Jerry Selbee no es un genio de Silicon Valley. No tiene un doctorado en astrofísica ni acceso a una supercomputadora cuántica de la NASA. Básicamente, es un tipo que regentaba una tienda de licores en Evart, Michigan, y que tiene una habilidad especial para ver patrones donde el resto de nosotros solo vemos ruido. Un día de 2003, Jerry entró en su tienda, vio un folleto de un nuevo juego de lotería llamado Winfall y, en cuestión de minutos, encontró una falla matemática que lo haría millonario.
No fue suerte. Fue aritmética de sexto grado.
La gente suele pensar que la fórmula ganadora de Jerry y Marge era una especie de truco ilegal o un hackeo informático sofisticado. Honestamente, la realidad es mucho más aburrida y, a la vez, mucho más fascinante. Jerry no estaba "jugando" a la lotería en el sentido tradicional. Estaba comprando un producto cuyo valor de mercado era inferior al valor esperado de su retorno. Estaba haciendo arbitraje, pura y llanamente.
El error de diseño que los burócratas pasaron por alto
Para entender cómo funcionaba la estrategia, hay que entender qué es el "Rolldown". En la mayoría de las loterías, si nadie acierta los seis números, el premio gordo (jackpot) sigue creciendo. Es lo que vemos en el Powerball cuando llega a los mil millones de dólares. Sin embargo, en el juego Winfall de Michigan, las reglas eran distintas.
Cuando el premio mayor alcanzaba los 5 millones de dólares y nadie lo ganaba, ocurría el Rolldown. El dinero se "desbordaba" hacia las categorías de premios menores: los que acertaban cinco, cuatro o tres números.
Jerry leyó el folleto. Hizo unos cálculos rápidos en un trozo de papel. Se dio cuenta de que, durante una semana de Rolldown, un boleto de 1 dólar valía estadísticamente más de lo que costaba. Si comprabas suficientes boletos, la varianza desaparecía. Te quedabas con una ganancia neta garantizada por la ley de los grandes números.
Es una locura pensar que una institución estatal cometió un error de cálculo tan básico, pero así fue. Diseñaron el juego para mantener el interés de los jugadores recurrentes, sin prever que alguien con una mente analítica como la de Jerry Selbee vería la puerta abierta de par en par.
Cómo operaba la "corporación" de los Selbee
Jerry no se volvió loco la primera vez. Empezó poco a poco. Invirtió un par de miles de dólares y perdió un poco de dinero porque, bueno, la estadística es caprichosa en muestras pequeñas. Pero él sabía que su lógica era sólida. La siguiente vez invirtió 8,000 dólares y duplicó su dinero.
Pronto, Marge, su esposa, se unió a la aventura. Crearon una empresa llamada GS Investment Strategies LLC. No era un grupo de mafiosos en un sótano; eran sus vecinos de Evart, amigos de la iglesia y familiares que aportaban capital para comprar miles y miles de boletos.
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La logística era una pesadilla. No te imaginas el trabajo físico que implica. Cuando Michigan cerró el juego de Winfall (porque, irónicamente, se dieron cuenta de que algo raro pasaba, aunque no sabían qué), los Selbee descubrieron que Massachusetts tenía un juego casi idéntico llamado Cash WinFall.
Durante años, Jerry y Marge condujeron casi 1,500 kilómetros desde Michigan hasta Massachusetts cada vez que se anunciaba un Rolldown. Se registraban en un motel barato, como el Red Roof Inn, y pasaban diez horas al día frente a las máquinas de lotería de dos tiendas locales, imprimiendo miles de boletos de dos dólares.
Kinda loco, ¿verdad?
Pasaban las noches en su habitación de hotel, rodeados de montañas de papel térmico, clasificando los boletos a mano. Jerry ha dicho en entrevistas que el trabajo era "satisfactorio". Para ellos, no era una estafa. Era un negocio de volumen. Si invertían 600,000 dólares en una semana de Rolldown, podían esperar un retorno de aproximadamente el 15% al 20% después de impuestos.
La ciencia real detrás de la fórmula ganadora de Jerry y Marge
Hablemos de números de verdad, sin complicaciones. Supongamos que en una semana normal, un boleto de 2 dólares tiene un valor esperado de unos 80 centavos. Es una pérdida de dinero, como casi todas las loterías.
Pero durante el Rolldown, los premios por acertar 3 números subían de 5 dólares a 50 dólares. Los premios por 4 números subían de 100 dólares a 1,000 dólares.
Matemáticamente, el valor esperado ($E$) de un boleto de 2 dólares subía a aproximadamente 5.53 dólares.
$$E = \sum (P_i \times V_i)$$
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Donde $P_i$ es la probabilidad de ganar un premio de categoría $i$, y $V_i$ es el valor de ese premio. Cuando el estado de Massachusetts inyectaba el jackpot no ganado en los premios menores, la estructura de pagos se invertía a favor del jugador. Jerry fue el único que se tomó el tiempo de leer la letra pequeña y aplicar la fórmula.
