California es enorme. En serio. A veces la gente planea un viaje pensando que puede desayunar en San Francisco y llegar a ver el atardecer en Santa Mónica conduciendo relajadamente. No va a pasar. Si lo intentas, vas a pasar diez horas atrapado en la I-5 viendo campos de cultivo y camiones de carga. Para saber realmente qué hacer en California, primero tienes que aceptar que este estado es, básicamente, tres o cuatro países distintos pegados con cinta adhesiva y un espíritu optimista.
Desde los bosques de secuoyas del norte que parecen sacados de Jurassic Park hasta el desierto abrasador de Death Valley, la diversidad es absurda. Pero no nos engañemos: la mayoría de los turistas terminan haciendo lo mismo. Van al muelle de Santa Mónica, comen una hamburguesa mediocre y se quejan del tráfico. Tú no quieres eso. Quieres la versión real.
La ruta costera y por qué deberías saltarte partes de ella
Todo el mundo habla de la Pacific Coast Highway (PCH). Es icónica. Pero, sinceramente, hay tramos que son solo... carretera. El verdadero tesoro está en Big Sur. Sin embargo, aquí va un dato que nadie te dice: la carretera se corta a menudo por deslizamientos de tierra. Antes de subirte al Mustang de alquiler, revisa el sitio web de Caltrans. No hay nada más frustrante que conducir tres horas para encontrarte con un cono naranja y tener que dar la vuelta.
Si logras pasar, detente en McWay Falls. Es una cascada que cae directamente a la arena. Es irreal. Pero no intentes bajar a la playa; es ilegal y peligroso. Solo toma la foto desde el sendero y sigue hacia el sur. En San Simeon, olvida un momento el Castillo Hearst si tienes poco presupuesto y ve directamente a Piedras Blancas. Allí hay cientos de elefantes marinos tirados en la arena, eructando y peleándose. Es naturaleza pura, ruidosa y huele un poco mal, pero es mil veces mejor que cualquier zoológico.
El norte no es lo que imaginas
Cuando la gente busca qué hacer en California, piensa en palmeras. El norte de California (NorCal) no tiene palmeras. Tiene niebla. Una niebla que los locales llaman "Karl" y que tiene su propia cuenta de Instagram. Si vas a San Francisco en julio, lleva una chaqueta de invierno. No es broma. Verás a miles de turistas en pantalones cortos temblando mientras compran sudaderas de "Alcatraz" de 50 dólares solo para no morir de hipotermia.
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Cruza el Golden Gate, pero hazlo temprano. O mejor, cruza hacia Sausalito y luego toma el ferry de regreso. Las vistas de la ciudad desde el agua son las que realmente valen la pena.
Parques Nacionales: Más allá de Yosemite
Yosemite es la joya de la corona. El Capitán y Half Dome son impresionantes, pero conseguir una reserva de entrada es como intentar ganar la lotería. Si no logras entrar, no te desesperes. California tiene otros parques que te dejarán igual de boquiabierto sin las multitudes de Disneylandia.
- Lassen Volcanic: Es como un mini Yellowstone. Hay ollas de barro hirviendo y fumarolas de azufre. Casi nadie va. Es paz absoluta.
- Joshua Tree: Es el lugar favorito de los artistas y los que buscan "vibras" místicas. La clave aquí es ir entre semana. Los fines de semana parece un centro comercial de gente con sombreros de ala ancha buscando el ángulo perfecto para TikTok.
- Sequoia y Kings Canyon: Aquí están los seres vivos más grandes del planeta. Estar frente al General Sherman te hace sentir pequeño de una forma necesaria. Te pone en perspectiva.
La cultura del sur y el mito de Hollywood
Hablemos de Los Ángeles. Hollywood es, honestamente, un poco decepcionante. El Paseo de la Fama suele estar sucio y lleno de gente disfrazada de Spider-Man pidiéndote dinero. Si quieres ver cine de verdad, ve a un cementerio. Sí, al Hollywood Forever Cemetery. Hacen proyecciones de películas al aire libre sobre las paredes de los mausoleos. Es una experiencia puramente angelina: ver un clásico rodeado de las estrellas que lo filmaron.
Para los que buscan qué hacer en California que sea auténtico, el secreto está en la comida. Olvida los restaurantes con estrellas Michelin por un segundo. Ve a los camiones de tacos en East LA o busca comida coreana en K-Town a las dos de la mañana. Ahí es donde vive el alma de la ciudad. El tráfico en LA es un personaje más de la historia. Acéptalo. Si Google Maps dice que tardarás 20 minutos, cuenta con 50. Aprovecha para escuchar un podcast sobre crímenes reales; encaja muy bien con la atmósfera de la ciudad.
