Entender la historia de México es, básicamente, tratar de entender un rompecabezas que a veces parece no tener piezas suficientes. O que tiene demasiadas. Si buscas todos los presidentes de México en orden, probablemente esperas una lista seca, de esas que te hacían memorizar en la primaria. Pero honestamente, la realidad es mucho más caótica y fascinante que un simple listado de nombres y fechas. Desde Guadalupe Victoria hasta el presente, la silla presidencial ha sido el centro de traiciones, guerras civiles, periodos de paz forzada y una transición democrática que todavía se siente como un trabajo en progreso.
México no empezó siendo una democracia. Ni de cerca. Empezamos como un Imperio fallido con Agustín de Iturbide, pero si hablamos estrictamente de la era republicana, el reloj empieza a contar en 1824.
El inicio del caos: Guadalupe Victoria y los primeros años
Guadalupe Victoria fue el primero. Su nombre real era José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, pero se lo cambió por algo más "mercadológico" para la época: Guadalupe por la virgen y Victoria por la victoria insurgente. Fue el único que logró terminar su periodo completo en casi treinta años de inestabilidad. Después de él, la cosa se puso color de hormiga. Vicente Guerrero tomó el mando, pero duró poco antes de ser traicionado.
¿Sabías que hubo un tiempo donde México cambiaba de presidente como quien cambia de calcetines? Entre 1833 y 1855, Antonio López de Santa Anna ocupó la presidencia once veces distintas. Once. A veces se iba a su hacienda en Veracruz a descansar y dejaba a alguien más encargado, como a Valentín Gómez Farías, para luego regresar cuando las cosas se ponían difíciles. En este periodo también aparecen nombres como Anastasio Bustamante y el efímero mandato de Miguel Barragán. La política mexicana de mediados del siglo XIX era, básicamente, un juego de sillas musicales donde el que tenía el ejército más fuerte ganaba el lugar.
La Reforma y el hombre que no quería dejar el poder
Llegamos a la mitad del siglo XIX y nos topamos con la gran división: Liberales contra Conservadores. Aquí es donde todos los presidentes de México en orden se dividen en dos bandos que gobernaban al mismo tiempo. Por un lado, Benito Juárez, el abogado zapoteco que cargó con la presidencia en una maleta mientras huía de los franceses. Por el otro, personajes como Félix Zuloaga o Miguel Miramón, que representaban el bando conservador.
Juárez es una figura polarizante, aunque la historia oficial lo adore. Se mantuvo en el poder desde 1858 hasta su muerte en 1872. Sí, catorce años. Muchos lo criticaron por no querer soltar la silla, incluyendo a un joven general llamado Porfirio Díaz que irónicamente se levantó en armas bajo el lema de "No Reelección".
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Tras la muerte de Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada intentó seguir la misma línea, pero Díaz no se lo permitió. Lo que sigue es un bloque de treinta años que define el México moderno. Porfirio Díaz gobernó desde 1876 hasta 1911, con un pequeño paréntesis de cuatro años donde puso a su compadre Manuel González a cuidar el negocio. El Porfiriato trajo ferrocarriles y orden, pero a un costo social tan alto que terminó en la Revolución Mexicana.
La Revolución: Presidentes que duran minutos
Si creías que lo de Santa Anna era raro, el periodo revolucionario es una locura total. Francisco I. Madero logra quitar a Díaz, pero lo traicionan y lo asesinan en la Decena Trágica. En ese caos, tuvimos a Pedro Lascuráin, cuyo mandato duró aproximadamente 45 minutos. Sí, menos de lo que tardas en ver un episodio de una serie en Netflix. Lo hizo solo para nombrar a Victoriano Huerta como Secretario de Gobernación y luego renunciar para que Huerta subiera al poder legalmente.
Luego vino la lucha entre facciones. Venustiano Carranza, el "Primer Jefe", trató de poner orden con la Constitución de 1917. Pero terminó asesinado por los seguidores de Álvaro Obregón. La lista de todos los presidentes de México en orden en esta etapa incluye a:
- Adolfo de la Huerta (el interino que calmó las aguas).
- Álvaro Obregón (el manco de Celaya, que fue un genio militar).
- Plutarco Elías Calles.
Calles es clave porque él decidió que México debía dejar de ser un país de caudillos para ser un país de instituciones. Pero el poder es adictivo. Calles creó el PNR (abuelo del PRI) y mandó tras bambalinas durante el periodo conocido como el Maximato, manejando a tres presidentes títeres: Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez.
El ascenso del sistema PRIísta
La era del Maximato terminó cuando Lázaro Cárdenas del Río llegó al poder en 1934. Calles pensó que podría manipularlo, pero Cárdenas simplemente lo mandó al exilio en pijama. Cárdenas cambió el juego: expropió el petróleo, repartió tierras y consolidó el modelo presidencialista fuerte.
