Sentir un pinchazo o una presión constante en la zona derecha de la barriga asusta. A casi todos nos pasa lo mismo: lo primero que pensamos es en el quirófano. "Es la apéndice", te dices mientras buscas en Google con una mano y te aprietas el costado con la otra. Pero, honestamente, el dolor en el abdomen del lado derecho es un rompecabezas bastante más complejo de lo que parece a simple vista.
No todo es una emergencia médica, aunque algunas cosas sí lo son. El abdomen derecho es como una zona residencial muy concurrida donde viven el hígado, la vesícula, el riñón, parte del colon y, por supuesto, la famosa apéndice. Si uno de ellos decide protestar, lo vas a sentir. A veces es solo gas atrapado que se siente como una puñalada trapera. Otras veces, es algo que requiere que dejes de leer esto y vayas directo a urgencias.
La anatomía del susto: ¿Qué hay ahí dentro?
Para entender por qué te duele, primero hay que saber qué tenemos en ese rincón del cuerpo. Si dividimos el abdomen en cuatro cuadrados, el cuadrante superior derecho alberga el hígado y la vesícula biliar. Justo debajo, en el cuadrante inferior, está la unión del intestino delgado con el grueso y la apéndice cecal.
¿Te duele arriba o abajo? Esa es la primera pregunta que te hará un médico en el hospital. Un dolor arriba, cerca de las costillas, suele apuntar a la vesícula. Si es abajo, cerca del hueso de la cadera, el sospechoso habitual es la apendicitis. Pero la medicina no es una ciencia exacta y los nervios a veces "reflejan" el dolor en lugares donde no está el problema original. Es lo que los doctores llaman dolor referido.
El mito de la apendicitis obligatoria
Casi todo el mundo asocia el dolor en el abdomen del lado derecho con la apendicitis. Es el diagnóstico "estrella". Sin embargo, estudios publicados en revistas como The Lancet indican que una proporción significativa de los dolores abdominales derechos terminan siendo condiciones inespecíficas o problemas digestivos menores. La apendicitis suele empezar con un dolor sordo alrededor del ombligo que luego se "muda" a la derecha y se vuelve insoportable al caminar o toser. Si puedes saltar sobre tu pierna derecha sin ver las estrellas, quizá no sea el apéndice, pero no te confíes.
🔗 Read more: That Time a Doctor With Measles Treating Kids Sparked a Massive Health Crisis
Los culpables silenciosos: Hígado y Vesícula
A veces el problema viene de más arriba. Si te acabas de comer una hamburguesa con extra de queso y de pronto sientes una presión intensa bajo las costillas derechas, probablemente tu vesícula esté gritando. Los cálculos biliares son pequeñas piedras que bloquean los conductos. Duele. Mucho. Es un dolor que a veces se siente también en la espalda o en el hombro derecho.
El hígado, por otro lado, no suele doler a menos que esté inflamado. Una hepatitis o un hígado graso avanzado pueden causar una sensación de pesadez. Es una molestia sorda, constante, como si tuvieras un globo inflado bajo las costillas. No es un pinchazo agudo, sino más bien una incomodidad que no te deja estar tranquilo en ninguna posición.
Cuando el problema es el "tubería" digestiva
El colon ascendente pasa justo por el lado derecho. Si tienes estreñimiento crónico o síndrome de intestino irritable (SII), los gases pueden acumularse en las curvas del intestino. Esto se conoce como síndrome del ángulo hepático. Básicamente, el gas se queda atrapado en el "giro" que da el colon y estira las paredes del intestino. Duele como si te estuvieran clavando algo, pero suele mejorar después de ir al baño o expulsar gases.
También está la enfermedad de Crohn. Esta condición inflamatoria suele atacar con más fuerza la zona donde se unen el intestino delgado y el grueso (el íleon terminal), que está justamente en el lado derecho. Aquí el dolor suele ir acompañado de diarrea, a veces con sangre, y una pérdida de peso que no tiene explicación lógica. Es un tema serio que requiere seguimiento por gastroenterología.
💡 You might also like: Dr. Sharon Vila Wright: What You Should Know About the Houston OB-GYN
No ignores los riñones
A veces el dolor en el abdomen del lado derecho no viene del sistema digestivo, sino del urinario. Un cálculo renal (una piedra en el riñón) es famoso por causar uno de los dolores más intensos que puede experimentar un ser humano. Curiosamente, el dolor puede empezar en la espalda y correrse hacia el frente y hacia abajo, llegando incluso a la ingle.
