El fútbol sudamericano no da respiro. Nunca lo ha hecho. Si pensabas que tras las últimas jornadas las aguas se habían calmado, la realidad es que la próxima fecha eliminatorias sudamericanas está a la vuelta de la esquina y el panorama para el Mundial 2026 está que arde. Honestamente, ver la tabla de posiciones ahora mismo es como mirar un campo de batalla donde nadie tiene el puesto asegurado, salvo quizás una Argentina que camina con paso firme pero que también sabe lo que es morder el polvo.
Las Eliminatorias de la CONMEBOL son, por definición, las más difíciles del planeta. No lo digo yo por romanticismo; lo dicen los kilómetros de viaje, los cambios de altitud de 0 a 3,600 metros en 48 horas y esa competitividad feroz donde el último le puede ganar al primero sin que a nadie le explote la cabeza. Estamos entrando en una fase crítica. Se acabó el margen de error para selecciones como Chile o Perú, mientras que Colombia y Uruguay pelean palmo a palmo por no despegarse de la cima.
¿Cuándo se juega exactamente?
Anotá bien. La próxima fecha eliminatorias sudamericanas corresponde a las jornadas 13 y 14. Estos partidos están programados para marzo de 2026. Es un momento clave porque es la primera doble fecha del año. Salimos del parón veraniego (o invernal en el norte) y los jugadores llegan en diferentes niveles de ritmo competitivo en sus ligas europeas o locales.
En marzo, el clima en el Cono Sur empieza a cambiar, pero el calor en Barranquilla o la humedad en Asunción siguen siendo factores que destruyen piernas. No es solo fútbol; es resistencia física pura. Si un equipo no llega bien aceitado a estos dos partidos, puede despedirse prácticamente de sus opciones de clasificación directa, considerando que el nuevo formato de 48 equipos otorga seis cupos directos y un repechaje, pero aun así, la mediocridad no te alcanza para entrar en este selecto grupo sudamericano.
Los duelos que paralizarán el continente
La jornada 13 trae platos fuertes. Uno de los partidos que todos tienen marcado en el calendario es el choque entre Uruguay y Argentina. El Clásico del Río de la Plata nunca es "un partido más". Marcelo Bielsa ha logrado imprimirle a la Celeste una intensidad que agobia, basándose en transiciones rápidas y una presión alta que incluso a la Scaloneta le costó descifrar en encuentros anteriores. Por otro lado, Argentina, con Messi liderando quizás sus últimos cartuchos en eliminatorias, busca sellar su clasificación matemática lo antes posible para empezar a probar piezas nuevas.
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Pero ojo con lo que pase en Quito. Ecuador recibe a Venezuela. Este partido es engañoso. Venezuela, bajo el mando de "Bocha" Batista, ha dejado de ser la "Cenicienta" para convertirse en un equipo rocoso, difícil de quebrar y con una fe inquebrantable. Ecuador sabe que en el Rodrigo Paz Delgado tiene que hacerse fuerte, porque los puntos que se le escaparon por la sanción del caso Byron Castillo pesan en la tabla final. Es un duelo directo por esos puestos de mitad de tabla que valen oro.
Colombia, que viene mostrando un fútbol estético y efectivo con Néstor Lorenzo, tendrá que visitar a una selección paraguaya que ha recuperado la memoria defensiva con Gustavo Alfaro. Paraguay es ese equipo que no te deja jugar, que te ensucia el partido y que, si te descuidas en una pelota parada, te liquida. Es el choque de estilos definitivo: la seda contra el martillo.
La crisis en el fondo: Chile y Perú se juegan la vida
Para chilenos y peruanos, la próxima fecha eliminatorias sudamericanas es, básicamente, una final. Literalmente. Ricardo Gareca en Chile no ha encontrado la brújula y la "Generación Dorada" ya es más un recuerdo que un presente activo. Perú, por su parte, atraviesa una sequía goleadora preocupante. Se enfrentan a rivales que no perdonan. Si no suman al menos 4 de los 6 puntos en marzo, la calculadora empezará a mostrar números rojos imposibles de revertir. Es triste ver a dos potencias recientes del continente sufrir tanto, pero el recambio generacional les ha pegado de frente y sin frenos.
Brasil es otro tema aparte. La Canarinha ha vivido una montaña rusa de emociones y resultados. Ya no intimidan como antes. Los rivales van al Maracaná o a cualquier estadio brasileño pensando que pueden sacar algo. En la jornada 14, Brasil tendrá que demostrar si la jerarquía individual de Vinícius Jr. y compañía es suficiente para tapar los huecos tácticos que han mostrado en defensa.
