Top 10 mejores series de la historia: Lo que los críticos nunca te dicen

Top 10 mejores series de la historia: Lo que los críticos nunca te dicen

¿Alguna vez te has peleado con un amigo por culpa de un mando a distancia? Yo sí. Fue por decidir si el final de Lost era una genialidad incomprendida o una tomadura de pelo de proporciones bíblicas. Al final, las listas sobre las top 10 mejores series de la historia son un campo de minas. Todo el mundo tiene una opinión, y la mayoría están sesgadas por la nostalgia o por lo que vieron la semana pasada.

Pero seamos sinceros. Hay un puñado de producciones que simplemente juegan en otra liga. No hablo solo de entretenimiento barato para pasar el rato mientras cenas. Hablo de obras que cambiaron la forma en que entendemos la televisión. Estamos en 2026 y, aunque plataformas como Apple TV+ o HBO Max (ahora solo Max, ya sabes cómo va esto) siguen sacando joyas como The Studio o la segunda temporada de Severance, los titanes del pasado siguen ahí, inamovibles.

Si buscas la verdad sin filtros sobre qué ver antes de morir, quédate. Vamos a romper el mito de la perfección televisiva.

El eterno debate: ¿The Wire o Los Soprano?

Si te mueves en círculos de "culturetas" de seriefilia, esta es la pregunta del millón. Es casi una religión. Por un lado tienes a Tony Soprano, ese tipo que es un monstruo pero al que quieres abrazar (aunque probablemente te estrangularía después). Por otro, tienes el realismo crudo de Baltimore.

1. The Wire (Bajo escucha)

Honestamente, no es una serie fácil. Los primeros capítulos son lentos. Muy lentos. Pero es que David Simon no te está contando una historia de policías y ladrones. Te está diseccionando una ciudad. Es sociología pura disfrazada de drama criminal. Cada temporada añade una capa: la policía, el puerto, la política, la educación y el periodismo. Al final, el protagonista no es McNulty, es la propia Baltimore. Es, probablemente, lo más cercano a una novela de Dickens que verás jamás en una pantalla.

2. Los Soprano

Aquí empezó todo. Sin Tony no existiría Walter White. David Chase se atrevió a decirnos que el protagonista podía ser un villano deprimido que va al psiquiatra porque se le mueren los patos de su piscina. La mezcla de humor negro, violencia brutal y surrealismo onírico la hace única. ¿El final? A mí me encanta. Ese fundido a negro es la definición de "hacer lo que te da la gana con tu audiencia".

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La era dorada y el fenómeno del anti-héroe

A mediados de los 2000, algo hizo clic. La televisión dejó de ser la hermana pequeña y pobre del cine. Empezamos a ver presupuestos de locura y guiones que harían llorar a Aaron Sorkin.

3. Breaking Bad

Es casi perfecta. Así de claro. Vince Gilligan diseñó una trayectoria que va de "Mr. Chips a Scarface" y no se desvió ni un milímetro. Lo que más me vuela la cabeza es cómo consiguieron que empatizáramos con un fabricante de metanfetamina que, seamos claros, acaba siendo un ególatra insoportable. Y ojo, que Better Call Saul para muchos es incluso mejor por ser más sutil, pero el impacto cultural de Walter White es imbatible.

4. Mad Men

Kinda lenta para algunos, pero visualmente es un orgasmo. Don Draper es el vacío existencial envuelto en un traje gris de los años 60. Es una serie sobre el cambio, sobre cómo América se transformó y cómo nosotros, básicamente, seguimos siendo los mismos insatisfechos de siempre. No busques acción aquí; busca miradas, silencios y muchos cigarrillos.


Las 10 mejores series de la historia: No todo es drama criminal

A veces parece que para ser una "gran serie" tienes que tener pistolas o droga. Mentira. La comedia y la ciencia ficción han parido maravillas que merecen estar en cualquier top.

5. Seinfeld

La serie sobre nada. Revolucionó la estructura de la sitcom. Sin lecciones morales, sin momentos sentimentales forzados. Solo cuatro personas bastante horribles metiéndose en líos por nimiedades. Sigue siendo fresca hoy en día porque todos somos un poco George Costanza en nuestro interior.

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6. Succession

Sí, es "reciente" comparada con las otras, pero lo que hizo Jesse Armstrong con la familia Roy es historia viva. Es como si Shakespeare hubiera escrito un guion para HBO mientras estaba enfadado con el mundo. Los diálogos son puñales. Ver a gente asquerosamente rica siendo miserable es extrañamente reconfortante.

7. The Leftovers

Probablemente la serie más infravalorada de esta lista. Damon Lindelof se redimió de los pecados de Lost con esta meditación sobre el duelo y la fe. ¿Qué pasa si el 2% de la población desaparece de golpe? No importa el porqué, importa cómo seguimos viviendo. Prepárate para llorar. Mucho.

8. Twin Peaks

David Lynch en estado puro. Sin esta serie, el misterio en televisión no sería lo mismo. Ese aire de pesadilla en un pueblo aparentemente tranquilo cambió las reglas del juego en los 90. Es rara, es incómoda y es maravillosa.

9. Chernobyl

Cinco episodios. No necesitó más para ser una obra maestra. Es un terror diferente, un terror basado en la incompetencia humana y en las mentiras de un sistema podrido. La atmósfera es tan pesada que casi puedes oler el grafito quemado a través de la televisión.

10. Fleabag

Phoebe Waller-Bridge rompió la cuarta pared y nos robó el corazón. Es corta, es ácida y es profundamente humana. La segunda temporada, con el "Hot Priest", es televisión en estado de gracia. Pocas veces verás una serie que te haga reír a carcajadas y te rompa el alma en el mismo minuto.

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Por qué nos obsesionan estos rankings

Al final, buscar las top 10 mejores series de la historia es una forma de buscar conexión. Queremos saber que lo que sentimos al ver un episodio también lo sintió alguien más al otro lado del mundo. La crítica profesional, desde Rolling Stone hasta los agregadores como Metacritic, nos da una guía, pero tu lista personal siempre será la que mande.

Hay ausencias dolorosas en este post, lo sé. The Bear está llamando a la puerta con fuerza, y Succession ya se ha sentado en el trono. Incluso series como Andor han demostrado que se puede hacer arte dentro de franquicias comerciales. La televisión no está muerta; simplemente está mutando.

Qué hacer ahora para mejorar tu cultura seriéfila

Si ya te has fundido las sospechosas habituales de Netflix o Disney+, mi consejo es que salgas de tu zona de confort.

  1. Dale una oportunidad a los clásicos: No ignores The Wire porque se vea en 4:3 en las primeras temporadas. La calidad del guion compensa cualquier pixel.
  2. Busca creadores, no plataformas: Si te gusta Breaking Bad, sigue a Vince Gilligan. Si amas el ritmo de Succession, busca lo que hizo Jesse Armstrong antes en Peep Show.
  3. No te fíes de los hypes: A veces una serie es tendencia solo porque el algoritmo te la empuja. Espera unos meses; si la gente sigue hablando de ella, entonces vale la pena.
  4. Mira fuera de EE. UU.: Hay maravillas en Corea, Reino Unido y España (mira Poquita Fe o Antidisturbios) que no tienen nada que envidiar a Hollywood.

Para convertirte en un verdadero experto, empieza por ver The Sopranos desde el principio si no lo has hecho. Es la base de todo lo que vemos hoy. Después, salta a algo radicalmente distinto como Fleabag para entender cómo ha evolucionado el lenguaje narrativo. La clave no es ver mucho, sino ver lo que realmente deja huella.