El fútbol va a cambiar para siempre en un par de años y, sinceramente, no sé si estamos listos para el caos que se viene. Olvida todo lo que sabías sobre cómo se organiza un torneo de la FIFA. La próxima cita en Norteamérica no es solo una expansión; es un experimento masivo de logística y resistencia humana. Con 48 selecciones clasificadas, los grupos del mundial 2026 van a ser un rompecabezas que pondrá a prueba hasta al fanático más estadístico.
Estamos hablando de 104 partidos. Sí, leíste bien.
Pasamos de los 64 encuentros tradicionales a una maratón de fútbol que durará 39 días. La FIFA originalmente pensó en hacer grupos de tres equipos, lo cual era una idea bastante terrible porque abría la puerta a pactos extraños en el último partido (el famoso "Biscotto"). Por suerte, recularon. Ahora tendremos 12 grupos de cuatro equipos cada uno. Suena normal, ¿verdad? Pues no lo es. Al haber tantos sectores, los mejores terceros también avanzarán a una ronda de dieciseisavos de final. Eso cambia totalmente la matemática de los puntos.
La nueva matemática de los grupos del mundial 2026
Básicamente, ganar un solo partido casi te asegura estar en la siguiente fase. Con el nuevo formato, 32 equipos de los 48 avanzarán a la primera ronda de eliminación directa. Es una locura pensar que dos tercios de los participantes seguirán vivos después de la fase inicial.
Si te pones a analizarlo, la intensidad de los grupos del mundial 2026 podría diluirse un poco al principio. Antes, perder el primer partido era una sentencia de muerte casi segura. Ahora, podrías perder, empatar otro y, si goleas en el tercero, probablemente te metas como uno de los mejores terceros. Es un salvavidas gigante para las potencias que suelen empezar dormidas, como le pasó a Argentina en Catar contra Arabia Saudita.
Pero hay un problema real: el desgaste. Los finalistas tendrán que jugar ocho partidos en lugar de los siete habituales. Puede que no parezca mucho, pero en el nivel de élite, esos 90 minutos extra (o 120 si hay prórroga) son una eternidad para las piernas de los jugadores.
¿Cómo se van a repartir las sedes?
La logística es el verdadero villano de esta historia. Imagina que a una selección le toca jugar en Vancouver, luego volar a Ciudad de México y terminar la fase de grupos en Miami. Estamos hablando de cruzar un continente entero. Gianni Infantino y la plana mayor de la FIFA han prometido "regionalizar" los grupos para evitar que los jugadores pasen más tiempo en un avión que en el césped.
📖 Related: Bethany Hamilton and the Shark: What Really Happened That Morning
La idea es agrupar los sectores por zonas: Costa Oeste, Centro y Costa Este.
- Región Oeste: Vancouver, Seattle, San Francisco, Los Ángeles.
- Región Central: Guadalajara, Ciudad de México, Monterrey, Houston, Dallas, Kansas City.
- Región Este: Atlanta, Miami, Toronto, Boston, Filadelfia, Nueva York/Nueva Jersey.
Si la FIFA cumple su palabra, los equipos de un grupo específico se moverán dentro de estas burbujas geográficas. Pero claro, una vez que lleguen las eliminatorias, todo el plan de ahorro de combustible se va por la ventana.
El drama de las clasificaciones y los cupos extra
Lo que realmente define a los grupos del mundial 2026 es quiénes van a llenarlos. Al haber 16 cupos más, confederaciones que antes sufrían para meter a dos o tres equipos ahora tienen el camino pavimentado. Asia (AFC) y África (CAF) son las grandes ganadoras aquí.
África pasará de tener 5 representantes a tener 9 fijos. Asia sube de 4.5 a 8 fijos.
Esto significa que veremos selecciones que quizás nunca soñaron con un Mundial. ¿Es bueno para el nivel técnico? Probablemente no en la primera fase. Veremos algunas goleadas de escándalo. Pero para la globalización del deporte, es un movimiento maestro. Países como Uzbekistán, Burkina Faso o incluso naciones centroamericanas que siempre se quedaban en la orilla ahora tienen una oportunidad real de ocupar un lugar en esos bombos.
La CONMEBOL también respira tranquila. Con 6 cupos directos y un repechaje para diez selecciones, es estadísticamente más difícil quedar fuera que clasificar. Básicamente, si una potencia sudamericana no llega a los grupos del mundial 2026, es para replantearse cerrar la federación.
