Quién es el nuevo presidente de EE.UU. y por qué su mandato cambia las reglas del juego

Quién es el nuevo presidente de EE.UU. y por qué su mandato cambia las reglas del juego

A ver, vamos a ser directos. Si estás leyendo esto es porque el ruido en redes sociales y los titulares de última hora te tienen la cabeza dando vueltas. Es normal. La política en Washington se ha vuelto un espectáculo tan frenético que a veces cuesta distinguir quién está realmente al mando y qué significa eso para el resto del mundo. El 20 de enero de 2025 marcó un antes y un después. Donald Trump volvió a cruzar el umbral de la Casa Blanca, esta vez como el 47.º presidente de los Estados Unidos, tras una campaña que, honestamente, desafió cualquier pronóstico tradicional que los analistas se atrevieron a lanzar en televisión.

No fue solo una victoria. Fue un terremoto.

Para entender quién es el nuevo presidente de EE.UU. hoy, no basta con mirar su biografía de empresario o su paso previo por la presidencia. Hay que mirar el contexto. Trump regresó con un mandato claro de su base electoral y una estructura de poder mucho más definida que en 2016. Esta vez no hay "adultos en la habitación" intentando frenar sus impulsos; hay un equipo alineado con la visión de America First que busca desmantelar lo que ellos llaman el "Estado profundo".

El regreso de Donald Trump: ¿Qué ha pasado realmente?

Mucha gente se pregunta cómo llegamos aquí. Básicamente, la economía y la inmigración fueron los motores que empujaron a Trump de vuelta al Despacho Oval. Aunque los indicadores macroeconómicos de la era Biden no eran desastrosos, la sensación en el supermercado era otra. La inflación dolió. Y Trump supo capitalizar ese dolor.

El nuevo presidente no es un desconocido, pero su enfoque para este periodo es notablemente más agresivo. Durante su discurso de toma de posesión, dejó claro que su prioridad absoluta es el cierre de fronteras y la imposición de aranceles masivos, especialmente contra China. Es una postura que pone a temblar a los mercados internacionales, pero que suena como música para los oídos de sus seguidores en el cinturón industrial del país.

¿Es el mismo Trump de siempre? Sí y no. Sigue siendo el showman que domina la narrativa en Truth Social, pero ahora tiene un control casi total sobre el Partido Republicano. Los disidentes internos prácticamente han desaparecido o se han alineado. Esto significa que su capacidad para pasar leyes o ejecutar órdenes ejecutivas es, técnicamente, mucho mayor que en su primer término.

📖 Related: Typhoon Tip and the Largest Hurricane on Record: Why Size Actually Matters

El papel de J.D. Vance y la nueva guardia

No podemos hablar de quién es el nuevo presidente de EE.UU. sin mencionar a su mano derecha. J.D. Vance, el vicepresidente, representa el relevo generacional del movimiento MAGA. Vance, autor de Hillbilly Elegy, aporta una capa intelectual y una articulación política que Trump a veces prefiere sustituir por instinto puro. Esta dupla es fundamental porque Vance no es un republicano tradicional de "libre comercio"; es un populista de derecha que cree firmemente en proteger la manufactura local a toda costa.

Las primeras medidas: Lo que ya está en marcha

Nada de esperar cien días. Trump entró disparando. Desde el primer día, se firmaron una serie de órdenes ejecutivas destinadas a revertir las políticas ambientales de la administración anterior. "Drill, baby, drill" no era solo un eslogan de campaña; es la política energética actual.

  1. Se han reanudado las subastas de tierras federales para la extracción de petróleo y gas.
  2. Se inició el proceso formal para retirar nuevamente a Estados Unidos de ciertos acuerdos climáticos internacionales, bajo el argumento de que dañan la competitividad estadounidense.
  3. El despliegue de la Guardia Nacional en puntos estratégicos de la frontera sur ha comenzado, buscando frenar el flujo migratorio de manera drástica.

Es intenso. Casi abrumador. Pero es exactamente lo que prometió a sus votantes. La pregunta que flota en el ambiente es cuánto de esto puede sostenerse legalmente antes de que las cortes intervengan. Sin embargo, con una Corte Suprema de mayoría conservadora (en gran parte gracias a los nombramientos del propio Trump en su primer mandato), el camino parece estar bastante despejado.

La economía bajo el mando del 47

Aquí es donde la cosa se pone técnica pero interesante. Trump cree en los aranceles. Los ve como la solución a todos los males, desde el déficit comercial hasta la financiación del gobierno. Ha propuesto un arancel universal del 10% al 20% sobre casi todas las importaciones, y uno del 60% o más para los productos chinos.

