Seamos honestos: ver un corea del sur vs. brasil suele sentirse como ver a un estudiante aplicado tratando de resolver un examen de arte abstracto. Los surcoreanos corren. Vaya si corren. Son ordenados, tácticos y tienen a un tipo como Son Heung-min que es, básicamente, una leyenda viviente de la Premier League. Pero cuando se enfrentan a la Canarinha, algo se rompe. No es solo el talento; es el ritmo.
La última vez que estos dos se vieron las caras en un escenario que realmente importaba fue en aquel vendaval de fútbol en Qatar 2022. Aquello no fue un partido, fue un festival de danza en el Estadio 974. En apenas 36 minutos, Brasil ya les había clavado cuatro. Vinícius, Neymar, Richarlison y Paquetá marcaban y bailaban. Los coreanos miraban.
El trauma del 5-0 y el factor Ancelotti
Mucha gente piensa que lo de Qatar fue un accidente. No lo fue. En octubre de 2025, volvieron a jugar un amistoso en el World Cup Stadium de Seúl y la historia se repitió, pero con caras nuevas. Esta vez, bajo el mando de Carlo Ancelotti, Brasil fue una apisonadora.
¿El resultado? Un 5-0 humillante en casa de los "Tigres de Asia".
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Lo que más dolió en Seúl no fue solo el marcador. Fue ver a Estêvão, un chico que apenas está empezando a afeitarse, marcar un doblete junto a Rodrygo. Brasil jugó con una paciencia que asusta. En el primer gol, tocaron la pelota nueve jugadores distintos, incluido el portero Bento, antes de que Bruno Guimarães filtrara ese pase que dejó a la defensa coreana buscando sus sombras.
¿Por qué Corea del Sur no puede descifrar a Brasil?
Históricamente, Corea del Sur ha sido la potencia de Asia, pero su historial contra equipos de la CONMEBOL es, para ser generosos, mediocre. En mundiales, nunca han podido ganarle a un sudamericano. Es una barrera mental y física.
- La gestión del espacio: Corea se siente cómoda cuando el rival es previsible. Brasil es el caos organizado. Cuando Vinícius Júnior decide que va a encarar, no hay esquema táctico que aguante.
- La falta de Kim Min-Jae: El muro del Bayern de Múnich es vital. En el último enfrentamiento de 2025, llegó tocado físicamente. Sin su mejor central al 100%, Corea es un flan frente a la velocidad de Rodrygo y la picardía de Raphinha.
- El cambio de era: Son Heung-min ya no es el chico de 20 años que desbordaba por la banda. Sigue siendo letal, pero en el último corea del sur vs. brasil, se le vio muy solo. Lee Kang-in, el talentoso del PSG, intenta generar fútbol, pero el mediocampo brasileño con Casemiro y Bruno Guimarães es una aduana demasiado estricta.
Lo que nadie te dice de la "mística" brasileña
Hay un detalle que casi nadie notó en el último partido de 2025. Brasil saltó al campo con un parche especial conmemorando los 85 años del nacimiento de Pelé. Ese tipo de cosas, que parecen puro marketing, en el vestuario brasileño pesan. Juegan con una responsabilidad distinta.
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Para Corea, jugar contra Brasil es un evento. Para Brasil, jugar contra Corea es un entrenamiento de lujo donde prueban si sus jóvenes estrellas están listas para el Mundial 2026.
Ancelotti ha logrado algo que Tite a veces no podía: equilibrio. El Brasil de hoy no solo baila, también te muerde si pierdes la pelota en la salida. Kim Seung-gyu, el portero coreano, ha tenido pesadillas con las camisetas amarillas durante años, y con razón. Le han caído 9 goles en los últimos dos enfrentamientos oficiales y amistosos.
¿Hay esperanza para los surcoreanos?
Kinda. El fútbol asiático está creciendo, pero la brecha con la élite de Sudamérica parece estancada. Si Corea quiere competir de verdad en un próximo corea del sur vs. brasil, necesita que sus jugadores de la K-League den el salto a Europa más jóvenes. No puedes defender a un tipo que entrena cada semana contra los mejores del mundo si tú juegas en un ritmo tres marchas más lento.
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Honestly, la clave para el futuro de este duelo pasa por Lee Kang-in. Él tiene esa "pausa" que los jugadores coreanos suelen ignorar por su obsesión con la verticalidad. Si él logra conectar con Cho Gue-sung o la nueva camada de atacantes, quizás la próxima vez no veamos un baile, sino una pelea de igual a igual.
Qué hacer si sigues estos enfrentamientos:
- No te quedes solo con el resultado: Analiza los primeros 15 minutos. Brasil suele marcar temprano contra equipos asiáticos para romper sus líneas compactas.
- Sigue el rastro de Estêvão: El "Willian" de la nueva generación es la pesadilla actual de las defensas ordenadas.
- Mira la zona de presión: Corea suele presionar arriba, pero contra Brasil, eso es suicida porque dejan 40 metros de campo para que Vinícius corra.
- Revisa las cuotas de "Más de 2.5 goles": Históricamente, este enfrentamiento es sinónimo de redes infladas. Brasil no sabe jugar a especular y Corea, por orgullo, siempre busca el gol del honor.