El enfrentamiento con el MIT
Resulta que los Selbee no fueron los únicos listos. Un grupo de estudiantes del MIT también descubrió la fórmula ganadora de Jerry y Marge (o su versión de ella). Estos chicos eran más agresivos. Usaban algoritmos para predecir exactamente cuándo ocurriría el Rolldown y, a veces, incluso intentaban forzarlo comprando volúmenes masivos de boletos en un solo día.
Hubo una investigación estatal. El Boston Globe destapó la historia. El inspector general de Massachusetts, Gregory W. Sullivan, intervino pensando que encontraría algún tipo de fraude o corrupción en las tiendas.
Lo que encontró fue sorprendente: nadie estaba haciendo nada ilegal. No estaban manipulando las máquinas. No estaban sobornando a nadie. Simplemente estaban jugando un juego con reglas mal diseñadas. Sullivan admitió más tarde que se quedó impresionado por la destreza matemática de Jerry. El estado, de hecho, estaba ganando dinero gracias a ellos, ya que el volumen de ventas de boletos generaba ingresos para el tesoro estatal, independientemente de quién ganara los premios.
¿Por qué no puedes hacer esto hoy?
Seguramente te estás preguntando si hay algún juego activo donde se pueda aplicar algo similar. La respuesta corta es: probablemente no.
Las loterías modernas han aprendido la lección de los Selbee. Hoy en día, los sistemas de seguridad y los actuarios de las loterías estatales utilizan simulaciones de Monte Carlo para asegurarse de que el valor esperado del jugador nunca supere el costo del boleto, incluso durante promociones especiales o acumulados masivos.
Además, el escrutinio público es mucho mayor. En la era de los algoritmos de alta frecuencia y el trading automatizado, cualquier ineficiencia en un mercado de juegos de azar es detectada y cerrada en cuestión de horas, no de años. Jerry y Marge operaron en una "ventana de tiempo dorada" donde la burocracia estatal era lenta y la tecnología de vigilancia de datos aún era rudimentaria.
Lecciones de vida de un jubilado de Michigan
Más allá de los millones (ganaron unos 26 millones de dólares brutos en total, con una ganancia neta de unos 8 millones después de gastos e impuestos), la historia de Jerry y Marge es una lección sobre la atención al detalle.
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Jerry no era un apostador. Odiaba los casinos. Decía que en el casino las probabilidades siempre están en tu contra, y él no quería jugar a nada donde no tuviera la ventaja matemática. Esa es una distinción crítica que la mayoría de los inversores novatos pasan por alto.
La fórmula ganadora de Jerry y Marge no se trataba de "manifestar" la riqueza o tener un "pálpito". Se trataba de:
- Análisis riguroso de las reglas (leer los manuales que nadie más lee).
- Gestión de riesgos (empezar con poco y escalar solo cuando se confirma la tesis).
- Ética de trabajo (estar dispuesto a contar boletos durante 12 horas seguidas).
- Transparencia (llevar registros meticulosos para el IRS).
Al final, usaron el dinero para reformar su casa, ayudar a sus seis hijos y pagar la educación de sus 14 nietos y bisnietos. No compraron yates ni Ferraris. Siguieron siendo las mismas personas que desayunaban en el mismo café de siempre en Evart.
Cómo aplicar la mentalidad Selbee en 2026
Si bien no vas a encontrar un Rolldown en la esquina de tu casa, la mentalidad analítica de Jerry sigue siendo oro puro para cualquier persona interesada en las finanzas o el emprendimiento.
En lugar de buscar el próximo "golpe de suerte" en las criptomonedas o en opciones de acciones altamente especulativas, busca ineficiencias. Las ineficiencias existen en los mercados inmobiliarios locales, en los modelos de reventa de nicho y en los sistemas de recompensas corporativas que están mal diseñados.
Jerry Selbee demostró que a veces el sistema tiene fallas, y que no hay nada malo en aprovecharlas siempre que se haga con honestidad y siguiendo las reglas establecidas. Él no rompió las reglas; simplemente las entendió mejor que quienes las escribieron.
Pasos prácticos para entrenar tu visión de oportunidades:
- Estudia las estructuras de incentivos: La próxima vez que veas una promoción, un programa de puntos o un modelo de inversión, no mires el premio. Mira la estructura. ¿Quién gana dinero y por qué?
- Calcula el valor esperado: Aprende a distinguir entre una apuesta con esperanza matemática negativa y una oportunidad de arbitraje. Si el riesgo no es calculable, no es un negocio de "tipo Jerry", es una apuesta.
- Busca en los márgenes: Las grandes oportunidades suelen estar en los lugares más aburridos, como una tienda de licores en un pueblo de 1,900 personas o un folleto de lotería que nadie lee.
- Verifica los datos históricos: Jerry no se lanzó de cabeza hasta que vio los resultados de los sorteos anteriores y confirmó que el Rolldown funcionaba exactamente como el papel decía. La validación es el 90% del éxito.
No necesitas ser un matemático profesional para cambiar tu situación financiera. A veces, solo necesitas ser la persona más curiosa de la habitación y tener una calculadora a mano.