Expertos de instituciones como el Peterson Institute for International Economics advierten que esto podría disparar la inflación nuevamente, ya que los costos se trasladan al consumidor. Pero el equipo de Trump, liderado por figuras que favorecen el proteccionismo, argumenta que esto obligará a las empresas a volver a fabricar en suelo estadounidense. Es una apuesta de altísimo riesgo. Si sale bien, EE.UU. podría ver un renacimiento industrial. Si sale mal, el costo de vida podría volverse insoportable para la clase media.

👉 See also: Melissa Calhoun Satellite High Teacher Dismissal: What Really Happened

¿Qué significa esto para el resto del mundo?

Si vives fuera de Estados Unidos, probablemente estés preocupado. La política exterior de "quien es el nuevo presidente de EE.UU." se resume en una palabra: transaccional. Para Trump, las alianzas no son cuestiones de principios o historia, sino de beneficios.

  • OTAN: Ha repetido hasta el cansancio que los países europeos deben pagar más. Si no lo hacen, el paraguas de seguridad estadounidense podría cerrarse parcialmente.
  • Ucrania: La postura es clara: quiere terminar la guerra "en 24 horas". Esto probablemente implique presionar a Kiev para que ceda territorio a cambio de paz, algo que tiene a los líderes europeos en un estado de ansiedad constante.
  • Relación con México: El tema del fentanilo y la migración dominarán la agenda. Se habla incluso de designar a los carteles como organizaciones terroristas, lo que permitiría acciones militares unilaterales. Es un terreno pantanoso.

Es una diplomacia de presión. No hay sutilezas. Trump utiliza el peso económico de EE.UU. como un mazo para obtener concesiones. Algunos líderes, como Viktor Orbán en Hungría o Javier Milei en Argentina, ven en él un aliado natural. Otros, en Bruselas o Pekín, se preparan para una guerra comercial y diplomática de desgaste.

Desmontando mitos sobre la administración actual

A veces se dice que Trump es un caos sin plan. Eso sería un error de cálculo. A diferencia de 2016, cuando llegó al poder con un equipo improvisado, en 2025 cuenta con el apoyo de organizaciones como The Heritage Foundation y su "Proyecto 2025" (aunque él se haya distanciado públicamente de algunos de sus puntos más extremos). Hay listas de miles de funcionarios leales listos para ocupar puestos clave en la burocracia estatal.

La idea es simple: sustituir a los funcionarios de carrera por personas que no cuestionen las órdenes presidenciales. Esto es lo que algunos llaman la "unificación del ejecutivo". Es una visión del poder mucho más centralizada. Quien piense que este será un mandato de "negocios como siempre" no está prestando atención a los detalles.

La relación con los medios y la verdad

La batalla contra las fake news —o lo que él considera como tal— sigue siendo el núcleo de su comunicación. Trump ya no necesita a los grandes medios. Tiene su propia plataforma, tiene podcasts masivos como el de Joe Rogan donde puede hablar durante tres horas sin filtros, y tiene a Elon Musk en su esquina. La compra de Twitter (ahora X) por parte de Musk y su posterior apoyo total a Trump han creado una cámara de eco poderosa que bypasses por completo a la prensa tradicional.

✨ Don't miss: Wisconsin Judicial Elections 2025: Why This Race Broke Every Record

Esto cambia la forma en que consumimos información sobre el gobierno. Si quieres saber qué está haciendo el presidente, a menudo es más rápido mirar su cuenta en Truth Social que esperar a la rueda de prensa de la Casa Blanca.

Pasos a seguir para entender este periodo

No basta con leer un titular y asustarse (o alegrarse). Para navegar los próximos años de la presidencia de Trump, hay que ser estratégicos. Aquí te dejo un par de cosas que realmente importan si quieres estar bien informado:

Sigue el dinero, no los gritos. Los mercados financieros suelen ser mejores indicadores de la realidad que los debates en Twitter. Observa cómo reaccionan los bonos del tesoro y el valor del dólar frente a las divisas latinoamericanas. Ahí es donde verás el impacto real de las políticas de aranceles.

Diversifica tus fuentes de noticias. No te quedes solo con lo que dice un bando. Si solo escuchas a los críticos acérrimos, te perderás el porqué de su popularidad. Si solo escuchas a sus defensores, ignorarás los riesgos institucionales. Lee prensa internacional para obtener una perspectiva menos sesgada por la polarización interna de EE.UU.

Presta atención a las cortes. Gran parte de la agenda de Trump se decidirá en los tribunales. Las demandas de los estados demócratas como California serán el principal freno a sus políticas más radicales. El sistema de pesos y contrapesos está siendo puesto a prueba como nunca antes.

La figura de Donald Trump como el nuevo presidente de EE.UU. representa una ruptura definitiva con el consenso político de las últimas décadas. No es una anomalía; es la nueva realidad de una potencia que ha decidido mirar hacia adentro y priorizar su propia estabilidad y economía por encima de su rol tradicional como gendarme del mundo. Entender esto es crucial para anticipar lo que viene en una economía global cada vez más incierta y fragmentada.