Quién ha sido el mejor presidente de Estados Unidos: lo que los expertos no te cuentan

Quién ha sido el mejor presidente de Estados Unidos: lo que los expertos no te cuentan

Si preguntas en una cena familiar quién ha sido el mejor presidente de Estados Unidos, prepárate para el caos. Unos gritarán nombres de hace dos siglos. Otros sacarán a relucir al tipo que vieron ayer en las noticias. Es un debate que nunca muere.

Honestamente, no hay una respuesta única. Depende de a quién le preguntes. Pero si miramos los datos fríos de los historiadores, hay tres nombres que siempre, sin falta, están en el podio.

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El consenso de los historiadores: La "Santísima Trinidad" política

Cada pocos años, instituciones como C-SPAN o el Siena College Research Institute reúnen a cientos de expertos. Les piden que evalúen a los líderes de la Casa Blanca en categorías como manejo de crisis, autoridad moral o gestión económica.

¿Los resultados? Casi aburridos por lo constantes que son.

Abraham Lincoln suele llevarse la corona. Casi siempre. En la última encuesta de C-SPAN (2021) y en el Presidential Greatness Project de 2024, Lincoln repitió en el primer puesto. ¿Por qué? Básicamente porque heredó un país que se estaba rompiendo en mil pedazos y logró que sobreviviera. Sin él, quizás hoy veríamos dos o tres países distintos en el mapa de Norteamérica.

Luego tienes a George Washington. Fue el primero. Eso ya le da puntos extra, pero lo que realmente impresiona a los académicos es que supo cuándo irse. Pudo ser rey, pero prefirió ser ciudadano. Esa decisión definió lo que hoy entendemos por democracia moderna.

Y cerrando el trío está Franklin D. Roosevelt (FDR). Él es el favorito de los que aman el intervencionismo estatal. Sacó al país de la Gran Depresión con el New Deal y luego lideró la victoria en la Segunda Guerra Mundial. De hecho, en el ranking de 2024 de la Universidad de Houston, FDR logró algo impensable: superó a Washington y se quedó con el segundo puesto, justo detrás de Lincoln.


Por qué Lincoln gana casi siempre

No es solo por el sombrero de copa o la barba. Lincoln operó en un escenario de pesadilla absoluta.

Imagínate llegar al despacho y que la mitad de tus empleados quieran quemar el edificio. Así fue su presidencia. Los historiadores valoran su autoridad moral. Es un concepto un poco etéreo, pero se traduce en su capacidad para mantener el rumbo ético mientras todo el mundo a su alrededor perdía la cabeza.

La Proclamación de Emancipación no fue solo un papel. Fue un giro sísmico. Cambió el propósito de la Guerra Civil: ya no era solo sobre territorio, sino sobre la libertad humana. Por eso, Lincoln suele obtener puntuaciones cercanas a los 95 sobre 100 en casi todos los estudios recientes.

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La pelea por el cuarto y quinto puesto: Roosevelt vs. Jefferson

Aquí es donde la cosa se pone picante. El "Monte Rushmore" de los rankings suele incluir a Theodore Roosevelt. Era un personaje de película. Boxeaba en la Casa Blanca, creó los parques nacionales y básicamente inventó la política exterior moderna de "habla suave y lleva un gran garrote".

Thomas Jefferson, el autor de la Declaración de Independencia, solía ser intocable. Sin embargo, en los últimos años, su reputación ha fluctuado. ¿La razón? El lente moderno. Los historiadores de hoy son mucho más críticos con su historial como propietario de esclavos.

Es curioso cómo cambia la historia. Mientras Jefferson baja un poco, figuras como Ulysses S. Grant están viviendo un renacimiento. Grant fue considerado un borracho mediocre durante décadas. Ahora, los expertos lo ven como un defensor heróico de los derechos civiles tras la guerra. Ha subido del puesto 33 en el año 2000 al puesto 17 en 2024. Increíble.


