Juramentación de Trump 2025: Lo que realmente pasó tras las puertas del Capitolio

Juramentación de Trump 2025: Lo que realmente pasó tras las puertas del Capitolio

El lunes 20 de enero de 2025 no fue el día que Washington esperaba. O al menos, no fue el día que el protocolo suele dictar. Si has visto alguna toma de posesión antes, sabes cómo va: sol frío, las escalinatas del frente oeste del Capitolio llenas de gente y el presidente electo jurando frente a una marea humana en el National Mall. Pero esta vez, la juramentación de Trump 2025 rompió el guion antes de que empezara la música.

Hacía un frío que calaba los huesos. Aire siberiano, decían los meteorólogos. Básicamente, a -6 grados Celsius (unos 20 grados Fahrenheit), estar ahí fuera era un deporte de riesgo. Así que, en un giro de última hora que no se veía desde la era de Reagan en el 85, Trump decidió meter todo el espectáculo bajo techo. La Rotonda del Capitolio, con su eco majestuoso y sus estatuas de piedra, se convirtió en el epicentro del poder mundial.

El caos del clima y el cambio de planes

Honestamente, el cambio a la Rotonda le dio un aire mucho más íntimo, casi de película histórica. No había espacio para las miles de personas que suelen apretarse en las gradas exteriores. Solo los pesos pesados. Estábamos hablando de un ambiente cargado, donde el eco de los pasos sobre el mármol se escuchaba más que los vítores habituales.

Fuera, en el National Mall, la gente se congelaba frente a las pantallas gigantes. A pesar de los 24 estados que enviaron a la Guardia Nacional para blindar la ciudad, el ambiente era una mezcla extraña de celebración y tensión absoluta. ¿Viste lo del Cybertruck en Las Vegas unos días antes? Ese incidente puso a todo el mundo de los nervios. La seguridad en D.C. estaba a niveles que ni en la peor pesadilla de un agente del Servicio Secreto.

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¿Quiénes estuvieron (y quiénes pasaron de ir)?

La lista de invitados parecía más una reunión de multimillonarios de Silicon Valley mezclada con la derecha internacional que una gala política tradicional. Fue un desfile de poder real.

  • Elon Musk: Obvio. El tipo estaba en primera fila, casi como si fuera parte del gabinete (bueno, técnicamente con lo de DOGE, lo es).
  • Javier Milei y Giorgia Meloni: Los dos sentados juntos, muy cerca de los expresidentes. Parecía que estaban planeando el futuro de Occidente en susurros.
  • Los Gigantes Tech: Sundar Pichai de Alphabet, Tim Cook de Apple y hasta Sam Altman de OpenAI. Básicamente, si tuvieras que borrar internet, esa era la habitación adecuada.
  • Las ausencias: Nancy Pelosi y un grupo grande de demócratas decidieron que tenían mejores cosas que hacer. No es ninguna sorpresa, pero ver los asientos vacíos de figuras como Ilhan Omar o Veronica Escobar marcó la pauta de lo que serán estos próximos cuatro años: una guerra fría política interna.

La juramentación de Trump 2025: Un discurso sin filtros

Cuando Trump puso la mano sobre la Biblia, administrado por el juez John Roberts, el silencio en la Rotonda era total. El discurso no fue el típico "unámonos todos y seamos amigos". Para nada. Fue un puñetazo sobre la mesa desde el minuto uno.

Dijo que el 20 de enero de 2025 era el "Día de la Liberación". Prometió declarar la emergencia nacional en la frontera sur apenas terminara de firmar los papeles. Habló de "Drill, baby, drill" (perforar por petróleo) como si fuera la receta mágica para bajar la inflación de un plumazo. Y lo más fuerte: anunció que enviaría tropas a la frontera y que el sistema de justicia ya no se usaría contra oponentes políticos.

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Fue un discurso de "América Primero" en esteroides. JD Vance, por su parte, juró su cargo ante el juez Brett Kavanaugh, viéndose bastante cómodo en su nuevo rol de heredero del movimiento MAGA.

Los momentos que no viste en la tele

Hubo detalles que se pierden en la transmisión oficial. Por ejemplo, el hecho de que Trump firmó más de 100 decretos casi antes de quitarse el abrigo. Renombró el Monte Denali como Monte McKinley otra vez y hasta cambió el nombre de una parte del Golfo de México a "Golfo de América". Son esos pequeños gestos de poder que vuelven locos a sus seguidores y enfurecen a sus detractores.

Y la música... bueno, fue una mezcla ecléctica. Carrie Underwood cantando "America the Beautiful" le dio el toque clásico, pero tener a Kid Rock y a los Village People en el mitin de la victoria de la noche anterior ya te decía que esto no iba a ser una presidencia "normal".

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Lo que viene ahora para los ciudadanos

Si te estás preguntando cómo te afecta esto a ti, la cosa va rápido. Las acciones ejecutivas que se firmaron durante la juramentación de Trump 2025 tienen efectos inmediatos.

  1. Aranceles: Se viene un cambio fuerte en cómo pagamos por productos importados. Trump quiere tasar a los países extranjeros para "enriquecer a los ciudadanos".
  2. Energía: Olvídate de los mandatos de coches eléctricos. El "Liquid Gold" (el petróleo) vuelve a ser el rey.
  3. Inmigración: La maquinaria de deportación ya está en marcha. No es una amenaza de campaña, es una orden firmada.

Pasos a seguir para entender el nuevo panorama

Para navegar lo que queda de este 2026 y entender el impacto de aquel día de enero, lo ideal es que revises cómo tus impuestos locales y los precios de la gasolina están reaccionando a las órdenes de "emergencia energética". El mercado está volátil y las decisiones tomadas en esa Rotonda están moviendo el dinero a nivel global. Estate atento a los anuncios del Departamento de Justicia, porque la "recalibración" que prometió Trump ya está cambiando quiénes están bajo la lupa federal.

La era Trump 2.0 no empezó con un desfile bajo el sol, sino con un juramento bajo una cúpula de mármol y un frío que congelaba las palabras. Pero las acciones que siguieron han sido todo menos frías.