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Factores que nadie está mencionando
A menudo nos olvidamos de la logística. En la próxima fecha eliminatorias sudamericanas, muchos jugadores vendrán de jugar octavos de final de la Champions League. El desgaste es brutal. Un jugador que juega en Londres el miércoles, viaja el jueves a Sudamérica, llega el viernes y tiene que jugar el martes a miles de metros de altura... es una locura. Los cuerpos técnicos están priorizando la recuperación sobre la táctica. A veces, gana el equipo que tiene el mejor cuerpo de fisioterapeutas y no necesariamente el que tiene al mejor 10.
Otro punto es el tema de las tarjetas amarillas. Varios pilares de selecciones como Uruguay y Colombia están "en capilla". Una amonestación en el primer partido de la doble fecha los deja fuera del segundo. Esto obliga a los técnicos a gestionar el plantel como si fuera una partida de ajedrez. No puedes quemar todas tus naves en el primer tiempo del primer partido.
La importancia del sexto puesto y el repechaje
Con el aumento de cupos, el sexto lugar es el nuevo objetivo de las selecciones "medianas". Bolivia ha entendido esto perfectamente. Al llevar sus partidos a El Alto, a más de 4,000 metros de altura, han convertido su localía en una fortaleza casi inexpugnable. En la próxima fecha eliminatorias sudamericanas, Bolivia sabe que sus partidos en casa son los que dictarán su sentencia: o vuelven a un Mundial después de décadas o se quedan en la orilla de nuevo. La estrategia de "la altura no juega, pero corre" sigue más vigente que nunca.
Paraguay y Venezuela también miran ese sexto lugar con deseo. Saben que Brasil, Argentina, Colombia, Uruguay y Ecuador (si mantiene el ritmo) parecen tener cinco boletos casi comprados. La pelea real es por esa última plaza directa. Quedar séptimo te manda al repechaje intercontinental, un torneo corto donde cualquier cosa puede pasar y nadie quiere arriesgarse a jugar su destino contra una selección asiática o africana en una sede neutral.
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Lo que debes hacer para seguir la fecha
Si eres un fanático de las estadísticas o simplemente quieres ganar la oficina con tus predicciones, aquí tienes unos pasos prácticos para analizar lo que viene:
- Revisa los minutos jugados: Antes de la fecha de marzo, mira quiénes están siendo titulares en Europa. Si Luis Díaz o Darwin Núñez llegan con 90 minutos encima cada fin de semana, su rendimiento en la eliminatoria será superior al de quienes vienen de lesiones.
- El factor localía: Históricamente, en la segunda vuelta de las eliminatorias, los locales tienden a cerrar más los partidos. No esperes goleadas. Espera partidos trabados de 1-0 o 0-0.
- Monitorea las bajas: Las lesiones de último minuto en los entrenamientos previos (que suelen ser solo dos o tres antes del partido) cambian todo el esquema. Una baja de un central titular en Paraguay, por ejemplo, desmorona todo su sistema defensivo.
La próxima fecha eliminatorias sudamericanas no es solo un evento deportivo; es un fenómeno cultural que paraliza ciudades enteras desde Quito hasta Montevideo. Los nervios están a flor de piel porque, a diferencia de otros continentes, aquí no hay partidos fáciles. No existe un San Marino o un Gibraltar. Aquí, cada punto se suda sangre.
Para marzo de 2026, la tabla estará tan apretada que un solo gol en el minuto 90 de un partido en La Paz podría cambiar el destino de tres países distintos. Así de dramático, así de hermoso y así de cruel es el fútbol en esta parte del mundo. Prepárate, porque lo que viene va a ser una montaña rusa de emociones donde solo los más fuertes de mente sobrevivirán.
Para estar al día, lo ideal es seguir las cuentas oficiales de la CONMEBOL y los portales especializados de cada país, ya que los horarios suelen ajustarse hasta un mes antes por temas de televisión y clima. No te fíes de los horarios preliminares; la confirmación oficial suele llegar con poco margen, añadiendo ese toque de caos tan nuestro a la competición más emocionante de la Tierra.
Asegúrate de tener el calendario a mano y de liberar esos jueves y martes de marzo. Si te gusta el fútbol de verdad, el que duele y el que se grita con el alma, no puedes perderte ni un segundo de lo que pasará en las canchas sudamericanas. La carrera hacia el Mundial 2026 entra en su recta más emocionante y nadie quiere quedarse fuera de la fiesta más grande del deporte.