Hablemos claro. La jubilación en este país es un dolor de cabeza constante para millones. Si sales a la calle y le preguntas a cualquiera sobre las edades de pensión en Colombia, lo más probable es que recibas una mirada de confusión o un suspiro de resignación. No es para menos. Entre reformas que van y vienen, fallos de la Corte Constitucional y el ruido mediático, entender cuándo te puedes retirar legalmente parece física cuántica. Pero no lo es. Es, básicamente, una cuestión de números y de entender en qué lado de la cerca estás parado.
Actualmente, las reglas del juego son nítidas, aunque a muchos no les gusten. Si eres mujer, la edad mágica son los 57 años. Para los hombres, la meta está en los 62. Punto. Eso es lo que dice la Ley 100 de 1993 y lo que se mantiene vigente en el Régimen de Prima Media administrado por Colpensiones. Pero ojo, que llegar a la edad es apenas la mitad del camino. Sin las semanas, esa edad es solo un número en tu cédula que no te sirve para cobrar ni un peso de pensión mensual.
El laberinto de las 1.300 semanas y el cambio para las mujeres
Aquí es donde la cosa se pone interesante y, honestamente, un poco más justa para ellas. Durante décadas, tanto hombres como mujeres necesitaban 1.300 semanas cotizadas en Colpensiones para acceder a la pensión de vejez. Eso son aproximadamente 26 años de trabajo formal. Sin embargo, la Corte Constitucional sacudió el tablero con la Sentencia C-197 de 2023.
¿Qué pasó? Básicamente, la Corte reconoció que las mujeres enfrentan barreras brutales en el mercado laboral: brechas salariales, trabajos de cuidado no remunerados y periodos de desempleo más largos. Por eso, decidió que exigirles las mismas 1.300 semanas que a los hombres era inconstitucional. A partir de 2025, el requisito de semanas para las mujeres empezará a bajar gradualmente. Se reducirán 25 semanas cada año hasta llegar a 1.000 semanas en el 2036. Es un alivio enorme. Imagínate, son seis años menos de camello que se ahorran para compensar las desigualdades históricas.
Mientras tanto, los hombres siguen firmes en sus 1.300 semanas. Si tienes 62 años pero solo cotizaste 1.100 semanas, te toca seguir trabajando o, si ya no puedes más, pedir una indemnización sustitutiva, que básicamente es que te devuelvan lo que ahorraste (ajustado por inflación) pero sin la seguridad de un pago mensual de por vida. Es una situación que nadie quiere, pero que le pasa a muchísima gente por la informalidad del país.
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El régimen privado: Un animal completamente diferente
Ahora, si estás en un fondo privado como Porvenir, Protección, Skandia o Colfondos, el cuento de las edades de pensión en Colombia cambia de color. Aquí lo que importa no son tanto las semanas o la edad en primera instancia, sino cuánta plata tienes en tu cuenta de ahorro individual. Es como una cuenta de ahorros gigante. Si tienes suficiente capital para financiar una pensión de al menos el 110% de un salario mínimo, te puedes jubilar a la edad que quieras. ¿Tienes 45 años y eres millonario? Te pensionas.
Pero seamos realistas. Muy poca gente logra ahorrar ese capital.
Para la mayoría de los mortales en fondos privados, existe la "Garantía de Pensión Mínima". Para acceder a ella, sí se aplican las edades de 57 años (mujeres) y 62 años (hombres), pero el requisito de semanas es menor: solo 1.150 semanas. Son tres años menos que en el sistema público. Esa es la gran ventaja que muchos usan para defender los fondos privados, aunque el monto de la pensión suele ser más bajo, generalmente pegado al salario mínimo.
El impacto de la nueva reforma pensional de 2024
No podemos ignorar el elefante en la habitación. El gobierno de Gustavo Petro logró aprobar una reforma pensional que cambia radicalmente el modelo hacia un sistema de pilares. Aunque las edades de pensión en Colombia se mantuvieron igual (57/62), la estructura de cómo se ahorra va a cambiar a partir de julio de 2025.