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San Diego y el ambiente relajado
Si LA es el hermano estresado que trabaja en marketing, San Diego es el hermano menor que surfea y no sabe qué día de la semana es. Es mucho más amigable. Balboa Park es enorme y tiene museos increíbles, pero lo mejor es ir a La Jolla Cove. Puedes nadar cerca de los leones marinos, aunque mantén tu distancia. Son territoriales y muerden.
El Valle de la Muerte: Un lugar que te quiere matar (literalmente)
Death Valley es el punto más bajo, seco y caliente de Norteamérica. ¿Por qué irías? Porque parece otro planeta. Badwater Basin son salinas blancas que se extienden hasta el horizonte. Artist’s Drive tiene colinas de colores que parecen pintadas a mano. Pero escucha bien: no vayas en verano. La gente ha muerto allí por fallos en el aire acondicionado de sus coches. Ve en invierno o primavera. Las flores silvestres que brotan en el desierto después de una lluvia rara son un espectáculo que solo unos pocos afortunados llegan a ver.
Consejos prácticos para no parecer un turista despistado
California no es barata. Punto. Prepárate para pagar por el estacionamiento en casi todos lados y para ver precios que no incluyen impuestos. Aquí te dejo unas cuantas realidades que te servirán:
- La gasolina: Es la más cara del país. Intenta no llenar el tanque justo al lado de las atracciones turísticas o en el medio de Big Sur, donde los precios suben un 40%.
- El clima: Es un estado de microclimas. Puedes estar sudando en el Valle de San Fernando y necesitar un abrigo dos horas después en la costa de Malibú. Viste en capas. Siempre.
- Propinas: En los restaurantes, el 18-20% es lo estándar. Si dejas menos, el camarero pensará que algo salió muy mal.
- Agua: Estamos en una sequía perpetua. No desperdicies agua y no te sorprendas si en los restaurantes solo te la sirven si la pides explícitamente.
¿Dónde comer de verdad?
Si ves una fila de gente local frente a un local de hamburguesas llamado In-N-Out, únete. Pide tu hamburguesa "Animal Style". No está en el menú, es el secreto mejor guardado (que ya todo el mundo sabe). Es barato, es fresco y es la quintaesencia de la experiencia californiana. Pero si buscas algo más elevado, el Valle de Napa y Sonoma son obligatorios. Pero ojo, Sonoma suele ser más relajado y un poco menos "pretencioso" que Napa.
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La cara B del Estado Dorado
No todo es brillo y glamour. California tiene problemas graves de desigualdad que verás en las calles de San Francisco o Los Ángeles. Es parte de la realidad del estado. No lo menciono para desanimarte, sino para que tu visión de qué hacer en California sea completa. Hay una complejidad social que hace que este lugar sea fascinante. Es un laboratorio de ideas, de tecnología en Silicon Valley y de agricultura masiva en el Central Valley.
Si tienes tiempo, conduce por la Ruta 395 en el lado este de las Sierras. Es la California olvidada. Verás pueblos fantasma de la época de la fiebre del oro como Bodie. Es un pueblo congelado en el tiempo, donde las casas todavía tienen muebles y platos puestos. Es inquietante y maravilloso.
Insights para tu viaje
Para exprimir California al máximo, deja de intentar verlo todo. Es imposible. Elige una región y sumérgete en ella. Si vas al sur, quédate en el sur. Si vas al norte, explora los viñedos y las costas escarpadas de Humboldt.
Pasos a seguir para tu aventura californiana:
- Descarga mapas offline: En las zonas de montaña y en muchos tramos de la costa no hay señal de celular. Si confías en el GPS en vivo, te vas a perder.
- Reserva los parques con meses de antelación: Especialmente Yosemite y las zonas de acampada en la costa. Se llenan apenas se abren los cupos.
- Alquila un coche con buen consumo: Las distancias son brutales y el tráfico de Los Ángeles te hará gastar combustible solo estando parado.
- No ignores los pequeños pueblos: Lugares como San Luis Obispo, Ojai o Mendocino tienen mucho más encanto que las grandes metrópolis.
- Mira el calendario de incendios: Lamentablemente, la temporada de incendios (típicamente de finales de verano a otoño) puede arruinar planes y afectar la calidad del aire. Revisa sitios como AirNow antes de ir de excursión.
California es un caos hermoso. Es el lugar donde los sueños se fabrican y donde la naturaleza te recuerda lo pequeño que eres. Planea lo justo, deja espacio para la improvisación y, sobre todo, no intentes cruzar el estado en un solo día. Disfruta el camino, que al final, de eso se trata este lugar.