Elección de Estados Unidos 2024: Lo que realmente pasó y por qué los expertos fallaron

Elección de Estados Unidos 2024: Lo que realmente pasó y por qué los expertos fallaron

Ya pasaron los meses y, honestamente, todavía estamos procesando el sismo político. Mirando hacia atrás desde este 2026, la elección de Estados Unidos 2024 no fue solo otra votación; fue el momento en que todas las reglas tradicionales de la demoscopia se fueron por el caño.

¿Te acuerdas de las encuestas que hablaban de un empate técnico hasta el último segundo? Pues resultaron ser, básicamente, papel mojado. Donald Trump no solo ganó; arrasó de una forma que dejó a los analistas de Washington rascándose la cabeza. Se llevó los 312 votos electorales y, por primera vez en sus tres intentos, ganó el voto popular. Eso es algo que casi nadie vio venir con tanta claridad.

El mapa que nadie se atrevió a dibujar

Si te fijas en los datos fríos de la Comisión Federal de Elecciones, el cambio fue brutal. Trump barrió en los siete estados pendulares (swing states). Pennsylvania, Georgia, North Carolina, Michigan, Arizona, Wisconsin y Nevada. Todos rojos.

Lo de Nevada fue especialmente curioso. Los republicanos no ganaban ahí desde 2004, cuando George W. Bush estaba en la cresta de la ola. Esta vez, Trump rompió esa racha. No fue por un margen milimétrico, sino por un cambio real en el comportamiento de los votantes en lugares como el condado de Clark.

La narrativa de que los demócratas tenían un "muro azul" infranqueable en el Medio Oeste se desmoronó. Kamala Harris, que entró a la carrera tarde tras la salida de Joe Biden, no logró conectar con los votantes de la clase trabajadora en Michigan o Pennsylvania de la misma forma que lo hicieron las administraciones demócratas del pasado.

¿Por qué fallaron las predicciones?

Kinda obvio ahora, ¿no? La economía.

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Aunque los indicadores macroeconómicos de 2024 decían que el desempleo era bajo y el PIB crecía, la gente normal sentía algo muy distinto. El "fatiga de costos" fue real. Según datos de Pew Research, casi el 75% de los votantes reportaron dificultades moderadas o severas debido a la inflación acumulada desde la pandemia.

A la gente no le importaba si el S&P 500 estaba en máximos históricos si el cartón de huevos seguía costando el doble que hace cuatro años. Trump capitalizó ese sentimiento de "conmigo vivías mejor".

El mito del voto demográfico inamovible

Este es el punto donde la elección de Estados Unidos 2024 se puso realmente interesante. Por décadas, los estrategas políticos asumieron que "demografía es destino". Pensaban que, a medida que el país se volvía menos blanco, los republicanos estaban condenados.

Vaya error.

Trump logró la coalición más diversa para un republicano en generaciones:

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  • Votantes Hispanos: Trump alcanzó casi la paridad. Un 48% votó por él, comparado con el 36% que obtuvo en 2020. En lugares como el Valle del Río Grande en Texas, el giro fue tectónico.
  • Votantes Negros: Aunque Harris ganó el 83%, Trump casi duplicó su apoyo en este grupo, pasando del 8% al 15%. Especialmente entre hombres jóvenes.
  • Votantes Asiáticos: El margen se estrechó muchísimo. Biden ganó este grupo por 40 puntos en 2020; Harris solo por 17 en 2024.

Básicamente, el voto de las minorías dejó de ser un bloque monolítico. Muchos de estos votantes se identificaron más con sus intereses económicos o valores conservadores sociales que con una identidad racial ligada a un partido. Fue una "des-racialización" de la política que nadie predijo con exactitud.

La sombra de las cortes y el factor Biden

No podemos hablar de esta elección sin mencionar el drama legal. El caso Trump v. United States en la Corte Suprema cambió las reglas del juego meses antes de que se abrieran las urnas. Al otorgar inmunidad parcial por actos oficiales, el camino legal de Trump se despejó lo suficiente como para que sus juicios no descarrilaran la campaña.

Y luego está el tema de los tiempos. Muchos demócratas todavía hoy, en 2026, culpan a Joe Biden por no haberse retirado antes. Andrew Yang y otros críticos han señalado que Harris tuvo que montar una campaña nacional en apenas 100 días. Es poco tiempo para redefinirse ante un electorado que ya la asociaba con cada política de la administración anterior.

Harris intentó vender "alegría" y un futuro nuevo, pero era difícil distanciarse de la inflación cuando aún era la vicepresidenta en funciones.

Lo que estamos viendo hoy (Efecto 2026)

Hoy, con la administración Trump 2.0 en marcha, el impacto de la elección de Estados Unidos 2024 es total. La política exterior ha dado un giro de 180 grados. Aquella retórica de "no hay precio" para las deportaciones masivas se convirtió en política oficial, generando tensiones diplomáticas que aún estamos navegando.

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Las tarifas comerciales que Trump prometió están afectando los precios en 2026, y el debate ya no es si los republicanos pueden ganar el voto popular, sino si los demócratas pueden recuperar a la clase trabajadora multirracial que los abandonó.

¿Qué significa esto para ti?

Si algo aprendimos es que el ruido de las redes sociales no es la realidad. La mayoría de la gente vota por su bolsillo y por su sensación de seguridad personal. No te fíes de los titulares que dicen que un grupo demográfico "pertenece" a un partido.

Pasos a seguir para entender el futuro político:

  1. Mira los datos de participación local: La clave de 2024 no fue solo quién cambió de voto, sino quién decidió quedarse en casa. Trump movilizó a sus bases mucho mejor que Harris a las suyas.
  2. Sigue el dinero, no los hashtags: Los temas de política exterior (como Gaza o Ucrania) movieron a las bases activistas, pero la inflación fue el motor del votante silencioso.
  3. Monitorea las elecciones de medio término de 2026: Estamos viendo si este cambio de los votantes hispanos y negros hacia la derecha es una anomalía o una tendencia permanente.

La elección de 2024 nos enseñó que Estados Unidos es mucho más complejo y menos predecible de lo que los expertos en televisión quieren admitir. La realidad se escribe en las gasolineras y en las mesas de las cocinas, no en los estudios de noticias de Nueva York.