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La gran novedad es que casi todo el mundo tendrá que cotizar en Colpensiones hasta por los primeros 2.3 salarios mínimos. Lo que ganes por encima de eso podrá ir a un fondo privado. Esto busca unificar el sistema y evitar la competencia absurda entre el régimen público y el privado que ha confundido a los colombianos por 30 años. Si te faltan menos de 750 semanas (mujeres) o 900 semanas (hombres) para pensionarte, entras en el régimen de transición y te quedas con las reglas viejas. Si eres joven, prepárate, porque te toca el nuevo sistema de pilares sí o sí.
Mitos y verdades que la gente se traga enteros
Hay mucha desinformación volando por ahí. Alguien te dice en un tinto que la edad va a subir a los 70 años y entras en pánico. Relax. A día de hoy, no hay ninguna ley que haya subido la edad de pensión. Hubo propuestas, claro, porque la gente vive cada vez más y hay menos jóvenes aportando, pero políticamente es un suicidio y no pasó en la última reforma.
- Mito: Si no cumplo las semanas a la edad de pensión, pierdo la plata.
- Realidad: Falso. En Colpensiones pides la indemnización sustitutiva y en los privados la devolución de saldos. Te dan tu plata de vuelta, con rendimientos.
- Mito: Los fondos privados se van a robar la plata con la reforma.
- Realidad: La reforma establece un fondo de ahorro para proteger esos recursos, aunque la gestión ahora será mayoritariamente estatal para el primer pilar.
La realidad es que el sistema es complejo porque intenta equilibrar la sostenibilidad financiera con la justicia social. No es perfecto. Para nada. Pero es lo que hay y lo peor que puedes hacer es ignorarlo hasta que cumples 55. A esa edad ya no hay mucho margen de maniobra.
¿Qué pasa si nunca logras pensionarte?
Es la realidad de millones de colombianos. La informalidad es el cáncer de la previsión social. Si llegas a las edades de pensión en Colombia y no tienes ni las semanas ni el capital, el nuevo sistema de pilares ofrece el "Pilar Solidario" y el "Pilar Semicontributivo".
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El solidario es básicamente un subsidio para mayores de 65 años en condición de pobreza extrema (unos 223.000 pesos mensuales). No es una pensión, es un auxilio para no morir de hambre. El semicontributivo es para quienes cotizaron algo (entre 300 y 1.000 semanas) pero no les alcanzó. En lugar de devolverles la plata en un solo tajo, el Estado se las guarda y les da una renta vitalicia mensual. Es una forma de asegurar que al menos tengan para los servicios y la comida básica en la vejez.
Pasos a seguir para que no te tome por sorpresa
No esperes a tener las canas para revisar tu historial laboral. Es en serio.
- Descarga tu Historia Laboral: Entra ya mismo a la página de Colpensiones o de tu fondo privado. Revisa que cada mes que trabajaste aparezca ahí. Si falta una empresa donde estuviste en 1998, corregirlo ahora es fácil; en 10 años será un martirio.
- Calcula tu brecha: Mira cuántas semanas tienes y cuántos años te faltan para la edad de jubilación. Si el cálculo no te da, considera hacer aportes voluntarios o como independiente si tienes un ingreso extra.
- Entiende el régimen de transición: Si ya tienes una buena cantidad de semanas cotizadas, verifica si quedaste protegido por las reglas antiguas tras la reforma de 2024. Esto define si te jubilas con el promedio de tus últimos 10 años o con el nuevo sistema.
- Consulta a un experto: Si tu caso es raro (trabajaste en el sector público, tuviste periodos en el exterior, o tienes regímenes especiales como docentes o fuerzas militares), paga una asesoría. Te puede ahorrar millones de pesos.
Las edades de pensión en Colombia son solo el punto de referencia cronológico. La verdadera preparación es financiera y administrativa. El sistema no te va a buscar para darte la plata; tú tienes que demostrar que te la ganaste mes a mes, año tras año. Mantén tus papeles al día, no dejes huecos en tu historia laboral y, sobre todo, entiende que el tiempo vuela. Mañana podrías ser tú el que esté frente a una oficina de pensiones reclamando el fruto de toda una vida de esfuerzo.