Por qué cada película de Lady Gaga divide tanto al público: Del Oscar al caos de Joker 2

Por qué cada película de Lady Gaga divide tanto al público: Del Oscar al caos de Joker 2

Seamos honestos: cuando escuchas que viene una nueva película de Lady Gaga, ya sabes que internet se va a romper en dos. No hay término medio con ella. O es la reinvención absoluta del cine musical o es un experimento visual que deja a la mitad de la sala rascándose la cabeza. Lo vimos con la intensidad cruda de A Star Is Born, lo sentimos con el acento italiano —cuestionable para algunos, icónico para otros— en House of Gucci, y recientemente lo vivimos con el terremoto de opiniones que fue Joker: Folie à Deux.

Gaga no hace cine para pasar desapercibida. Básicamente, su carrera actoral es una extensión de su carrera pop: teatral, arriesgada y, a veces, deliberadamente extraña. Pero, ¿qué es lo que realmente busca cuando acepta un guion? No es solo el cheque. Hay un patrón de búsqueda de validación y de transformación física que pocos actores de "método" se atreven a llevar tan lejos hoy en día.

El fenómeno del método: Cuando Stefani desaparece

Mucha gente cree que Gaga simplemente se pone una peluca y lee líneas. Error. Para cualquier película de Lady Gaga, el proceso de preparación suele ser más noticia que la trama misma. Durante el rodaje de House of Gucci, dirigida por Ridley Scott, la cantante confesó a medios como British Vogue que vivió como Patrizia Reggiani durante un año y medio. Hablaba con el acento incluso fuera de cámaras. No rompió el personaje ni un segundo. Eso suena agotador. Lo es.

💡 You might also like: How Does Simpsons Predicted The Future: What Most People Get Wrong

Esa intensidad es lo que hace que sus actuaciones se sientan tan pesadas. En A Star Is Born, Bradley Cooper le pidió que se quitara todo el maquillaje para las pruebas de cámara. Quería ver a Stefani Germanotta, no a la estrella de los estadios. Esa vulnerabilidad le valió una nominación al Oscar a Mejor Actriz y ganó la estatuilla por "Shallow". Fue el momento en que Hollywood dejó de verla como "la cantante que actúa" para verla como una amenaza real en la temporada de premios.

Sin embargo, este compromiso total tiene un costo. En la gira de prensa de sus películas, a menudo habla de la oscuridad psicológica que conlleva abandonar su propia identidad. No es marketing barato; se nota en su mirada durante las entrevistas. Se entrega tanto que, a veces, la película parece pequeña comparada con su interpretación.


Joker 2 y el riesgo de cantar en la locura

Hablemos del elefante en la habitación: Joker: Folie à Deux. Si buscas información sobre la última película de Lady Gaga, te vas a encontrar con un campo de batalla de críticas. Joaquin Phoenix ya había establecido un estándar altísimo, y meter a Lee (una versión de Harley Quinn) en un formato de musical de gramola fue... una elección.

Mucha gente fue al cine esperando una película de acción o un thriller psicológico violento. Lo que recibieron fue un estudio de personajes cantado. Gaga defendió que la música en la película no era para "sonar bien". De hecho, cambió su técnica vocal para que Lee sonara amateur, rota, sin el brillo de una estrella del pop. Eso es puro instinto artístico, pero comercialmente fue un suicidio.

  1. El público de cómics odia los musicales (en su mayoría).
  2. Los fans de Gaga querían verla brillar vocalmente, no susurrar con voz quebrada.
  3. La crítica se ensañó con el ritmo de la narrativa.

Pero, sinceramente, ¿acaso no es eso lo que hace a una artista interesante? Ella no fue a lo seguro. Podría haber hecho una película de superhéroes genérica y ganar 1,000 millones de dólares. En lugar de eso, eligió un proyecto que cuestiona la fama y la obsesión, temas que ella conoce mejor que nadie.

La evolución desde American Horror Story

No podemos olvidar que el salto real al prestigio no fue en el cine, sino en la televisión. Su papel como La Condesa en American Horror Story: Hotel fue el laboratorio perfecto. Ryan Murphy le dio libertad total para ser una vampiresa glamurosa y sangrienta. Ganó un Golden Globe, y aunque muchos críticos dijeron que solo estaba "siendo ella misma", la realidad es que demostró una presencia escénica que llenaba cada rincón del set.

Desde entonces, cada película de Lady Gaga ha intentado alejarse más de ese glamour inicial para buscar algo más sucio, más humano o más trágico.

¿Qué sigue en la carrera cinematográfica de Gaga?

El futuro de Gaga en el cine parece alejarse de los grandes blockbusters de franquicia por un tiempo. Los rumores en la industria —y algunas filtraciones de directores de casting— sugieren que está buscando papeles en el cine de autor independiente. Se menciona mucho su interés por trabajar con directores que prioricen la narrativa visual sobre los efectos especiales.

Lo que es seguro es que no dejará de actuar. Su hambre por el EGOT (Emmy, Grammy, Oscar, Tony) es evidente. Ya tiene los Grammys y el Oscar. Le falta el Tony, lo que hace que muchos sospechen que su próximo gran movimiento podría ser un musical de Broadway que luego se convierta en... sí, otra película de Lady Gaga.

Hay una complejidad en ella que el cine apenas está empezando a explotar. No se trata solo de su cara; es su capacidad para incomodar al espectador. En House of Gucci, hubo escenas donde su energía era tan alta que opacaba a leyendas como Al Pacino o Jeremy Irons. Algunos dicen que sobreactúa. Otros dicen que es la única que entiende que el cine debe ser más grande que la vida misma.


Cómo analizar sus actuaciones sin prejuicios

Si vas a ver una película de Lady Gaga, tienes que dejar de lado la imagen de la mujer que usó un vestido de carne en 2010. Para disfrutar realmente de su trabajo actoral, vale la pena fijarse en estos detalles técnicos que ella suele aplicar:

  • El uso de la mirada: Gaga tiene ojos enormes que sabe usar para transmitir desesperación sin decir una palabra. Mira de nuevo el final de A Star Is Born.
  • La modulación física: En cada papel cambia su forma de caminar. Como Patrizia Reggiani, caminaba con una pesadez burguesa; como Lee en Joker, tenía una languidez errática.
  • La integración de la música: Ella no canta en la película, sus personajes se expresan a través de la música. Hay una diferencia sutil pero vital ahí.

A final de cuentas, el cine de Gaga es un evento. Te puede gustar o lo puedes odiar, pero vas a hablar de ello en la cena. Y en una industria donde todo se siente procesado por algoritmos, tener a alguien tan impredecible es, francamente, un alivio.

Pasos para seguir su trayectoria este año

Para los que quieren estar al tanto de lo que viene y entender su impacto, lo ideal es no quedarse solo con los trailers.

📖 Related: The List of All the Winners of American Idol: Where Are They Now?

  • Busca las entrevistas "Actors on Actors" de Variety donde ella conversa con otros profesionales; ahí desmenuza su técnica sin filtros de relaciones públicas.
  • Revisa su documental Five Foot Two en Netflix para entender el dolor físico crónico (fibromialgia) con el que lidia mientras filma estas producciones masivas.
  • Sigue los anuncios de festivales como Venecia o Toronto, que se han convertido en su plataforma de lanzamiento favorita para sus proyectos más serios.

La próxima película de Lady Gaga probablemente será algo que nadie espera. Quizás un drama silencioso sin una sola nota musical. O tal vez una comedia negra. Sea lo que sea, la conversación está garantizada. Ella no busca fans en el cine; busca testigos de su metamorfosis. Y hasta ahora, lo está logrando con creces.