Por qué las posiciones de Al Ittihad en la Saudi Pro League son un caos absoluto este año

Por qué las posiciones de Al Ittihad en la Saudi Pro League son un caos absoluto este año

El fútbol saudí ha cambiado. Ya no es ese retiro dorado donde los jugadores iban a caminar el campo bajo un sol de justicia mientras cobraban cheques astronómicos. Si no me crees, solo tienes que mirar las posiciones de Al Ittihad esta temporada. Es un electrocardiograma. Un sube y baja constante que tiene a los aficionados en Yeda al borde del colapso nervioso.

Honestamente, nadie esperaba que el club que hace nada celebraba títulos con Nuno Espírito Santo estuviera ahora peleando por no quedar fuera de los puestos que dan acceso a las competiciones continentales. Pero el fútbol es caprichoso. O mejor dicho, el dinero no siempre compra química de vestuario.

El peso de la corona (y de Benzema)

Cuando Karim llegó, el mundo se detuvo. Balón de Oro en activo, capitán del Real Madrid, un tipo que lo ha ganado todo. Parecía que las posiciones de Al Ittihad iban a estar ancladas al primer puesto por decreto real. Pero la realidad ha sido mucho más cruda.

Los roces internos son un secreto a voces. No es solo que el equipo gane o pierda; es cómo se siente el ambiente. Se nota en el campo. Hay una desconexión evidente entre la vieja guardia que ganó la liga y las nuevas superestrellas que llegaron con contratos que harían palidecer a un pequeño estado nación. La gestión de Marcelo Gallardo fue un intento de poner orden en el patio de recreo, pero incluso el "Muñeco" se dio cuenta de que domar este vestuario es más difícil que ganar una Libertadores en el Bernabéu.

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¿Dónde está realmente el equipo ahora?

Si miras la tabla ahora mismo, las posiciones de Al Ittihad reflejan una irregularidad pasmosa. Pueden meterle cuatro goles a un equipo de la zona baja y, a la semana siguiente, lucir completamente perdidos contra un Al Hilal que parece jugar a otro deporte. La brecha entre los tres de arriba (Hilal, Nassr y Ahli) y el resto se ha ensanchado, y el Ittihad está ahí, en esa tierra de nadie, intentando recordar quiénes eran antes de que el mercado de fichajes de 2023 lo cambiara todo.

La defensa ha sido un coladero. No hay otra forma de decirlo. Sin una estructura sólida atrás, da igual que tengas a Kanté corriendo kilómetros como si tuviera veinte años o a Fabinho intentando filtrar pases imposibles. Si cada vez que el rival cruza el medio campo hay pánico en el área, las opciones de escalar en la clasificación son nulas. Básicamente, están pagando el precio de una planificación deportiva que priorizó los nombres sobre los hombres.

El factor Al Jawhara: La presión de Yeda

Jugar en el King Abdullah Sports City es otra historia. La afición de Al Ittihad, los "Tigers", es probablemente la más apasionada y exigente de toda Arabia Saudí. Ellos no perdonan la falta de compromiso. Cuando las posiciones de Al Ittihad bajan del cuarto puesto, el estadio se convierte en una olla a presión.

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He visto partidos donde el tifo de la grada es más impresionante que el juego del equipo. Es triste, pero real. Los jugadores sienten ese peso. No es lo mismo fallar un gol en un estadio vacío que hacerlo ante 60,000 personas que consideran al club como parte de su identidad religiosa y cultural. Esa presión, a veces, paraliza a los fichajes extranjeros que pensaban que venían a una liga "fácil".

Lo que dicen los datos (y lo que callan)

Si nos ponemos técnicos, el Expected Goals (xG) del equipo no es tan malo. Crean ocasiones. El problema es la conversión y, sobre todo, la fragilidad mental tras recibir el primer golpe. En la actual campaña, cada vez que el Ittihad empieza perdiendo, las probabilidades de remontada son mínimas. Se desinflan.

  • Falta de liderazgo claro en el campo cuando las papas queman.
  • Dependencia excesiva de destellos individuales de Hamdallah o Benzema.
  • Un centro del campo que, aunque tiene nombres de Champions, a veces parece falto de ritmo competitivo real.

Las posiciones de Al Ittihad se han visto afectadas también por las lesiones. No es excusa, pero perder a Luiz Felipe o tener a defensas clave entrando y saliendo de la enfermería rompe cualquier automatismo. En una liga que ha subido el nivel de intensidad física de forma tan drástica, jugar al 80% es suicida.

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El futuro inmediato: ¿Hay luz al final del túnel?

Para entender hacia dónde van las posiciones de Al Ittihad, hay que mirar al mercado de invierno y a la estabilidad del banquillo. Laurent Blanc tiene una tarea titánica. No se trata solo de táctica. Se trata de psicología. Tiene que convencer a tipos que son millonarios y leyendas de que todavía vale la pena morder el polvo por estos colores.

La Champions de Asia es el gran objetivo, pero para llegar ahí, tienen que quedar entre los tres primeros. Y ahora mismo, viendo cómo vuela el Al Hilal de Jorge Jesus, ese objetivo parece una montaña rusa de emociones. ¿Podrán remontar? Posiblemente. Tienen talento de sobra. Pero el talento sin orden es solo ruido, y el Ittihad ha hecho mucho ruido este año, pero poca música.


Pasos para seguir la evolución del equipo

Si de verdad quieres entender por qué las posiciones de Al Ittihad se mueven como lo hacen, no te quedes solo con el resultado final del marcador cada fin de semana. El fútbol saudí requiere un análisis más profundo para no perderse en la narrativa superficial de las estrellas.

  1. Observa el bloque defensivo: Fíjate en la distancia entre los centrales y los mediocentros. Si hay más de 15 metros, el Ittihad va a sufrir contra cualquier equipo que juegue a la contra.
  2. Sigue las rotaciones de extranjeros: La regla de los cupos de extranjeros en la Saudi Pro League es un rompecabezas. Quién se queda fuera de la convocatoria te dice mucho sobre el estado de forma real de las estrellas.
  3. Monitorea los minutos de los jugadores locales: El éxito de Al Ittihad siempre ha dependido de su núcleo saudí. Si los jugadores nacionales están desconectados, el equipo no funciona, por muchos balones de oro que tengan arriba.
  4. Revisa el calendario de la King's Cup: A veces, el equipo prioriza la copa para salvar la temporada, lo que provoca caídas inexplicables en las posiciones de Al Ittihad dentro de la liga regular.

La situación es fluida. Hoy estás quinto, mañana ganas el clásico contra Al Ahli y parece que vas a por el título. Pero la realidad es que la consistencia es el único camino para volver a la cima del fútbol árabe. Sin ella, el Ittihad seguirá siendo un gigante con pies de barro, observando desde abajo cómo los otros grandes de Riad se reparten la gloria.