Paises que apoyan a Israel: Lo que realmente está pasando en el mapa geopolítico actual

Paises que apoyan a Israel: Lo que realmente está pasando en el mapa geopolítico actual

La diplomacia no es un juego de blanco y negro. A veces, es un laberinto de cables cruzados donde un país te vende armas por la mañana y te critica en la ONU por la tarde. Si buscas entender cuáles son los paises que apoyan a israel, lo primero que tienes que hacer es tirar por la ventana la idea de que todos lo hacen por la misma razón. No es así.

Estados Unidos es el elefante en la habitación. Obvio. Pero, ¿qué pasa con Alemania? ¿O con esos países árabes que hace veinte años ni siquiera mencionaban el nombre de Israel y ahora firman acuerdos comerciales multimillonarios? La red de alianzas es espesa. Algunos apoyan por valores democráticos compartidos, otros por una necesidad visceral de tecnología militar, y un buen grupo simplemente porque el enemigo de mi enemigo es mi mejor amigo.

El eje inquebrantable: ¿Por qué Washington no suelta la mano?

No se puede hablar de este tema sin empezar por la Casa Blanca. No importa si el despacho lo ocupa un demócrata o un republicano, aunque las formas cambien drásticamente. Estados Unidos ve a Israel como su portaaviones terrestre en el Medio Oriente. Es así de crudo y así de real.

Desde la administración de Harry S. Truman, quien reconoció al Estado de Israel apenas once minutos después de su creación en 1948, la relación ha sido simbiótica. Actualmente, el apoyo se traduce en cifras que marean. Hablamos de miles de millones de dólares en asistencia militar anual. El sistema Cúpula de Hierro, ese que intercepta cohetes en el cielo como si fuera un videojuego de alta precisión, existe en gran parte gracias al financiamiento estadounidense.

Pero no es solo dinero. Es veto. En el Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos ha usado su poder de veto docenas de veces para bloquear resoluciones que condenaban a Israel. Para Washington, Israel es la única democracia liberal estable en una región donde los regímenes suelen ser, digamos, complicados. Es su socio en inteligencia, ciberseguridad y lucha antiterrorista. Si Israel cae, Estados Unidos pierde sus ojos y oídos en una de las zonas más volátiles del planeta.

El peso de la historia en Europa: El caso de Alemania

Alemania es un caso fascinante y, honestamente, un poco triste por las razones que todos conocemos. Para Berlín, el apoyo a Israel no es solo política exterior; es una cuestión de Estado, lo que ellos llaman Staatsräson. Después del Holocausto, la seguridad de Israel se convirtió en una responsabilidad moral no negociable para cualquier canciller alemán.

Olaf Scholz lo ha dicho mil veces: la seguridad de Israel es parte de la razón de ser de la Alemania moderna. Esto se traduce en que Alemania es el segundo proveedor de armas de Israel. Le venden submarinos clase Delfín, tecnología de punta y mantienen una cooperación académica que ya quisieran otros. Aun cuando la opinión pública alemana se divide y las protestas crecen en ciudades como Berlín o Hamburgo, el gobierno mantiene el timón firme. Saben que su pasado los obliga a ser el muro de contención de Israel en Europa.

Los nuevos amigos: Los Acuerdos de Abraham y el giro árabe

Aquí es donde la cosa se pone interesante. Si le hubieras dicho a alguien en los años 90 que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) o Baréin iban a ser contados entre los paises que apoyan a israel de manera tácita o directa, se habrían reído en tu cara. Pero el mundo cambió.

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Los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020, rompieron el tabú. ¿Por qué lo hicieron?
Por dos razones principales:

  1. Irán. El miedo a la expansión iraní es el pegamento que une a Israel con los países del Golfo.
  2. Negocios. Israel es el Silicon Valley del Medio Oriente.

Emiratos Árabes no apoya a Israel por amor. Lo hace por pragmatismo. Quieren su tecnología de desalinización de agua, su ciberseguridad y su capacidad de defensa. Marruecos hizo lo mismo, retomando lazos a cambio del reconocimiento estadounidense sobre el Sáhara Occidental. Es un "dando y dando". Incluso Arabia Saudita, que oficialmente no reconoce a Israel, mantiene una cooperación bajo la mesa que es el secreto peor guardado del mundo. Comparten inteligencia sobre movimientos de milicias pro-iraníes porque, al final del día, prefieren a un vecino fuerte con el que puedan negociar que a un régimen regional que quiera desestabilizarlos.

El papel de las democracias anglosajonas y el este de Europa

Reino Unido, Canadá y Australia suelen estar en el bloque de apoyo, aunque con matices mucho más críticos que los de EE. UU. Londres tiene una relación histórica compleja —ellos eran los que mandaban allí antes de 1948— pero mantienen una cooperación de inteligencia profunda.

En el este de Europa, países como Hungría o la República Checa se han convertido en los defensores más vocales de Israel dentro de la Unión Europea. Viktor Orbán, el líder húngaro, ha bloqueado varias veces declaraciones conjuntas de la UE que criticaban al gobierno israelí. Para estos países, Israel es un modelo de estado-nación fuerte que defiende sus fronteras, algo que resuena mucho con sus propias políticas internas de soberanía y rechazo a la inmigración masiva.

¿Qué pasa en América Latina? Un mapa partido a la mitad

En nuestra región, el apoyo a Israel es un termómetro ideológico. No hay puntos medios.

Argentina, bajo la gestión de Javier Milei, ha dado un giro de 180 grados. Milei ha declarado abiertamente que sus principales aliados estratégicos son Estados Unidos e Israel. Ha prometido mover la embajada a Jerusalén, un gesto que solo unos pocos países se atreven a hacer porque implica reconocer a esa ciudad como capital, algo que la mayor parte de la comunidad internacional evita para no dinamitar las negociaciones de paz con los palestinos.

