Fue un martes de julio de 2024 cuando el mundo del espectáculo en México se detuvo un segundo. Gabriel Soto soltó la bomba en sus historias de Instagram: su relación con Irina Baeva había terminado. Después de casi siete años de romance, planes de boda infinitos y una polémica que los persiguió desde el minuto uno, el hilo se rompió.
La gente no lo podía creer, pero a la vez, medio mundo lo veía venir. Los rumores de crisis llevaban meses flotando en el aire como una nube negra. Que si ya no vivían juntos, que si ella no lo cuidó cuando él estuvo enfermo, que si él ya andaba muy cerquita de Cecilia Galliano. Al final, el comunicado fue seco, frío y "de común acuerdo", aunque luego nos enteramos de que de común acuerdo no tuvo nada.
Irina Baeva y Gabriel Soto se separan: ¿Por qué falló todo?
Si buscas la versión oficial, te vas a topar con la palabra "reflexión". Gabriel puso en su texto que lo habían pensado mucho y que decidieron separar sus caminos con madurez. Pero honestamente, las aguas bajaban mucho más turbias.
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A principios de 2025, la bomba terminó de explotar. Irina Baeva rompió el silencio en una entrevista que dejó a todo el mundo helado. Según la actriz rusa, la razón principal de que Irina Baeva y Gabriel Soto se separan no fue el desamor por el tiempo, sino las infidelidades. Ella misma lo dijo sin pelos en la lengua: "Mi relación terminó por las infidelidades por parte de él, las cuales son públicas".
El drama de la "boda secreta" y los reproches
Aquí es donde la cosa se pone color de hormiga. Irina asegura que ellos se casaron en una ceremonia espiritual en Acapulco en marzo de 2024. Fue algo íntimo, simbólico, en la casa de Gabriel. Incluso hay fotos de ella vestida de blanco.
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Pero, ¿qué dijo Gabriel? Él lo negó todo. Básicamente dijo que solo fueron unas fotos y que no fue una boda real. Imagínate el coraje. Por un lado, ella dice que lo apostó todo por la familia y por el otro, él dice que no sintió el apoyo de Irina cuando su salud se puso mal. Gabriel llegó a decir que ella estaba más enfocada en su carrera y en su papel en Aventurera que en cuidarlo a él.
Las terceras personas en discordia
A Gabriel se le vinculó muchísimo con Cecilia Galliano. Trabajaban juntos en la obra El precio de la fama y se les veía muy acaramelados. Ellos juraron y perjuraron que era "estrategia publicitaria" para vender boletos. Cecilia terminó hartísima de que le preguntaran por el tema, diciendo que ella no tenía nada que ver en ese entierro.
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Pero Irina no se quedó atrás. Poco después de la ruptura, se le empezó a ver con el empresario Giovanni Medina (sí, el ex de Ninel Conde). Los captaron tomados de la mano y de vacaciones. Gabriel, por su parte, ya cerró el libro. Literalmente dijo: "El libro ya está cerrado".
La realidad detrás de la ruptura
No fue un solo problema. Fue un acumulado de cosas:
- Falta de confianza: Tras años de arrastrar el estigma de cómo empezaron (con Geraldine Bazán de por medio), la sombra de la traición nunca se fue.
- Violencia verbal: Irina confesó que vivió situaciones de falta de respeto que ya no pudo tolerar. Dijo que un mensaje fue la gota que derramó el vaso.
- Salud y prioridades: Gabriel sintió abandono emocional mientras lidiaba con sus problemas médicos.
A veces el amor no basta. O quizá, el amor se acaba de tanto usarlo para tapar agujeros. Lo cierto es que hoy, en 2026, cada quien está en su onda. Gabriel se refugia en sus hijas, Elissa y Alexa, y en su salud. Irina parece estar intentando sanar y empezar de cero, lejos de la sombra del "galán de telenovelas".
Si estás pasando por una situación similar de ruptura o sientes que la comunicación en tu pareja se rompió, lo mejor es buscar asesoría profesional o terapia de pareja antes de que el daño sea irreversible. Evaluar si los valores de lealtad y apoyo siguen alineados es el primer paso para decidir si vale la pena seguir o si, como ellos, es mejor cerrar el libro definitivamente.