Tener un perro de esta raza no es para cualquiera. De verdad. No lo digo por elitismo, sino porque el perro de raza shar pei es, probablemente, una de las criaturas más malentendidas del mundo canino. La gente ve esas arrugas, esa cara de "hipopótamo" y ese pelaje que parece de peluche y piensa: "¡Qué cosa más tierna!". Gran error. No es que no sean cariñosos, pero su lealtad no es la de un Golden Retriever que te lame la cara a los cinco segundos de conocerte. Son otra cosa. Son gatos encerrados en cuerpos de perro con una historia que se remonta a la dinastía Han en China, hace más de 2.000 años.
Originalmente, no estaban en el sofá. Eran perros de trabajo. Cazaban jabalíes, custodiaban rebaños y, lamentablemente, también fueron usados en peleas debido a su piel suelta que les permitía girarse incluso si otro animal los tenía sujetos. Esa piel no es un accesorio de moda; es una armadura biológica.
El carácter del perro de raza shar pei: ¿independiente o simplemente terco?
Si buscas un perro que haga piruetas cada vez que entras por la casa, sigue buscando. El perro de raza shar pei es el rey del "visto". Te escuchan, entienden lo que quieres, pero deciden si les conviene hacerlo en ese preciso momento. Son extremadamente inteligentes, pero su inteligencia es práctica. No pierden el tiempo en tonterías.
Lo curioso es su devoción. Es una lealtad silenciosa. No necesitan estar encima de ti todo el día, pero siempre saben en qué habitación estás. Son protectores por naturaleza. Un Shar Pei rara vez ladra sin motivo. Si escuchas a uno ladrar, levántate y mira qué pasa, porque probablemente haya algo fuera de lugar. Esta desconfianza hacia los extraños es genética. Por eso, la socialización desde que son cachorros es obligatoria, no opcional. Si no lo haces, tendrás un perro de 25 kilos que decide quién entra y quién no en tu casa, y eso puede ser un problema serio.
Muchos propietarios primerizos se frustran porque el perro parece "frío". No es frío, es digno. Tienen un aire de nobleza antigua que impone respeto. Básicamente, son perros que exigen ser tratados como iguales, no como juguetes.
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Salud y arrugas: La realidad detrás de la estética
Aquí es donde la cosa se pone seria. El mayor mito es que hay que limpiar cada arruga con toallitas todos los días. Si haces eso, podrías causarles una dermatitis por exceso de humedad. La clave es que estén secos. El perro de raza shar pei tiene una predisposición genética a ciertos problemas que cualquier futuro dueño debe conocer antes de dar el paso.
La Fiebre del Shar Pei (FSFS): Es un trastorno autoinflamatorio. El perro sufre episodios de fiebre alta sin causa aparente y se le hinchan los corvejones (las articulaciones de las patas traseras). Es algo serio porque, si no se controla, puede derivar en amiloidosis, que básicamente destruye sus riñones. No hay cura, pero sí tratamiento preventivo con colchicina, un medicamento que también se usa en humanos.
Entropión: Sus párpados se curvan hacia adentro. Imagina tener pestañas rozándote el globo ocular cada vez que parpadeas. Es doloroso y, si no se opera a tiempo, el perro puede quedar ciego por las úlceras en la córnea. Muchos cachorros necesitan "puntos de sutura" temporales para mantener los ojos abiertos mientras crecen.
Otitis crónicas: Tienen los canales auditivos más estrechos del reino animal. Casi no circula el aire. Esto es un caldo de cultivo para levaduras y bacterias. Hay que revisarles las orejas constantemente, pero con cuidado; no metas bastoncillos al azar.
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El pelaje "lija"
Dato curioso: Shar pei significa literalmente "piel de arena". Si acaricias a uno a contrapelo, entenderás por qué. Tienen un pelo corto, duro y sin subcapa. Para muchas personas con alergias leves, esta raza suele ser más llevadera que otras, aunque no son hipoalergénicos al cien por cien. Hay tres tipos de pelo: horse coat (muy corto y áspero), brush coat (un poco más largo y suave) y el bear coat (que parece un osito pero que, curiosamente, no está aceptado por los estándares de la mayoría de los clubes caninos como el AKC).
Alimentación y cuidados específicos
No les des cualquier pienso barato. El sistema digestivo del perro de raza shar pei es tan especial como su aspecto. Muchos tienen intolerancias alimentarias que se manifiestan en la piel. Si ves que se rasca demasiado o que su piel huele a "queso rancio", probablemente su dieta sea el problema. Muchos expertos recomiendan dietas bajas en proteínas de baja calidad y evitar el maíz o el trigo en exceso.
En cuanto al ejercicio, son moderados. No necesitan correr una maratón. Un par de paseos de calidad al día y estimulación mental son suficientes. Lo que sí odian, y esto es casi una regla universal de la raza, es el agua. A la mayoría no les gusta bañarse ni pisar charcos. Son muy limpios por naturaleza; de hecho, son de los cachorros más fáciles de educar para que hagan sus necesidades fuera de casa. Son "limpios" casi de forma obsesiva.
Verdades incómodas sobre la cría moderna
Hay que hablar de la sobre-exageración de los rasgos. Los Shar Pei originales de China no tenían tantas arrugas. Eran perros más atléticos, más "limpios" de cara. La obsesión de Occidente por los pliegues extremos ha traído problemas de salud innecesarios. Al buscar un criador, huye de los que te vendan cachorros que parecen una montaña de toallas dobladas. Busca perros funcionales, que puedan respirar bien y que tengan ojos visibles.
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Un criador ético te mostrará las pruebas de salud de los padres, especialmente los tests de función renal y los antecedentes de fiebre. Si el criador no sabe qué es el síndrome de la fiebre del Shar Pei, date la vuelta y vete.
Pasos prácticos para nuevos propietarios
Si ya tienes uno o estás a punto de traerlo a casa, toma nota de estos puntos clave que te ahorrarán facturas astronómicas en el veterinario y dolores de cabeza:
- Secado post-paseo: Si se moja bajo la lluvia, sécalo a conciencia. Especialmente detrás de las orejas y en los pliegues del cuello. La humedad atrapada es el enemigo número uno.
- Seguro médico: Hazle un seguro de salud desde el primer día. Las cirugías de párpados y los tratamientos para la fiebre son caros. Es mejor tenerlo y no usarlo que viceversa.
- Socialización de hierro: Preséntale a personas de todas las edades y a otros perros en entornos controlados. Su instinto de guarda es fuerte; enséñale que no todo el mundo es una amenaza.
- Vigilancia del comportamiento: Son expertos en ocultar el dolor. Si ves que tu Shar Pei está más apático de lo normal o que no quiere comer, tómale la temperatura rectal. Cualquier temperatura por encima de los 39.5°C es motivo de llamada urgente al veterinario.
- Entrenamiento basado en el respeto: No intentes "dominar" a un Shar Pei mediante la fuerza. Solo conseguirás que te ignore o que se vuelva agresivo. Usa refuerzo positivo y mucha paciencia. Tienen un sentido del orgullo muy desarrollado.
El perro de raza shar pei es una experiencia vital. No es solo una mascota; es como convivir con un filósofo estoico que te vigila desde el rincón de la sala. Si entiendes su necesidad de espacio, su salud delicada y su lealtad inquebrantable, tendrás al compañero más fascinante que existe. Pero si buscas un juguete con arrugas, por favor, elige un peluche. La raza y tu tranquilidad te lo agradecerán.