En el otro lado de la balanza tenemos a Paraguay y Guatemala, que históricamente han sido amigos fieles de Israel, a menudo por la influencia de las iglesias evangélicas en su política interna. Los grupos cristianos sionistas ven la existencia de Israel como un cumplimiento profético, y eso genera una base de votantes que presiona a sus gobiernos para mantener el apoyo diplomático sin importar quién esté en el poder en Tel Aviv.

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En contraste, países como Bolivia, Colombia o Chile han tomado distancias enormes, llegando incluso a romper relaciones o llamar a consultas a sus embajadores. Es un terreno donde la política interna dicta la diplomacia externa.

La tecnología como moneda de cambio: El apoyo silencioso

Hay países que no salen en las noticias defendiendo a Israel en la ONU, pero que en la práctica son aliados clave. India es el ejemplo perfecto. Bajo el mando de Narendra Modi, India se ha convertido en el mayor comprador de armas israelíes en el mundo.

La relación es puramente estratégica. India tiene fronteras complicadas con Pakistán y China, y necesita drones, radares y sistemas de defensa que Israel le proporciona sin hacer demasiadas preguntas éticas, a diferencia de algunos proveedores europeos. A cambio, India ofrece un mercado gigantesco y una alianza que equilibra el peso de las potencias tradicionales. ¿Apoya India a Israel? En los papeles votan de forma ambivalente, pero en los hechos, sus ejércitos están cada vez más integrados.

Mitos y realidades sobre el apoyo internacional

Mucha gente piensa que "Occidente" es un bloque monolítico que siempre está con Israel. Error. Francia, por ejemplo, juega un papel de equilibrista. Macron puede condenar un ataque terrorista un lunes y pedir un embargo de armas el martes. París siempre ha intentado mantener un pie en el mundo árabe para proteger sus intereses energéticos y su influencia en el Mediterráneo.

Otro mito es que el apoyo es eterno. La diplomacia es volátil. Países que hoy son aliados pueden enfriar sus relaciones si sienten que el conflicto afecta su estabilidad interna o su imagen global. El apoyo actual a Israel está muy condicionado por la percepción de la opinión pública, que en el siglo XXI, con redes sociales y videos en tiempo real, presiona a los gobiernos más que nunca.

La importancia de los foros internacionales

Cuando se habla de paises que apoyan a israel, el campo de batalla real es la Asamblea General de las Naciones Unidas. Allí, Israel suele perder por goleada en las votaciones. Sin embargo, lo que importa no es cuántos países votan en contra, sino quiénes votan a favor o se abstienen.

Cuando ves que Micronesia, Nauru o Palaos votan a favor de Israel junto a Estados Unidos, muchos se ríen. Pero esos votos cuentan igual en el conteo final. Es una estrategia de Israel y EE. UU. cultivar relaciones con naciones pequeñas del Pacífico a través de ayuda al desarrollo y tecnología agrícola para asegurar que el aislamiento diplomático no sea absoluto.

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El factor de la seguridad ciber y la inteligencia

Israel no solo exporta naranjas o software de gestión. Exporta seguridad. Países de todo el mundo, incluidos muchos que públicamente son críticos, compran software de espionaje o sistemas de defensa cibernética de empresas israelíes.

Este "apoyo técnico" es una forma de diplomacia suave. Si un gobierno depende de la tecnología israelí para proteger sus infraestructuras críticas (como redes eléctricas o sistemas bancarios), es muy poco probable que rompa relaciones diplomáticas o que apoye sanciones económicas severas. Es el realismo político en su máxima expresión: la necesidad técnica supera la retórica ideológica.

¿Hacia dónde va el mapa de alianzas?

El futuro de estos apoyos depende de tres factores:

  • La amenaza de Irán: Mientras Irán siga siendo percibido como una amenaza nuclear o regional, los países árabes sunníes seguirán cerca de Israel.
  • La autosuficiencia energética: A medida que el mundo depende menos del petróleo del Golfo, la capacidad de los países árabes para presionar a Occidente contra Israel disminuye.
  • El cambio generacional: En EE. UU. y Europa, los jóvenes son mucho más críticos con Israel que sus padres. Esto podría cambiar la política exterior en las próximas dos décadas.

Honestamente, el tablero está más movido que nunca. Lo que hoy es un aliado firme, mañana puede ser un "socio distante" si los costos políticos de la alianza superan los beneficios estratégicos.


Pasos prácticos para entender el contexto actual:

Si quieres seguir el rastro de quién apoya a quién sin perderte en la propaganda, fíjate en estos tres indicadores:

  1. Votaciones en la ONU: No mires el resultado general, mira quiénes se abstienen. Esos son los países que están "en la valla" y que Israel intenta atraer.
  2. Acuerdos de defensa: Sigue las noticias sobre compras de sistemas como el Arrow 3 o Barak 8. Un país que compra defensa antimisiles a Israel está sellando una alianza de al menos 20 años de mantenimiento y cooperación.
  3. Rutas comerciales: Mira los proyectos de infraestructura, como el corredor IMEC (India-Middle East-Europe Economic Corridor). Si el proyecto incluye a Israel, es porque los países involucrados consideran que su estabilidad es vital para sus propios bolsillos.

La geopolítica no se trata de quién tiene la razón moral, sino de quién necesita a quién para sobrevivir un día más en un vecindario peligroso. Mantente informado leyendo fuentes de ambos lados y, sobre todo, sigue el rastro del dinero y las armas; ellos rara vez mienten sobre dónde están las verdaderas lealtades.