Puntos rojos en la garganta: Por qué aparecen y cuándo deberías preocuparte de verdad

Puntos rojos en la garganta: Por qué aparecen y cuándo deberías preocuparte de verdad

Te miras al espejo, abres la boca, aplicas un poco de luz con la linterna del móvil y ahí están. Pequeñas manchas carmesí salpicando el paladar blando o el fondo de la faringe. Da un poco de miedo, ¿verdad? La mayoría de la gente entra en pánico pensando en enfermedades extrañas, pero los puntos rojos en la garganta son, en realidad, un síntoma increíblemente común que los médicos vemos a diario en consulta. No siempre significan que tengas una infección grave, aunque tampoco hay que ignorarlos si vienen acompañados de otros "regalitos" biológicos.

A veces son solo petequias. Básicamente, son diminutos vasos sanguíneos que se han roto por el esfuerzo de toser o incluso por vomitar. Otras veces, son la señal de guerra de tu sistema inmunitario contra un invasor. Vamos a desgranar qué está pasando ahí atrás sin rodeos ni lenguaje médico excesivamente complejo.

¿Qué son exactamente esas manchas rojas?

Si ves puntos rojos en la garganta, técnicamente podrías estar ante dos cosas: petequias o una inflamación de los folículos linfoides. Las petequias son planas, no duelen al tocarlas y no desaparecen si las presionas. Son manchas de sangre. Por otro lado, si los puntos parecen granitos con relieve, lo más probable es que tu tejido linfático esté reaccionando a algo. Es como si los ganglios de tu garganta se hincharan para pelear.

La ubicación importa muchísimo. Si los puntos están exclusivamente en el paladar (el techo de la boca), los médicos solemos sospechar de cosas muy específicas como la mononucleosis o una infección por estreptococo. Si están por todos lados, la lista de culpables se alarga.

El sospechoso habitual: Faringitis estreptocócica

Si además de los puntos tienes un dolor de garganta que se siente como si hubieras tragado cristales, probablemente el culpable sea el Streptococcus pyogenes. Es una bacteria pesada. En estos casos, los puntos rojos suelen aparecer en el paladar blando y la úvula (la campanilla).

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A diferencia de un resfriado común, el estreptococo no suele venir con tos ni mocos. Es un dolor seco, fuerte y con frecuencia trae fiebre alta. Si ves placas blancas junto a los puntos rojos, ya tienes el cuadro completo. Aquí no valen los remedios de la abuela; necesitas un antibiótico recetado porque, si no se trata, esa bacteria puede causar problemas en los riñones o el corazón. En serio.

El factor viral: De la gripe a la mononucleosis

No todo es bacteria. De hecho, la mayoría de las veces, los virus son los que mandan. Un virus de la gripe puede dejarte la garganta hecha un mapa, pero hay uno especialmente famoso por causar puntos rojos: el virus de Epstein-Barr, responsable de la mononucleosis infecciosa o "enfermedad del beso".

La mononucleosis causa unas petequias muy características en el paladar. Pero también te deja exhausto. No es un cansancio de "anoche dormí poco", es un cansancio de "no puedo levantarme del sofá para ducharme". Además, los ganglios del cuello se hinchan tanto que a veces se notan a simple vista.

Coxsackie y la herpangina

Hay un virus con un nombre un poco raro, el Coxsackie, que causa algo llamado herpangina. Es muy típico en niños, pero a los adultos también nos pilla. Aquí los puntos rojos se convierten rápidamente en pequeñas úlceras o llagas que duelen una barbaridad. Si te cuesta tragar incluso agua, el Coxsackie podría estar dándote la tabarra.

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Causas que no tienen nada que ver con bichos

A veces, los puntos rojos en la garganta aparecen por pura física.
¿Has tenido un ataque de tos violento últimamente?
¿Has vomitado por una indigestión?
Esa presión repentina en los capilares de la garganta puede hacer que exploten, dejando esos puntos rojos que tanto asustan. Se llama púrpura por esfuerzo. Es inofensivo y desaparece en unos días, igual que un moratón en la pierna.