Si además de la molestia tienes ardor al orinar o ves que el color de la orina es rosado, el culpable es el riñón. Las infecciones urinarias altas, o pielonefritis, también causan dolor en esta zona, pero suelen venir acompañadas de fiebre alta y escalofríos que te hacen temblar la mandíbula.
Factores específicos en mujeres y hombres
En las mujeres, la lista de sospechosos se alarga. Un quiste en el ovario derecho que se rompe o se tuerce puede causar un dolor súbito y brutal. O una endometriosis que decidió instalarse en esa zona. Ni hablar del embarazo ectópico, que es una emergencia de vida o muerte donde el embrión se implanta fuera del útero, generalmente en las trompas de Falopio.
En los hombres, una hernia inguinal puede causar molestias que se irradian hacia el abdomen derecho. Es ese bulto pequeño que sale cuando haces fuerza o toses. A veces no se ve, pero se siente un tirón constante.
📖 Related: Why Meditation for Emotional Numbness is Harder (and Better) Than You Think
Señales de que debes ir a urgencias AHORA
No quiero sonar alarmista, pero hay banderas rojas que no puedes ignorar. Si tienes el dolor en el abdomen del lado derecho y además presentas lo siguiente, deja el teléfono y busca ayuda:
- Fiebre alta: Indica que hay una infección activa (como un absceso o apendicitis).
- Vómitos constantes: Si no puedes retener ni un sorbo de agua, te vas a deshidratar rápido.
- Abdomen rígido: Si al tocarte la barriga está dura como una tabla y no puedes ni hundir los dedos, es señal de peritonitis.
- Sangre en las heces: Ya sea roja brillante o negra como el petróleo (melenas).
- Dolor que empeora al soltar: Existe una maniobra médica llamada signo de Blumberg; si aprietas la zona y el dolor es mucho peor al soltar de golpe que al apretar, es señal de irritación peritoneal.
Cómo manejar la situación en casa (si no es grave)
Si el dolor es leve, tipo cólico, y no tienes fiebre, puedes intentar observar cómo evoluciona. Evita tomar analgésicos potentes de inmediato porque pueden "enmascarar" los síntomas y confundir al médico si el cuadro empeora. No te pongas calor directo si sospechas de apendicitis, ya que el calor puede acelerar la inflamación o incluso una rotura.
Lo más inteligente es llevar un registro. ¿Qué comiste? ¿Cuándo fue la última vez que fuiste al baño? ¿El dolor cambia si te encoges en posición fetal? Esta información es oro puro para el doctor. A veces, algo tan simple como una intolerancia a la lactosa no diagnosticada puede causar espasmos en el lado derecho que parecen el fin del mundo pero se solucionan cambiando la dieta.
Diagnósticos que a veces se pasan por alto
Hay cosas raras. Por ejemplo, el herpes zóster (la culebrilla) puede causar un dolor urente e intenso en el costado derecho días antes de que aparezcan las ampollas en la piel. O una neumonía en la base del pulmón derecho que irrita el diafragma y hace que te duela la tripa en lugar del pecho. La medicina es, a veces, un juego de detectives donde las pistas están en lugares inesperados.
Pasos prácticos para actuar ante el dolor
Si estás experimentando esta molestia ahora mismo, sigue estos pasos para evaluar tu situación con cabeza fría:
- Evalúa la intensidad: En una escala del 1 al 10, donde 10 es el peor dolor de tu vida. Si estás por encima de 7, no esperes.
- Verifica la temperatura: Usa un termómetro real. La sensación de "tener febrícula" no sirve para un diagnóstico preciso.
- Monitorea la digestión: Observa si el dolor se calma después de una evacuación o si empeora drásticamente después de comer grasas.
- Palpación suave: Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas. Presiona suavemente el lado derecho. Si el dolor es puntual y agudo en un solo punto (punto de McBurney), es una señal clásica de apéndice.
- Hidratación: Si hay diarrea, bebe suero oral, no refrescos ni jugos azucarados que pueden empeorar la inflamación intestinal.
El dolor en el abdomen del lado derecho es una de las causas más frecuentes de consulta en medicina general. La mayoría de las veces termina siendo algo funcional o inflamatorio que se resuelve con tratamiento médico y dieta. Sin embargo, la prudencia es tu mejor aliada. Es preferible una visita a urgencias por un gas atrapado que quedarse en casa con una apendicitis que se convierte en peritonitis. Escucha a tu cuerpo; él suele avisar con claridad cuando algo no anda bien, solo tenemos que aprender a descifrar sus mensajes sin entrar en pánico pero sin caer en la negligencia.