Es un lío monumental. Si entras a redes sociales, parece que todo el mundo tiene la verdad absoluta, pero la realidad es que el resumen del conflicto israel palestina no cabe en un video de treinta segundos ni en una infografía de colores pastel. Estamos hablando de décadas de trauma acumulado, de mapas que cambian cada pocos años y de dos pueblos que reclaman el mismo trozo de tierra como su único hogar legítimo.
Honestamente, para entender esto hay que mirar más allá de las noticias de ayer. No es solo una pelea por religión, aunque eso juegue un papel. Es, básicamente, una lucha por la soberanía, la tierra y el derecho a existir sin miedo.
El origen del caos: Tierra, promesas y mapas borrosos
Todo empezó a cocinarse a finales del siglo XIX. En ese entonces, la región era parte del Imperio Otomano. El movimiento sionista en Europa buscaba un lugar seguro para los judíos ante la persecución constante, y fijaron la vista en su tierra ancestral. Al mismo tiempo, los árabes que vivían allí desde hacía siglos empezaban a desarrollar su propia identidad nacional.
Luego llegaron los británicos después de la Primera Guerra Mundial. Ellos, con la Declaración Balfour de 1917, prometieron un "hogar nacional" para el pueblo judío en Palestina. El problema es que también les habían dado esperanzas a los líderes árabes sobre su independencia. Hicieron promesas cruzadas que no podían cumplir.
Tras la Segunda Guerra Mundial y el horror del Holocausto, la presión internacional creció. En 1947, la ONU propuso un plan de partición: dividir el territorio en dos estados, uno judío y otro árabe, con Jerusalén bajo control internacional. Los líderes judíos aceptaron. Los líderes árabes, viendo que se les entregaba una gran parte de sus tierras a un estado recién llegado, dijeron que no.
Al año siguiente, Israel declaró su independencia. Acto seguido, estalló la primera guerra árabe-israelí de 1948.
🔗 Read more: Nate Silver Trump Approval Rating: Why the 2026 Numbers Look So Different
La Nakba y la creación de Israel
Para los israelíes, fue la Guerra de Independencia. Para los palestinos, fue la Nakba o "catástrofe". Cerca de 700,000 palestinos huyeron o fueron expulsados de sus hogares, convirtiéndose en refugiados. Esa herida sigue abierta hoy. Israel terminó ganando más territorio del que la ONU le había asignado originalmente, mientras que Jordania tomó el control de Cisjordania y Egipto se quedó con la Franja de Gaza.
¿Por qué no hay paz? Los puntos de fricción imposibles
Si fuera fácil, ya se habría resuelto. Hay temas que son como muros de hormigón en cualquier negociación.
Primero, Jerusalén. Ambos la reclaman como su capital. Para Israel es su centro espiritual indivisible; para los palestinos, Jerusalén Este debe ser la capital de su futuro estado. Luego están los asentamientos. Israel ha construido comunidades en Cisjordania (territorio que los palestinos quieren para su estado) donde viven cientos de miles de israelíes. Para la comunidad internacional, según organismos como Human Rights Watch o Amnistía Internacional, estos asentamientos suelen considerarse ilegales bajo el derecho internacional, pero Israel lo ve como una cuestión de seguridad y derecho histórico.
Otro tema crítico es el Derecho al Retorno. Los refugiados palestinos y sus descendientes (millones de personas) quieren volver a lo que hoy es Israel. Israel dice que no, porque eso acabaría con su identidad como estado judío por una cuestión demográfica.
El papel de Hamás y la seguridad israelí
No podemos ignorar la política interna. En la Franja de Gaza, el grupo militante Hamás tomó el poder en 2007 tras ganar unas elecciones y luego enfrentarse a la facción palestina Fatah. Hamás es considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. Su carta fundacional pedía la destrucción de Israel, aunque luego han suavizado algunos términos, siguen usando la lucha armada.
💡 You might also like: Weather Forecast Lockport NY: Why Today’s Snow Isn’t Just Hype
Israel, por su parte, mantiene un bloqueo estricto sobre Gaza alegando razones de seguridad para evitar que entren armas. El resultado es una crisis humanitaria constante en la zona, con millones de personas atrapadas en un enclave pequeño y sin recursos.
La escalada reciente y el cambio de paradigma
Lo que vimos en octubre de 2023 cambió las reglas del juego. El ataque de Hamás contra el sur de Israel fue el día más sangriento en la historia del país. La respuesta militar de Israel en Gaza ha sido de una escala nunca antes vista, con miles de víctimas civiles y una destrucción casi total de la infraestructura.
Este resumen del conflicto israel palestina se queda corto si no mencionamos que la solución de los dos estados, que era el estándar de oro de la diplomacia, parece estar en coma profundo. Muchos analistas, como los de la Brookings Institution, sugieren que la expansión de los asentamientos y la radicalización de ambos lados hacen que separar la tierra sea casi imposible físicamente.
¿Qué queda entonces? Algunos hablan de un solo estado con igualdad de derechos, pero eso asusta a quienes quieren mantener la identidad nacional de cada bando. Otros simplemente ven un ciclo de violencia que se hereda de padres a hijos.
Realidades que solemos ignorar
A veces olvidamos que dentro de Israel vive un 20% de población árabe con ciudadanía israelí. Ellos están en medio de dos fuegos, sintiéndose palestinos por cultura pero israelíes por pasaporte. También solemos ignorar que en Cisjordania, la Autoridad Palestina (que no es Hamás) tiene una cooperación de seguridad muy compleja con el ejército israelí, algo que muchos palestinos ven como una traición.
📖 Related: Economics Related News Articles: What the 2026 Headlines Actually Mean for Your Wallet
Es un sistema de capas. Capas de ocupación militar, de muros de hormigón, de puestos de control y de una desconfianza que ya es parte del ADN regional.
Pasos para entender el conflicto sin sesgos extremos
Si quieres profundizar en este tema sin caer en la propaganda de un solo lado, aquí tienes unas recomendaciones prácticas para filtrar la información:
- Sigue fuentes diversas: Lee medios israelíes críticos como Haaretz y medios árabes como Al Jazeera. Contrasta cómo cuentan la misma noticia. El sesgo es inevitable, pero se puede triangular.
- Estudia los mapas: No solo los de ahora. Busca mapas de 1947, 1967 y la situación actual de los asentamientos en Cisjordania. Ver la fragmentación del territorio ayuda a entender por qué los palestinos dicen que su estado es inviable.
- Diferencia entre pueblos y gobiernos: Es vital no culpar a todo un pueblo por las acciones de sus líderes. Hay israelíes que protestan contra la ocupación y palestinos que rechazan la violencia de Hamás.
- Mira los informes de la ONU: Organizaciones como OCHA (Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) publican datos crudos sobre demoliciones de casas, víctimas y acceso a agua. Son datos, no opiniones.
La situación es trágica y, siendo realistas, no tiene una solución mágica a la vuelta de la esquina. Entender que no hay "buenos y malos" de película, sino dos derechos chocando entre sí y una montaña de errores históricos, es el primer paso para tener una opinión informada.
Para entender el panorama completo, lo más útil ahora es investigar sobre los Acuerdos de Oslo de los años 90. Esos documentos explican por qué la administración de los territorios palestinos está dividida hoy en zonas A, B y C, un sistema que define quién tiene el control militar y civil en cada calle de Cisjordania.