También está el tema de las alergias. La irritación constante por el goteo postnasal (ese moco que baja por detrás de la nariz) puede irritar el tejido tanto que se vuelve rojo y granuloso. Es lo que llamamos "faringitis granular". No es una infección, es una irritación crónica. Fumar o beber alcohol muy fuerte también puede causar un aspecto similar por la inflamación constante de la mucosa.

¿Cuándo deberías ir al médico hoy mismo?

Honestamente, la mayoría de las veces puedes esperar un par de días a ver si bajan solos. Pero hay "banderas rojas" que no debes ignorar.

  1. Dificultad para respirar: Si sientes que la garganta se cierra, no leas esto y vete a urgencias.
  2. Fiebre superior a 38.5°C: Indica que hay una batalla activa que podrías estar perdiendo.
  3. Imposibilidad de tragar saliva: Si babeas porque no puedes tragar, la inflamación es severa.
  4. Puntos rojos que se extienden: Si empiezan a aparecer manchas en el resto del cuerpo.

Un médico real probablemente te hará un test rápido de estreptococo. Son cinco minutos. Si sale positivo, antibióticos. Si sale negativo, probablemente te dirá que descanses, bebas mucha agua y tomes algún antiinflamatorio como el ibuprofeno. No hay más misterio.

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Mitos y realidades que circulan por internet

Hay mucha desinformación por ahí. He leído en foros que los puntos rojos son siempre señal de VIH. Vamos a calmarnos. Si bien es cierto que en la fase de seroconversión del VIH puede haber síntomas similares a una gripe con manchas en la garganta, es estadísticamente mucho más probable que sea un simple virus estacional o una faringitis común. No saltes a la peor conclusión posible sin pruebas.

Otro mito es que el bicarbonato lo cura todo. El bicarbonato puede ayudar a limpiar, pero no va a matar una bacteria de estreptococo ni va a frenar un virus. Ayuda con el síntoma, no con la causa.

Nutrición y recuperación

Mientras tengas la garganta así, olvida las patatas fritas, el picante y los cítricos ácidos. Suena a tópico, pero las cosas frías como el helado o el yogur realmente ayudan a desinflamar los tejidos por contacto directo. El frío contrae los vasos sanguíneos y alivia el dolor de esos puntos rojos de forma temporal.

Lo que puedes hacer ahora mismo

Si acabas de descubrir esos puntos y te sientes relativamente bien, monitoriza la situación.

  • Hidratación agresiva: El tejido seco se irrita más. Bebe agua, aunque te moleste un poco al pasar.
  • Gárgaras con agua tibia y sal: No es un cuento de viejas. La sal ayuda a extraer el exceso de líquido de los tejidos inflamados por ósmosis. Reduce el hinchazón.
  • Humedad: Si vives en un sitio seco o tienes la calefacción a tope, pon un humidificador. Tu garganta te lo agradecerá.
  • Evita irritantes: Nada de tabaco ni vapers durante al menos 48 horas. Deja que la mucosa respire.

En definitiva, los puntos rojos en la garganta suelen ser la cara visible de una respuesta inflamatoria. Casi siempre son benignos y se van como vinieron. Sin embargo, si el dolor es insoportable o la fiebre no baja, la visita al profesional es obligatoria. No te automediques con antibióticos que sobraron de otra vez; eso solo crea bacterias superresistentes que luego no hay quien mate.

Próximos pasos:
Vigila tu temperatura corporal dos veces al día. Si después de 48 horas los puntos siguen ahí y el dolor aumenta, pide cita con tu médico de cabecera o acude a un centro de salud para un frotis faríngeo. Si además presentas rigidez en el cuello o un sarpullido en la piel, busca atención médica inmediata.