Hay actrices que simplemente aparecen y otras que, literalmente, detienen el tiempo. Michelle Pfeiffer es de las segundas. Si alguna vez has visto el inicio de Scarface (1983) y te quedaste hipnotizado por esa rubia glacial bajando en el ascensor, sabes exactamente de qué hablo. No es solo belleza, es una presencia que muerde.
La trayectoria de esta mujer es una montaña rusa que desafía toda lógica de Hollywood. Empezó siendo "la chica guapa" y terminó convirtiéndose en una de las intérpretes más respetadas del planeta. Pero, honestamente, lo que más mola de las peliculas de Michelle Pfeiffer es que nunca se ha encasillado. Ha sido gánster, bruja, gatita con látigo y hasta una madre agobiada en el universo Marvel.
El origen de todo: De Grease 2 al cielo de los gángsters
Mucha gente olvida que Michelle casi se hunde antes de empezar. Grease 2 (1982) fue un desastre monumental. Ella misma ha confesado en varias entrevistas que odiaba esa película y que no podía creer lo mala que era. Básicamente, era la receta perfecta para terminar con una carrera antes de los 25.
Pero entonces llegó Brian De Palma.
Cuando consiguió el papel de Elvira Hancock en Scarface, todo cambió. Para interpretar a la mujer de Tony Montana, Michelle se sometió a una dieta de sopa de tomate y tabaco. Estaba tan delgada que el equipo de rodaje temía por su salud. El resultado fue esa fragilidad peligrosa que la hizo eterna.
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Los años dorados y el piano de terciopelo
Si hablamos de las mejores peliculas de Michelle Pfeiffer, es imposible no detenerse en 1989. The Fabulous Baker Boys (Los fabulosos Baker Boys) es la cima de su magnetismo. Esa escena donde canta "Makin' Whoopee" sobre el piano con un vestido rojo... madre mía. Es historia del cine. Lo más loco es que no usó doble de voz; esa voz sugerente y rasgada es 100% Pfeiffer.
- Dangerous Liaisons (1988): Aquí demostró que podía con los clásicos. Su Madame de Tourvel es de las cosas más tristes y bellas que verás jamás.
- The Witches of Eastwick (1987): Compartir pantalla con Cher, Susan Sarandon y un Jack Nicholson desatado no es fácil, pero ella brilló con luz propia.
Por qué su Catwoman cambió las reglas del juego
Olvídate de las versiones modernas por un segundo. Lo que Michelle hizo en Batman Returns (1992) bajo la dirección de Tim Burton fue arte puro. Se puso un traje de látex cosido a mano que era tan apretado que solo podía llevarlo puesto unos minutos antes de asfixiarse.
¿Sabías que la escena del pájaro vivo es real? No hubo efectos especiales. Michelle Pfeiffer se metió un pájaro vivo en la boca y lo dejó salir volando solo porque el personaje lo requería. Tim Burton ha dicho mil veces que nunca ha estado tan impresionado con un actor. Esa mezcla de locura, vulnerabilidad y empoderamiento sigue siendo el estándar de oro para cualquier actriz que quiera interpretar a Selina Kyle.
El drama, la academia y el misterio de los Oscar
Es un crimen que Michelle Pfeiffer no tenga una estatuilla en su casa todavía. Ha estado nominada tres veces y siempre se le ha escapado por un pelo.
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- Dangerous Liaisons (Actriz de reparto).
- The Fabulous Baker Boys (Actriz principal).
- Love Field (Actriz principal - donde ganó el Oso de Plata en Berlín).
A finales de los 90, decidió que su familia era lo primero. Rechazó papeles que hicieron famosas a otras, como el de Sharon Stone en Basic Instinct o el de Jodie Foster en The Silence of the Lambs. Sí, leíste bien. Michelle podría haber sido Clarice Starling, pero prefirió alejarse del ruido de Hollywood para criar a sus hijos. Eso le da una integridad que no se compra con premios.
El regreso triunfal y el mundo Marvel
Tras un parón de varios años, volvió con fuerza en 2007. La vimos como la villana perfecta en Hairspray y como la bruja Lamia en Stardust. Pero lo que realmente sorprendió a las nuevas generaciones fue su entrada al MCU como Janet Van Dyne en Ant-Man and the Wasp.
Incluso en películas de superhéroes, ella aporta una clase que es difícil de replicar. No importa si está en una producción indie como French Exit (2020) —donde está increíble como una viuda arruinada— o en un blockbuster de millones de dólares, Michelle siempre entrega algo auténtico.
Datos que casi nadie sabe sobre su carrera
Pocas actrices tienen historias tan raras detrás. Michelle estuvo metida en una especie de secta "respiracionista" cuando era muy joven. Creían que los humanos podían vivir solo de aire y luz solar. Por suerte, su primer marido, Peter Horton, la ayudó a salir de ahí justo antes de que se hiciera famosa.
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Además, hay un estudio científico que dice que su rostro es el que mejor se adapta a la "proporción áurea" de la belleza. Básicamente, su cara es matemáticamente perfecta. Pero lo mejor es que a ella parece darle igual. En sus redes sociales suele subir fotos sin gota de maquillaje, demostrando que la elegancia no necesita filtros.
Cómo disfrutar de su filmografía hoy mismo
Si quieres hacer un maratón de las mejores peliculas de Michelle Pfeiffer, te recomiendo empezar por los pilares fundamentales. No intentes verlo todo de golpe porque su intensidad te va a agotar.
Empieza con Scarface para ver el icono, luego salta a The Fabulous Baker Boys para entender su talento musical y actoral, y termina con Batman Returns para verla en su faceta más salvaje. Si buscas algo más moderno y sutil, Where is Kyra? (2017) es una joya escondida donde da una de las mejores actuaciones de su vida, aunque poca gente la haya visto.
Lo cierto es que Michelle Pfeiffer ha sabido envejecer con una dignidad asombrosa en una industria que suele desechar a las mujeres a partir de los 40. Ella sigue ahí, trabajando en proyectos potentes y recordándonos que el talento real no tiene fecha de caducidad.
Busca sus trabajos en las plataformas de streaming principales. Muchas de sus cintas de los 80 y 90 están rotando constantemente en servicios como Netflix o Max. No te pierdas la oportunidad de ver a una leyenda en acción; al final, las modas pasan, pero el estilo de la Pfeiffer es para siempre.
Para profundizar en su legado, lo mejor es revisar las entrevistas que concedió durante la promoción de French Exit, donde analiza con mucha honestidad cómo ha cambiado su percepción del éxito con el paso de las décadas. Es una lección de vida para cualquiera que admire el arte de la interpretación.