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A partir de 1940, México entró en una etapa de estabilidad política (y de partido único) que duró décadas. Los presidentes se elegían mediante "el dedazo", donde el mandatario en turno escogía a su sucesor. Aquí la lista se vuelve más predecible pero no menos intensa:
- Manuel Ávila Camacho: El "Presidente Caballero" que le tocó la Segunda Guerra Mundial.
- Miguel Alemán Valdés: El primer civil tras una larga fila de generales. Representó el inicio del México moderno y urbano.
- Adolfo Ruiz Cortines: Famoso por su austeridad y por darle el voto a la mujer en 1953.
- Adolfo López Mateos: Muy carismático, creó el ISSSTE y los libros de texto gratuitos.
- Gustavo Díaz Ordaz: Su nombre quedó marcado por la tragedia de Tlatelolco en 1968. Un periodo oscuro donde el autoritarismo llegó a su límite.
- Luis Echeverría Álvarez: Intentó un populismo de izquierda que terminó en una crisis económica brutal.
- José López Portillo: El hombre que nos pidió "administrar la abundancia" por el petróleo y terminó llorando en su último informe mientras el peso se devaluaba.
Es curioso cómo cada uno de estos hombres moldeó el país a su imagen y semejanza. Miguel de la Madrid recibió un país en quiebra en 1982 y tuvo que lidiar con el terremoto del 85. Luego llegó Carlos Salinas de Gortari en 1988, tras una elección muy cuestionada donde "se cayó el sistema". Salinas trajo el TLCAN y la modernidad neoliberal, pero su sexenio terminó con el asesinato de Colosio y el levantamiento del EZLN en Chiapas.
La transición y el México contemporáneo
Ernesto Zedillo fue el último de la cadena ininterrumpida del PRI. Le tocó el "error de diciembre" apenas entrando, una crisis que dejó a miles de mexicanos en la calle. Sin embargo, se le reconoce haber permitido la alternancia. En el año 2000, Vicente Fox, del PAN, rompió con 71 años de dominio priísta. Fue un momento de muchísima esperanza que, para muchos, terminó en decepción.
Luego vino Felipe Calderón con su guerra contra el narco, un periodo de violencia que todavía nos duele. Enrique Peña Nieto trajo al PRI de vuelta en 2012, prometiendo reformas estructurales, pero su gobierno fue manchado por casos de corrupción como la Estafa Maestra y la desaparición de los 43 de Ayotzinapa.
Finalmente, en 2018, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) logró ganar después de tres intentos, representando un cambio de paradigma hacia lo que él llama la "Cuarta Transformación". Su mandato marcó un estilo de comunicación diaria a través de sus conferencias "mañaneras". Y hoy, Claudia Sheinbaum hace historia como la primera mujer en ocupar la presidencia, cerrando un ciclo de hombres que duró dos siglos.
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Perspectiva experta sobre la lista presidencial
Para entender realmente a todos los presidentes de México en orden, no basta con saber sus nombres. Hay que entender que la figura presidencial en México ha pasado de ser un monarca absoluto sin corona a ser una figura bajo un escrutinio constante por las redes sociales y organismos autónomos.
Expertos como Lorenzo Meyer o Enrique Krauze (que tienen visiones muy distintas del poder) coinciden en algo: el presidente en México no es solo un administrador; es un símbolo cultural. La estabilidad del país ha dependido históricamente de qué tan fuerte sea esa figura.
Cosas que la gente suele olvidar:
- Interinatos: Hubo docenas de presidentes interinos en el siglo XIX que apenas duraron días.
- La sede del poder: El Palacio Nacional y Los Pinos han sido las casas del poder, aunque hoy Los Pinos es un museo.
- La duración: Antes de Cárdenas, los periodos eran de 4 años. Él fue quien los extendió a 6 años (el sexenio).
Honestamente, revisar esta cronología es ver cómo México ha intentado una y otra vez encontrar una fórmula que funcione. A veces con éxito, a veces con fracasos estrepitosos.
Pasos para profundizar en la historia presidencial
Si quieres ir más allá de una simple lectura superficial, aquí tienes una ruta clara para dominar este tema sin perderte en la propaganda:
- Visita el Museo de las Constituciones: Ubicado en el centro de la CDMX, te da el contexto legal de por qué cada presidente hizo lo que hizo.
- Lee "La Presidencia Imperial" de Enrique Krauze: Aunque es un libro con una postura política clara, es fundamental para entender el siglo XX mexicano.
- Consulta el Archivo General de la Nación: Muchos de los documentos originales de los decretos presidenciales están digitalizados y disponibles para consulta pública.
- Compara las versiones: No te quedes solo con los libros de texto oficiales; busca autores como Paco Ignacio Taibo II para la versión "de abajo" o historiadores de El Colegio de México para una visión más académica y neutral.
Conocer la historia de quienes han mandado en el país es la única forma de no repetir los errores del pasado. México es un país que olvida rápido, y en esa amnesia es donde los malos gobiernos encuentran su mejor refugio.