione

Si solo metes todo a la licuadora y te lo tomas, te estás perdiendo de la mitad del beneficio. Aquí te explico por qué:

  1. Añade una gota de grasa: El betacaroteno de la zanahoria es liposoluble. Esto significa que tu cuerpo necesita un poquito de grasa para absorberlo. Ponle unas gotas de aceite de oliva al jugo o cómelo junto con un pedazo de aguacate. Si no, vas a orinar la vitamina A.
  2. No peles la zanahoria si es orgánica: La mayor concentración de nutrientes está justo debajo de la piel. Solo lávala bien con un cepillo.
  3. Cuidado con el azúcar: Tanto la remolacha como la zanahoria tienen un índice glucémico medio-alto para ser vegetales. Si eres diabético, mejor consulta con tu médico o mézclalo con algo verde, como espinacas o pepino, para bajar la carga de azúcar.
  4. Limón, siempre: El hierro de la remolacha es de origen vegetal (no hemo), lo que significa que se absorbe mal. La vitamina C del limón dispara esa absorción. Además, corta el sabor terroso de la remolacha y lo hace mucho más refrescante.

Kinda loco pensar que algo tan barato y común tenga tanto impacto, ¿no? A veces buscamos la solución en pastillas caras cuando en la verdulería de la esquina tenemos la respuesta.

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¿Existen contraindicaciones?

Nada es perfecto. Si tienes tendencia a formar cálculos renales, ten cuidado. La remolacha es altísima en oxalatos. Los oxalatos pueden unirse al calcio y formar piedras en los riñones si te pasas de la raya. Si ese es tu caso, no te bebas un litro diario. Con un vaso pequeño dos o tres veces por semana vas sobrado.

Honestamente, el mayor "riesgo" es el susto que te pegas cuando vas al baño. Fuera de eso, es una de las combinaciones más seguras y nutritivas que existen.


Para sacarle provecho real al tema de zanahoria y remolacha para que sirve, empieza por incorporarlo de forma gradual. No necesitas hacer un ayuno de jugos. Simplemente sustituye ese café de media tarde o el refresco de la comida por un vaso de este elixir.

Pasos prácticos para empezar hoy:

  • Compra remolachas medianas; suelen ser más dulces y menos fibrosas que las gigantes.
  • Si usas extractor, bebe el jugo de inmediato. La luz y el aire oxidan los antioxidantes rápidamente.
  • Si usas licuadora, no cueles la pulpa. La fibra es lo que evita que el azúcar de los vegetales te de un pico de insulina.
  • Alterna el consumo: tres días sí, dos días no. Así evitas la acumulación excesiva de oxalatos y permites que tu cuerpo procese los nutrientes con calma.
  • Observa tu energía. La mayoría de las personas reportan una claridad mental más aguda después de una semana de consumo constante, probablemente debido a la mejor oxigenación cerebral por el óxido nítrico.