México Corea del Sur: Lo que de verdad une a estos dos países (y no es solo el K-Pop)

México Corea del Sur: Lo que de verdad une a estos dos países (y no es solo el K-Pop)

Si te detienes un segundo a mirar a tu alrededor en cualquier ciudad grande de México, te vas a topar con algo coreano. No falla. Puede ser el espectacular de un Samsung gigante, un Kia Forte cruzando el semáforo o una fila interminable de adolescentes esperando entrar a una tienda de cosméticos en la Zona Rosa. La relación México Corea del Sur es, honestamente, una de las conexiones más raras y fascinantes que tenemos.

Estamos a más de 12,000 kilómetros de distancia. Hablamos idiomas que no se parecen en nada. Y aun así, México es el socio comercial número uno de Corea en toda América Latina. No es poca cosa. Básicamente, nos hemos vuelto indispensables el uno para el otro, aunque a veces ni nos demos cuenta de la profundidad de ese "amarre".

El "milagro" que nos conecta: Más allá de las pantallas

Mucha gente piensa que esto empezó con BTS o El Juego del Calamar. Pero la verdad es que el romance económico tiene décadas cocinándose. Corea del Sur vio en México el trampolín perfecto para saltar al mercado estadounidense, y México vio en los coreanos la inversión que tanto necesitaba para industrializarse.

Hoy en día, hay más de 2,000 empresas coreanas operando en suelo mexicano. Estamos hablando de gigantes como LG, Hyundai y POSCO. Pero la joya de la corona, lo que realmente cambió el juego, fue la llegada de Kia a Pesquería, Nuevo León. Ese lugar ahora lo conocen de broma como "Pescorea". Y tiene sentido: la planta es tan grande que transformó por completo la economía del estado, creando un ecosistema de proveedores que no existía hace diez años.

¿Por qué importa esto ahora, en pleno 2026? Porque el famoso nearshoring está haciendo que las empresas coreanas que antes fabricaban en Asia se muden a México para estar "cerquita" de Estados Unidos. Es una danza de miles de millones de dólares. Según datos recientes, la inversión extranjera directa de Corea en México alcanzó los 1,308 millones de dólares solo en 2024, y la tendencia sigue subiendo a pesar de los ruidos arancelarios.

📖 Related: Oil Market News Today: Why Prices Are Crashing Despite Middle East Chaos

La eterna promesa del Tratado de Libre Comercio

Aquí es donde la cosa se pone un poco lenta. Llevamos años, literal años, hablando de un Tratado de Libre Comercio (TLC) formal entre México Corea del Sur.

  1. Se anunció con bombo y platillo la reanudación de pláticas en 2022.
  2. Los productores de acero y agricultura en México pusieron el grito en el cielo por miedo a la competencia.
  3. Corea sigue insistiendo porque, sin un TLC, sus productos pagan aranceles que otros países (como los que están en el T-MEC) no pagan.

A finales de 2025 y principios de este 2026, la Embajada de Corea ha vuelto a presionar. Quieren reglas claras. México, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, está en una posición interesante: por un lado, quiere proteger la industria nacional, pero por otro, sabe que necesita la tecnología coreana para la transición energética y la electromovilidad. Es un estira y afloja constante.

De los campos de henequén a las fábricas de chips

Hay una historia que casi nadie cuenta y que a mí me parece increíble. La relación México Corea del Sur no empezó en una oficina de negocios en Seúl. Empezó en 1905, en los campos de Yucatán.

Más de 1,000 coreanos llegaron al puerto de Salina Cruz engañados, pensando que venían al paraíso. Terminaron trabajando en condiciones de semiesclavitud en las haciendas henequeneras. Es una historia de dolor, pero también de una resiliencia brutal. Esos inmigrantes no pudieron regresar porque Japón invadió Corea poco después de que ellos llegaran. Se quedaron, se mezclaron y hoy hay miles de mexicanos con apellidos como Kim o Lee que son tan yucatecos como la cochinita pibil.

