Seguro te acuerdas de esa noche. El mapa se puso rojo más rápido de lo que muchos expertos juraban que pasaría. Si estás buscando quien ganó la presidencia de Estados Unidos, la respuesta corta y oficial es Donald Trump. El candidato republicano no solo regresó a la Casa Blanca, sino que lo hizo con una fuerza que dejó a medio Washington rascándose la cabeza.
No fue una victoria por los pelos. Fue, básicamente, un terremoto político.
Trump se convirtió en el presidente número 47 de la nación, logrando algo que solo Grover Cleveland había hecho antes: ganar, perder y volver a ganar en periodos no consecutivos. Pero, honestamente, los números cuentan una historia mucho más profunda que un simple "ganó el rojo". Aquí vamos a desmenuzar qué fue lo que realmente movió la aguja y por qué los resultados oficiales de 2024 son tan distintos a lo que vimos en 2020.
Los números finales: Un mandato sin peros
Para entender quien ganó la presidencia de Estados Unidos, hay que mirar el Colegio Electoral, que es donde se decide la verdadera pelea. Donald Trump arrasó con 312 votos electorales, dejando a Kamala Harris con 226. Para ganar solo necesitas 270, así que le sobró terreno.
Pero lo que de verdad sorprendió a todo el mundo fue el voto popular.
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Por primera vez en 20 años, un candidato republicano ganó el voto de la gente a nivel nacional. Trump acumuló más de 77 millones de votos (cerca del 49.8%), mientras que Harris se quedó con unos 75 millones (48.3%). Es un dato clave porque quita de la mesa el argumento de que el sistema electoral "favoreció" a alguien contra la voluntad popular. Esta vez, la mayoría del país simplemente quiso un cambio de rumbo.
El mapa de los estados clave
Si miras el mapa, verás que Trump pintó de rojo los siete estados "péndulo" o swing states. Esos lugares donde la moneda siempre está en el aire.
- Pensilvania: El premio mayor que selló el destino de la noche.
- Georgia y Carolina del Norte: Los primeros en dar señales de que la "ola roja" venía en serio.
- Míchigan y Wisconsin: El famoso "muro azul" que terminó por desmoronarse.
- Arizona y Nevada: Consolidaron una ventaja que ya era irreversible.
¿Por qué ganó Trump esta vez?
Kinda obvio, ¿no? La economía. La gente sentía que el dinero no rendía igual que hace cuatro años. Aunque los indicadores macroeconómicos dijeran una cosa, el precio del huevo y la gasolina en el supermercado decía otra muy distinta.
Pero hay más. No fue solo el bolsillo.
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Hubo un cambio demográfico que nadie vio venir con tanta fuerza. Trump logró atraer a un número histórico de votantes latinos y hombres jóvenes negros. Básicamente, rompió el estereotipo de que el Partido Republicano es solo para gente mayor en zonas rurales. En estados como Florida o Texas, el apoyo latino hacia Trump fue masivo, acercándose casi a la paridad con los demócratas en algunos sectores. Sorta increíble si consideramos el discurso migratorio, pero así son los datos.
El camino de Kamala Harris
La vicepresidenta Harris tuvo una tarea titánica. Entró a la carrera apenas unos meses antes de la elección, después de que Joe Biden decidiera dar un paso al costado tras aquel debate de junio que fue, siendo sinceros, un desastre para su imagen.
Harris trató de inyectar energía y "alegría" a la campaña, pero cargar con el legado de una administración saliente con baja aprobación es difícil. Al final, no logró convencer a los votantes independientes de que ella representaba un cambio real respecto a Biden. La participación demócrata en ciudades clave bajó un poco, y eso, sumado al entusiasmo republicano, fue la receta para la derrota.
La certificación del 6 de enero de 2025
A diferencia de lo que pasó hace cuatro años, la certificación de quien ganó la presidencia de Estados Unidos fue bastante tranquila. El 6 de enero de 2025, la propia Kamala Harris, en su rol de presidenta del Senado, presidió la sesión donde se confirmaron los votos electorales que daban la victoria a su rival. Hubo aplausos, hubo nieve en Washington y, sobre todo, hubo una transferencia de mando ordenada.
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Lo que viene ahora: Acciones y realidades
Ahora que ya sabes quien ganó la presidencia de Estados Unidos, lo importante es qué significa esto para ti y para el mundo. No es solo un cambio de nombre en el despacho oval.
- Política Económica: Espera una vuelta agresiva a los aranceles, especialmente con China. Trump cree firmemente que esto protege los empleos locales, aunque algunos economistas advierten que podría subir los precios al consumidor.
- Inmigración: Es probable que veamos intentos de deportaciones masivas y un cierre mucho más estricto de la frontera sur. Es una de sus promesas centrales.
- Justicia: Con Trump de vuelta en el poder, muchos de los casos judiciales federales en su contra se han ido disolviendo o pausando, ya que un presidente en funciones tiene protecciones legales únicas.
Próximos pasos para estar informado
No te quedes solo con el titular. Si quieres seguir el pulso de lo que este nuevo gobierno hará en sus primeros 100 días, te recomiendo:
- Revisar las órdenes ejecutivas: Muchas de las políticas de inmigración y energía cambiarán mediante decretos en la primera semana.
- Seguir el precio del Bitcoin y mercados: El sector cripto reaccionó con mucha euforia a la victoria de Trump, alcanzando máximos históricos; ver cómo se estabiliza te dará pistas sobre la confianza empresarial.
- Ojo a la política exterior: Las relaciones con Ucrania y la OTAN van a entrar en una fase de renegociación bastante intensa.
La política estadounidense siempre es un espectáculo, pero lo de 2024 fue una lección de realidad para las encuestadoras y una confirmación de que el electorado está buscando soluciones prácticas por encima de ideologías tradicionales. Trump volvió, y lo hizo con un respaldo que pocos se atrevieron a predecir con exactitud.