Tener una familia famosa suena a sueño, pero para los hijos de Mayrín Villanueva, la realidad es un balance extraño entre los reflectores de Televisa y una cotidianidad que, honestamente, es mucho más aterrizada de lo que imaginas. Si has seguido la carrera de Mayrín, seguro ubicas sus protagónicos, pero el drama real (y el amor) se vive en su casa, donde conviven tres personalidades totalmente distintas bajo el ala de dos matrimonios que marcaron época.
Romina Poza: La primogénita que no quería ser actriz
A veces el destino te persigue aunque le huyas. Romina, nacida en el año 2000, es la mayor de los dos hijos que Mayrín tuvo con Jorge Poza. Por mucho tiempo, ella se mantuvo al margen. Se fue a estudiar fuera, se enfocó en el modelaje y, básicamente, juraba que lo suyo no eran los foros.
Kinda gracioso, ¿no? Al final, la sangre llama.
Fue la propia Mayrín quien, en un momento de honestidad brutal, la sacó de una clase y le dijo: "Romi, deja de mentirte, tú lo que quieres es actuar". Y así fue. Debutó en Netflix con Reviviendo la Navidad y recientemente la vimos en Vencer la culpa. Lo que más me late de ella es que no intenta imitar a su mamá; tiene un estilo minimalista, muy de "it girl" moderna, y aunque le llueven críticas de quienes dicen que solo está ahí por sus apellidos, ella se lo toma con calma. Dice que la terapia ha sido su mejor herramienta para no volverse loca en este medio.
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Sebastián Poza: Entre los sets y las cuerdas de una guitarra
Si Romina es la calma, Sebastián es el movimiento constante. Él es el segundo hijo de la relación con Poza y, a diferencia de su hermana, él sí se aventó al ruedo desde chavito. Lo hemos visto en Soltero con hijas y Fuego ardiente, pero si le preguntas qué le quita el sueño hoy en 2026, te va a decir que es la música.
Sebastián tiene esa vibra de artista multifacético. No solo actúa; compone, produce y está necio con sacar su propio material discográfico. Es el que más convive con los gemelos de Eduardo Santamarina (Roberto y Eduardo), formando una especie de "boy band" familiar que siempre da de qué hablar en Instagram.
Un detalle que mucha gente confunde es el rol de Santamarina en su vida. Aunque Eduardo los adora y conviven diario, Sebastián ha sido súper claro: "Él no es mi papá". Hay respeto, hay cariño, pero los lugares están bien definidos. Jorge Poza sigue siendo su figura paterna presente, y esa madurez para separar las cosas es algo que pocos logran en familias reconstruidas.
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Julia Santamarina: La guerrera de la familia
Aquí es donde la historia se pone más emocional. Julia es la única hija del matrimonio entre Mayrín Villanueva y Eduardo Santamarina. Nació en 2009 y, desde muy pequeña, ha enfrentado una condición genética llamada dismetría de extremidades inferiores. Básicamente, su pierna izquierda era más corta que la derecha.
Julia ha pasado por más quirófanos que muchos adultos. Ha sido un proceso de alargamiento óseo doloroso y largo. Pero, ¿sabes qué es lo más increíble? Su actitud. A sus 15-16 años, Julia ya está demostrando que también trae el "gusanito" de la actuación. Hace poco se le vio en escenarios escolares y su mamá no pudo evitar subir el video llorando de orgullo.
- Dato real: Se espera que las cirugías terminen pronto, permitiéndole una movilidad total.
- Relación familiar: Es el "pegamento" de la casa; adora a sus hermanos mayores y ellos la protegen como si fuera de cristal, aunque ella ha demostrado ser de hierro.
El caos organizado de una familia "muégano"
Muchos se preguntan cómo le hace Mayrín para que todos se lleven bien. Porque a ver, entre los hijos de Mayrín Villanueva y los hijos de Itatí Cantoral con Santamarina, estamos hablando de un familión.
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La clave ha sido la terapia. Mayrín ha confesado que tuvo que ir a sesiones para aprender a "soltar". Es la típica mamá que quiere controlar todo, pero entendió que sus hijos ya son adultos (o casi). La convivencia con los hijastros es tan buena que a veces se van todos de vacaciones a Japón o Londres sin dramas de por medio. Es raro verlo en la farándula, pero ellos lo hacen ver fácil.
¿Qué sigue para los herederos?
Si buscas "hijos de Mayrín Villanueva" en unos años, lo más probable es que veas a Romina protagonizando cine independiente, a Sebastián en los festivales de música y a Julia empezando su carrera formal en las telenovelas.
Si quieres seguirles la pista de forma auténtica, lo mejor es no quedarse solo con lo que dicen las revistas de chismes. Sigue sus proyectos individuales; Romina está apostando fuerte por el cine de autor y Sebastián está metido en el estudio de grabación más que en los foros de Televisa últimamente. La mejor forma de apoyar su crecimiento es verlos como individuos y no solo como "los hijos de".
Acciones recomendadas:
Si te interesa el mundo de la actuación juvenil, échale un ojo a las redes de Romina Poza; su enfoque sobre la salud mental en la industria es bastante refrescante. Por otro lado, si buscas inspiración sobre resiliencia, las entrevistas de Eduardo Santamarina hablando sobre la evolución médica de Julia son una lección de vida para cualquier padre.