Danny DeVito es un tipo bajito que proyecta una sombra gigantesca. Es raro pensar en alguien que haya navegado por Hollywood con tanta gracia y, al mismo tiempo, con tanta suciedad literal en sus personajes. Si te pones a revisar la lista de películas y programas de TV de Danny DeVito, te das cuenta de que no estamos hablando de un actor secundario con suerte. Estamos ante un arquitecto del cinismo cómico.
Desde aquel despacho diminuto en Taxi hasta el caos absoluto de It's Always Sunny in Philadelphia, DeVito ha redefinido lo que significa ser un "antihéroe". Pero no el tipo de antihéroe que se ve bien en un póster. Él interpreta a la gente que no quieres conocer en un callejón oscuro, y de alguna manera, hace que los ames. Es un truco de magia que pocos pueden ejecutar sin parecer patéticos. Él simplemente parece... Danny.
El caos controlado: Por qué amamos a Frank Reynolds
Honestamente, lo que ha hecho en It's Always Sunny in Philadelphia debería estudiarse en las escuelas de actuación. Entró en la segunda temporada para salvar la serie de la cancelación y terminó convirtiéndose en su alma podrida. Frank Reynolds es un hombre que decidió, después de una vida de éxito empresarial, que prefería vivir en la basura, comer jamón con ron y jugar con cuchillos en un apartamento infestado de ratas.
No es solo comedia física. Es un compromiso total con la degradación. Hay una escena famosa donde sale desnudo de un sofá de cuero, sudando a mares, y lo hace con una convicción que te deja helado y muerto de risa al mismo tiempo. Es ese valor de no tener miedo al ridículo lo que separa las películas y programas de TV de Danny DeVito de cualquier otra filmografía estándar.
El legado de Taxi y la era dorada de los 80
Antes de ser un troll debajo de un puente, fue Louie De Palma. En Taxi, DeVito era el jefe que todos odiábamos pero que necesitábamos para que el show funcionara. Fue ahí donde perfeccionó ese tono de voz raspado y esa mirada de "te voy a estafar en cuanto te des la vuelta".
✨ Don't miss: Austin & Ally Maddie Ziegler Episode: What Really Happened in Homework & Hidden Talents
Ganó un Emmy y un Globo de Oro por ese papel. No fue coincidencia. Estaba trabajando junto a leyendas como Christopher Lloyd y Andy Kaufman, y a menudo, él era quien dictaba el ritmo de la escena. Si te gusta la televisión moderna, le debes mucho a Louie De Palma. Él inventó al jefe tóxico mucho antes de que Michael Scott o Logan Roy fueran siquiera una idea.
Una carrera de contrastes: De Batman a Matilda
Mucha gente olvida que Danny DeVito es un director visualmente brillante. No solo actúa. Crea mundos. Mira Matilda. Es una película que marcó a toda una generación, y él no solo interpretó al horrible Harry Wormwood; él dirigió la cinta. La estética es exagerada, casi de pesadilla, pero con un corazón enorme. Logró capturar la esencia de Roald Dahl mejor que casi cualquier otro director.
Y luego está Batman Returns.
Tim Burton le dio el papel del Pingüino y DeVito lo convirtió en una tragedia griega de alcantarilla. Es una actuación física agotadora. Se dice que pasaba horas en la silla de maquillaje y que comía pescado crudo real para algunas tomas. Ese Oswald Cobblepot no era un mafioso con paraguas; era una criatura rechazada por la sociedad. Fue aterrador. Para muchos fans de DC, sigue siendo la interpretación definitiva del villano, superando incluso versiones más modernas y realistas.
🔗 Read more: Kiss My Eyes and Lay Me to Sleep: The Dark Folklore of a Viral Lullaby
El tipo que todos quieren como amigo
Hay algo en su química con otros actores que es casi inexplicable. Su amistad con Arnold Schwarzenegger en Twins (Gemelos) no debería haber funcionado en papel. Un gigante austriaco y un hombre de un metro cincuenta. Pero la película fue un éxito masivo porque se sentía real. Se sentía como si realmente se quisieran.
Lo mismo pasó en Romancing the Stone. DeVito aporta una energía nerviosa que equilibra el romance de la pantalla grande. Es el "everyman" si el hombre común fuera un estafador de poca monta con un corazón de oro (o al menos de bronce).
El toque de Midas en la producción
A veces ignoramos que detrás de las películas y programas de TV de Danny DeVito hay un productor de élite. Su compañía, Jersey Films, estuvo detrás de hitos como Pulp Fiction, Gattaca y Erin Brockovich.
Básicamente, el tipo ayudó a que Quentin Tarantino se convirtiera en un nombre familiar. DeVito tiene un ojo clínico para el talento crudo. Sabe cuándo una historia es lo suficientemente extraña como para ser genial. No se queda en lo seguro. Nunca lo ha hecho.
💡 You might also like: Kate Moss Family Guy: What Most People Get Wrong About That Cutaway
Un icono que no envejece (solo se vuelve más raro)
Lo curioso de DeVito es que su popularidad ha explotado con la Generación Z. Es un meme viviente, pero un meme respetado. Su cuenta de Twitter (ahora X), donde solía publicar fotos de su "pie descalzo" en lugares aleatorios, es un ejemplo de su sentido del humor absurdo.
No intenta ser joven. No intenta ser cool. Es simplemente auténtico. En un Hollywood lleno de filtros de Instagram y discursos ensayados, Danny es un soplo de aire fresco con olor a puro y comida rápida.
Lo que viene y el impacto duradero
A sus 80 años, sigue trabajando con una intensidad que envidiaría alguien de 20. Ya sea prestando su voz para animaciones o planeando nuevos proyectos con sus hijos, su motor no se detiene. Su impacto en la cultura pop es innegable porque representa la idea de que puedes ser diferente, puedes ser "raro" y aun así dominar la industria.
Cómo apreciar mejor el trabajo de DeVito hoy mismo
Para entender realmente su rango, no basta con ver fragmentos en YouTube. Hay que sumergirse en las etapas de su carrera de forma estratégica:
- Empieza por el caos: Mira las temporadas 2 a la 5 de It's Always Sunny in Philadelphia. Es donde Frank Reynolds se despoja de su humanidad y se convierte en el avatar del caos puro.
- Analiza su ojo como director: Dale una oportunidad a The War of the Roses (La guerra de los Rose). Es una comedia negra brillantemente dirigida que explora el divorcio de una manera que pocas películas se atreven. Es cínica, visualmente impecable y muy divertida.
- Busca los clásicos de culto: Death to Smoochy es una película incomprendida donde DeVito dirige a Robin Williams y Edward Norton. Fue un fracaso en su momento, pero hoy es una joya oculta que muestra su lado más oscuro.
- Reconoce su labor de producción: Mira los créditos finales de tus películas favoritas de los 90. Te sorprenderá ver cuántas veces aparece su nombre como productor ejecutivo en cintas que definieron la década.
El cine y la televisión serían mucho más aburridos sin él. Danny DeVito nos enseñó que no necesitas medir 1.90 m para ser el hombre más grande de la habitación. Solo necesitas estar dispuesto a ensuciarte un poco para contar una buena historia.