Tener las piernas cansadas es un fastidio. Casi todo el mundo piensa que las varices son solo esas "serpientes" azules y abultadas que vemos en las personas mayores, pero la realidad es bastante más compleja y, honestamente, un poco más sutil al principio. Si has buscado tipos de varices fotos en Google, probablemente sea porque has notado una línea roja extraña o un bulto que antes no estaba ahí. No estás solo. Según la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), cerca del 30% de los adultos sufren de insuficiencia venosa crónica. Es una barbaridad.
No se trata solo de estética. De hecho, centrarse solo en cómo se ven es un error que mucha gente comete. Las varices son la manifestación externa de que algo en las válvulas de tus venas no está funcionando como debería. Básicamente, la sangre tiene que luchar contra la gravedad para volver al corazón, y cuando esas pequeñas válvulas fallan, la sangre se estanca. Se acumula. Hincha el vaso. Y ahí es cuando aparecen las fotos que solemos ver en los manuales médicos.
El espectro visual: Grados e imágenes reales
Para entender qué tienes delante, hay que mirar la clasificación CEAP. Es el estándar que usamos los expertos para no perdernos. No todas las varices son iguales. Algunas son apenas un hilo de seda y otras parecen un racimo de uvas.
Grado I: Las famosas arañas vasculares
Las telangiectasias son el primer escalón. Son finas. Rojas o a veces violetas. Si buscas tipos de varices fotos de este nivel, verás que parecen mapas estelares o pequeñas raíces de árboles justo debajo de la piel. No suelen doler, pero son el primer aviso. A veces aparecen por cambios hormonales o simplemente por genética pura y dura.
Mucha gente las ignora. "Es solo la edad", dicen. Pero ojo, que estas pequeñas arañas pueden ser la punta del iceberg de una presión venosa más profunda que aún no ha dado la cara de forma física pero que ya está ahí, molestando.
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Grado II: Las venas que ya se notan
Aquí la cosa cambia. Estas son las varices propiamente dichas. Son venas subcutáneas que se han dilatado tanto que ya son palpables. Si pasas el dedo por encima, notas el relieve. Son tortuosas. A menudo provocan esa sensación de pesadez insoportable al final del día o calambres nocturnos que te despiertan de golpe.
En este punto, el riesgo de flebitis (inflamación de la vena) empieza a ser real. No es para asustarse, pero sí para empezar a moverse y buscar soluciones que vayan más allá de ponerse las piernas en alto diez minutos antes de dormir.
Lo que no solemos ver: Varices internas y complicaciones
Hay un mito peligroso: "Si no se ve, no existe". Error total. Existen las varices internas. Estas no salen en las fotos típicas de Instagram de "antes y después" porque están en planos más profundos. Sin embargo, duelen igual o más. Causan edemas. El tobillo se hincha como una bota y la piel empieza a cambiar de color, volviéndose más oscura o brillante.
La temida hipodermitis y los cambios en la piel
Si buscas imágenes de estadios avanzados, verás algo llamado dermatitis ocre. La piel se pone marrón. ¿Por qué? Porque la sangre estancada "filtra" hierro (hemosiderina) hacia los tejidos. Es literal: tu piel se está tiñendo desde dentro. Si llegas a este punto, la piel se vuelve frágil. Casi como el papel de fumar. Cualquier golpe tonto puede acabar en una úlcera venosa, que es, siendo sinceros, una pesadilla de curar. Tardan meses. Requieren vendajes de compresión especiales y mucha paciencia.
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¿Por qué a mí? Factores que no puedes ignorar
La genética es la reina aquí. Si tu madre y tu abuela tuvieron varices, tienes muchos números para el sorteo. Pero no es lo único. El sedentarismo nos está matando las piernas. Estar ocho horas sentado frente al ordenador sin mover los gemelos es como apagar la bomba de retorno de tus piernas. El músculo de la pantorrilla es nuestro "segundo corazón". Si no se contrae, la sangre no sube. Punto.
- El embarazo: El aumento de volumen sanguíneo y la presión del útero sobre la vena cava es el combo perfecto.
- El sobrepeso: Más kilos significan más presión para que la sangre retorne. Es física simple.
- La bipedestación prolongada: Dependientas, cirujanos, peluqueros... vuestras piernas sufren el doble.
Tratamientos que funcionan de verdad hoy
Olvídate de las cremas milagrosas que prometen borrar varices en tres días. No funcionan. Las cremas pueden aliviar el frescor o la pesadez momentánea por el mentol, pero no arreglan una válvula rota. Punto.
La ciencia ha avanzado muchísimo. Ya casi no se hace la "arrancada" de venas (safenectomía) de antes, que era una carnicería. Ahora usamos láser endovenoso o radiofrecuencia. Básicamente, se mete una fibra finísima y se "sella" la vena por dentro con calor. El cuerpo es listo y redirige la sangre por venas sanas automáticamente.
Otra opción top es la escleroterapia con espuma. Se inyecta un producto que irrita la pared de la vena y hace que se cierre. Es rápido. Casi no duele. Te vas a casa andando. Para las arañas vasculares de las fotos de Grado I, es el tratamiento estrella.
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Acciones concretas para mañana mismo
Si ya has identificado tu tipo de variz comparando con las fotos, lo peor que puedes hacer es quedarte quieto. Aquí tienes un plan de choque real, sin tonterías:
Ducha fría al acabar. No es agradable, sobre todo en invierno, pero el choque térmico contrae las venas. Empieza por los pies y sube hasta la ingle. Notarás un alivio casi instantáneo. Es un hack clásico que funciona.
Invierte en medias de compresión. Sé que tienen mala fama. Sé que son difíciles de poner y que en verano dan calor. Pero son, con diferencia, la mejor herramienta para evitar que el Grado I pase a Grado II. No compres las de farmacia genéricas; busca unas de compresión graduada real (clase 1 o 2) bajo supervisión médica.
Muévete de forma inteligente. No hace falta correr una maratón. Camina. Nadar es incluso mejor porque la presión del agua ayuda al retorno venoso sin impacto. Si trabajas sentado, haz ejercicios de "punta-tacón" cada hora. Es vital para activar la bomba muscular.
Vigila la sal. El exceso de sodio retiene líquidos. Si retienes líquidos, hay más volumen de sangre y más presión. Es una cadena. Bebe agua, pero no te obsesiones con los dos litros si no tienes sed; simplemente come limpio.
Si ves que una zona de la pierna se pone roja, caliente y duele al tocarla, no busques más fotos en internet. Ve a urgencias o a tu médico de cabecera. Podría ser una trombosis venosa superficial y eso requiere medicación específica (anticoagulantes) para que el coágulo no se mueva a sitios donde no debería ir. La salud venosa es un viaje de fondo, no un sprint. Cuidar lo que ves en las fotos hoy es garantizar que mañana puedas seguir caminando sin dolor.