👉 See also: Cuanto son 100 dolares en quetzales: Why the Bank Rate Isn't What You Actually Get

Ese lazo de sangre es la base olvidada de todo lo que vemos hoy. Es la razón por la que existe un Museo Conmemorativo de la Inmigración Coreana en Mérida. No es solo comercio; es familia.

El fenómeno Hallyu: La invasión suave

No podemos ignorar el elefante en la habitación: la cultura pop. México es uno de los consumidores más voraces de contenido coreano en el mundo.

  • K-Pop: En 2025, bandas como Stray Kids y Seventeen rompieron récords de taquilla en el Foro Sol y la Arena CDMX.
  • K-Dramas: Plataformas como Netflix ya producen contenido coreano directamente pensando en el público latino.
  • Gastronomía: El soju y el kimchi ya no son "cosas raras". En ciudades como Monterrey o CDMX, los restaurantes de BBQ coreano son el plan estándar de un viernes por la noche.

Lo curioso es que esto genera un "soft power" tremendo. Los jóvenes mexicanos están aprendiendo coreano a niveles nunca antes vistos. Duolingo reporta que es uno de los idiomas con mayor crecimiento en el país. Esto, a la larga, crea una fuerza laboral bilingüe que las empresas como Samsung están aprovechando para sus mandos medios. Todo está conectado.

¿Qué esperar de México Corea del Sur en 2026?

Si estás metido en negocios o simplemente te da curiosidad el futuro, hay tres puntos clave que van a definir esta relación en los próximos meses:

✨ Don't miss: Dealing With the IRS San Diego CA Office Without Losing Your Mind

1. El factor Tesla y la electromovilidad
Con la gigafábrica de Tesla en el horizonte y la expansión de Kia, México se está convirtiendo en un hub de autos eléctricos. Las empresas coreanas de baterías (como LG Energy Solution) están mirando muy de cerca dónde ponerse. Esto va a traer empleos de alta especialización, no solo de ensamble.

2. La seguridad digital y Samsung Knox
Ahora que todo está conectado, la ciberseguridad se volvió el tema de moda. Corea es líder en esto. En 2026, estamos viendo una integración masiva de tecnología coreana en la infraestructura crítica de México, desde redes 5G hasta sistemas de pago.

3. El dilema de los aranceles
Es el elefante en la habitación. Con las nuevas políticas comerciales globales, México tiene que decidir si se abraza más a Corea o si cede a las presiones de poner aranceles a los componentes asiáticos para favorecer la producción local. Es una decisión de miles de millones de pesos.

Pasos prácticos para aprovechar esta conexión

Si eres estudiante, emprendedor o simplemente alguien que quiere estar al día, aquí te dejo un par de ideas:

  • Aprende el idioma (o al menos la cultura): No bromeo. Las empresas coreanas en México valoran muchísimo a los locales que entienden su jerarquía laboral (el respeto a los mayores, la cultura del esfuerzo).
  • Busca certificaciones técnicas: Si estás en ingeniería, especializarte en estándares coreanos de manufactura o electrónica te abre puertas en empresas que pagan mucho mejor que el promedio.
  • Explora el mercado de exportación: Corea importa muchísima comida mexicana. El aguacate y los frutos rojos son estrellas allá. Si tienes un negocio agrícola, el mercado coreano es una mina de oro si logras pasar sus controles de calidad.

La relación entre México Corea del Sur ya no es una novedad, es una realidad estructural de nuestra economía. Ya no somos solo vecinos distantes; somos socios que se necesitan para navegar un mundo que cada vez se siente más pequeño.

Para profundizar, podrías investigar las convocatorias de becas del GKS (Global Korea Scholarship) que cada año permite a cientos de mexicanos estudiar en Seúl con todo pagado. También es buena idea revisar los reportes de KOTRA (la agencia de promoción de comercio de Corea) para ver qué sectores específicos están buscando proveedores mexicanos este año.