El factor de la polarización moderna

Si hablamos de quién ha sido el mejor presidente de Estados Unidos en la era actual, los nombres de Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden incendian las redes.

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Aquí hay una brecha gigante entre la opinión pública y la academia.

  • Barack Obama: Ha entrado con fuerza en el top 10 de C-SPAN, situándose en el puesto 10 en 2021. Los expertos elogian su capacidad de comunicación y visión.
  • Joe Biden: En su primera aparición en los rankings académicos (2024), debutó en un sorprendente puesto 14. Los historiadores parecen valorar su esfuerzo por restaurar las normas institucionales después de un periodo caótico.
  • Donald Trump: Aquí es donde la división es total. Mientras que sus seguidores lo ven como un genio económico que desafió al sistema, los historiadores lo han calificado consistentemente en los puestos más bajos de la historia (el 41 de 45 en C-SPAN y el último en la encuesta de 2024). Las razones suelen ser su baja puntuación en "Autoridad Moral" y "Habilidades Administrativas".

¿Es justo juzgar a un presidente tan pronto? Probablemente no. La historia suele necesitar unos 20 o 30 años para "enfriarse" y permitir una evaluación real sin el ruido de la política diaria.

Cómo se mide la "grandeza" presidencial

No es solo una corazonada. Los expertos usan una métrica que te sorprendería. Estas son las claves que suelen definir si alguien termina en la cima o en el fango de la historia:

  1. Liderazgo en crisis: ¿Qué hiciste cuando el barco se hundía? (Lincoln y FDR sacan 10 aquí).
  2. Relación con el Congreso: ¿Sabías negociar o solo gritabas? (LBJ era un maestro aquí, aunque falló en Vietnam).
  3. Nombramientos judiciales: ¿A quién pusiste en los tribunales? Esto afecta al país por décadas.
  4. Gestión económica: El bolsillo de la gente siempre importa.
  5. Visión / Establecimiento de una agenda: ¿Tenías un plan o solo improvisabas?

Quiénes son los "peores" (y por qué importan)

Para entender quién es el mejor, hay que mirar el fondo del barril. James Buchanan suele pelearse el último puesto con Andrew Johnson.

Buchanan básicamente se quedó mirando mientras el país se deslizaba hacia la Guerra Civil. No hizo nada. Esa inacción es, para los historiadores, el mayor pecado posible. Por su parte, Andrew Johnson saboteó activamente la Reconstrucción tras la guerra, ganándose un lugar permanente en el sótano de los rankings.

Tu propio ranking: Qué puedes hacer ahora

Al final, la "grandeza" es subjetiva. Si valoras la libertad individual por encima de todo, quizás tu favorito sea Ronald Reagan (quien, por cierto, suele estar en el top 10 o 15). Si valoras la justicia social, quizás sea Lyndon B. Johnson.

Para formarte una opinión sólida basada en hechos y no en memes de internet, te sugiero estos pasos:

  • Lee una biografía "incómoda": No leas solo sobre los que te caen bien. Busca una biografía crítica de un presidente que admires o una positiva de uno que detestes. Te dará matices que no conocías.
  • Consulta las fuentes primarias: Sitios como el Miller Center de la Universidad de Virginia tienen transcripciones de discursos y documentos originales. Nada supera leer lo que ellos mismos dijeron sin intermediarios.
  • Compara contextos: No juzgues a George Washington con los valores de 2026, ni a Joe Biden con los de 1789. El contexto lo es todo.

La historia no es una foto fija; es una conversación constante. Lo que hoy damos por sentado sobre quién ha sido el mejor presidente de Estados Unidos podría cambiar mañana mismo si aparece una carta perdida en un desván o si los valores de nuestra sociedad dan un nuevo giro.

Acciones recomendadas:
Explora el portal de C-SPAN Presidential Historian Survey para ver cómo ha evolucionado la posición de cada presidente desde el año 2000. Te sorprenderá ver cómo la percepción de la "grandeza" cambia a medida que el tiempo nos da perspectiva sobre sus aciertos y, sobre todo, sobre sus errores.