¿Cuánta gente fue realmente a votar? Esa es la pregunta que todo el mundo se hace después de que el polvo se asentó tras el pasado noviembre. Si buscas cuantos votantes hay en Estados Unidos 2024, te vas a encontrar con un mar de cifras que a veces parecen no cuadrar, pero la realidad es fascinante. No se trata solo de un número frío; es el reflejo de un país que, aunque polarizado, salió a las urnas con una fuerza que pocos preveían tras el récord histórico de 2020.
Votaron millones.
Exactamente, según los datos certificados y analizados por instituciones como el Pew Research Center y la Oficina del Censo, el total de votos emitidos para la presidencia alcanzó los 155,240,953. Es una locura pensar en esa cantidad de personas haciendo fila o enviando su sobre por correo. Si comparamos esto con el padrón de ciudadanos registrados, que rondaba los 244.6 millones, vemos que la movilización fue masiva, aunque ligeramente inferior a la de hace cuatro años.
¿Qué nos dicen realmente los números de participación?
Muchos pensaban que después de la pandemia el interés caería en picado. No fue así. La participación se situó en un 64.1% del electorado apto para votar. Es, honestamente, una de las cifras más altas en más de un siglo, empatando con hitos históricos como la elección de 1960.
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Donald Trump no solo ganó el Colegio Electoral con 312 votos, sino que también se llevó el voto popular con 77,303,568 voluntades a su favor. Por su parte, Kamala Harris obtuvo 75,019,230 votos. Esa diferencia de poco más de dos millones de votos muestra lo dividida que está la mesa del comedor en muchísimos hogares estadounidenses. Lo curioso es que, a pesar de la derrota demócrata, Harris consiguió una cifra de votos que en casi cualquier otra elección previa le habría dado la victoria.
El sistema es complejo. Básicamente, puedes ganar por millones en California o Nueva York y eso no te sirve de nada si pierdes por un puñado de votos en Pensilvania o Georgia. En 2024, esa dinámica fue más cruel que nunca para unos y gloriosa para otros.
La demografía que cambió el tablero
Si analizamos quiénes son esos votantes, las sorpresas saltan a la vista. El mito de que los jóvenes deciden las elecciones sufrió un golpe de realidad: solo el 15% de los votantes totales tenían menos de 30 años. En cambio, los mayores de 65 años fueron los verdaderos protagonistas, con una participación impresionante del 74.7%. Básicamente, los abuelos son los que están moviendo el timón del país.
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- Voto Hispano: Hubo un cambio sísmico aquí. Aunque la participación de latinos bajó un poco respecto a 2020, el apoyo se movió notablemente. Trump logró atraer a muchos hombres hispanos que antes se sentían ignorados por el bando republicano.
- Género: Las mujeres siguen votando más que los hombres. Es una tendencia que lleva 44 años sin romperse. En 2024, el 61% de las mujeres con derecho a voto acudieron a las urnas, comparado con el 57.4% de los hombres.
- Educación: Aquí está la brecha real. El 54% de los graduados universitarios votó en las últimas tres elecciones nacionales, mientras que solo el 35% de quienes no tienen título hicieron lo mismo.
¿Cómo votó la gente esta vez?
Olvídate de la idea de que todo el mundo va al colegio electoral el martes. Eso ya es casi prehistórico. En 2024, el método de votación fue de lo más variado. El voto por correo, que fue la estrella de la pandemia, perdió algo de terreno pero sigue siendo gigante, con un 29% de los votos totales.
La gran tendencia fue el voto temprano en persona. Un 30.7% de los ciudadanos no quiso esperar al día oficial y fue a votar semanas antes. El día de la elección propiamente dicho, el 5 de noviembre, solo el 39.6% de los votantes se presentó físicamente en las urnas. Es curioso cómo hemos pasado de un "día de elección" a un "mes de elección". Los estados del oeste, como Oregón o Washington, lideran este cambio con sistemas casi totalmente basados en el envío de boletas a casa, lo que dispara la participación.
Lo que muchos pasan por alto sobre los votantes de 2024
Hay un detalle que casi nadie menciona y es el papel de los no votantes. Unos 50 millones de personas registradas decidieron quedarse en casa. Según encuestas de la Oficina del Censo, casi la mitad de ellos mencionaron "barreras logísticas" o simplemente que no les gustaba ningún candidato. Es un grupo enorme que, si se movilizara, podría dar vuelta cualquier resultado.
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Además, el peso de los estados "péndulo" o swing states distorsiona la percepción de cuantos votantes hay en Estados Unidos 2024. En Pensilvania o Michigan, la movilización fue frenética porque cada voto valía oro. En cambio, en estados "seguros" como California, la sensación de que el resultado ya estaba escrito hizo que algunos se lo tomaran con más calma. A pesar de eso, el volumen total de personas fue asombroso.
Si quieres entender el futuro político, no mires solo quién ganó, mira quiénes están dejando de participar. La brecha entre las zonas rurales, donde la participación fue muy sólida para el bando republicano, y los centros urbanos, donde los demócratas sufrieron para movilizar a su base habitual, es la clave de todo lo que veremos en 2026 y 2028.
Pasos a seguir para entender el mapa electoral
Para no perderte en la marea de datos que seguirán saliendo este año, lo más útil es enfocarse en tres puntos clave: revisa los datos finales por condado en el sitio oficial de la Federal Election Commission (FEC), ya que ahí es donde se ve la micro-política real. Sigue los informes detallados de la Oficina del Censo sobre demografía, que suelen publicarse con más profundidad meses después de la elección. Por último, compara siempre la cifra de "votantes registrados" frente a "ciudadanos en edad de votar"; esa diferencia te dirá qué tan difícil es realmente registrarse en ciertos estados y cómo eso afecta quién termina eligiendo al presidente.