👉 See also: Simona Halep and the Reality of Tennis Player Breast Reduction
El factor clima y la altura: un desafío invisible
No es lo mismo jugar un partido de fase de grupos en el Estadio Azteca a 2,240 metros sobre el nivel del mar, con el esmog y el calor de junio, que jugar en el clima techado de Dallas o el aire fresco de Vancouver.
Los equipos europeos suelen sufrir horrores en México. Ya lo vimos en el 70 y en el 86. Si un grupo queda sorteado íntegramente en sedes mexicanas, las selecciones de la UEFA van a tener que hacer una preparación física muy distinta a la que harían si les toca jugar en Boston o Toronto. Esos microclimas van a dictar quién llega vivo a los octavos de final. Kinda injusto, pero así es el fútbol en un continente tan vasto.
¿Por qué este formato genera tanta desconfianza?
Muchos expertos, como Marcelo Bielsa o incluso técnicos de renombre en Europa, han criticado la saturación del calendario. La expansión de los grupos del mundial 2026 a 12 sectores de cuatro equipos fue una respuesta a las quejas de que el formato de tres equipos mataba la emoción simultánea de la última jornada.
¿Te acuerdas del "Pacto de Gijón" en el 82? Eso es lo que la FIFA quería evitar.
Al mantener grupos de cuatro, recuperamos esa adrenalina de mirar dos pantallas al mismo tiempo para ver quién mete el gol que cambia la tabla. Sin embargo, el costo es un torneo larguísimo. Para el espectador casual es genial: más fútbol por más tiempo. Para el club que paga el sueldo del jugador en Europa, es una pesadilla ver a sus estrellas regresar fundidas después de casi 40 días de competición extrema.
Honestamente, el nivel de los partidos en la fase de grupos podría bajar. Cuando sabes que incluso siendo un tercero mediocre puedes pasar de ronda, la urgencia desaparece. Veremos más planteamientos defensivos, buscando el puntito que ayude a clasificar "por la ventana".
✨ Don't miss: NFL Pick 'em Predictions: Why You're Probably Overthinking the Divisional Round
Qué esperar del sorteo y los bombos
Aunque el ranking FIFA será la base para separar a los cabezas de serie, el hecho de tener tres países anfitriones (EE. UU., México y Canadá) ya ocupa tres puestos de privilegio. Estados Unidos probablemente sea el cabeza de serie del Grupo A, jugando en casa. México y Canadá harán lo propio en sus territorios.
A partir de ahí, el sorteo será un caos logístico para asegurar que no coincidan demasiados equipos de la misma confederación, excepto los europeos, que por pura cantidad (16 selecciones) tendrán que estar repartidos en casi todos los grupos.
Habrá grupos donde, sinceramente, el nivel será de "Copa Oro plus" o de una fase previa de eliminatorias asiáticas. Pero también existe la posibilidad de que el azar nos regale un grupo de la muerte con una potencia europea, un sudamericano fuerte, un africano físico y un asiático disciplinado. Ahí es donde los grupos del mundial 2026 recuperarán su mística.
Pasos a seguir para no perderse en el camino
Si planeas seguir este torneo o, mejor aún, viajar, no puedes dormirte en los laureles. La escala de este evento es algo que nunca hemos visto en el deporte moderno.
- Monitorea las eliminatorias: No des por sentado quiénes estarán. Con el aumento de cupos, selecciones emergentes están dando sorpresas en las clasificaciones actuales.
- Entiende el mapa de sedes: Si vas a comprar entradas, fíjate bien en las distancias. No querrás un ticket para el Grupo A en Los Ángeles y otro para el Grupo B en Nueva York con solo dos días de diferencia.
- Ojo con los horarios: Al jugarse en tres husos horarios distintos (Pacífico, Centro y Este), los partidos van a cubrir prácticamente las 24 horas del día para los espectadores en Europa y Asia. Prepárate para las ojeras.
- Registrate en la plataforma de la FIFA: La venta de entradas para estos grupos será por sorteo y por fases de prioridad. Si no estás en la base de datos oficial desde ya, tus posibilidades de conseguir un asiento a precio normal son casi nulas.
El camino a 2026 ya empezó. Los grupos del mundial 2026 serán recordados como el momento en que el fútbol decidió que "más es mejor". Si esa apuesta resulta en un espectáculo global sin precedentes o en un torneo diluido y agotador, es algo que solo descubriremos cuando ruede la pelota en el Estadio Azteca para el partido inaugural. Por ahora, solo queda observar cómo se llenan esas 48 casillas y esperar que el deporte no se pierda entre tanta burocracia y kilómetros de vuelo.