Si estás refrescando el navegador cada dos segundos para saber cómo va el partido de Guatemala, no sos el único. La pasión por la Selección Nacional, o la "Azul y Blanco" como le decimos de corazón, es una montaña rusa emocional que nunca se detiene. Ya sea en la Nations League de la CONCACAF, las eliminatorias mundialistas o un simple amistoso en Estados Unidos, el marcador es solo una parte de la historia. Honestamente, seguir a la selección requiere aguante.
A veces jugamos como nunca. A veces, bueno, ya sabemos qué pasa.
Actualmente, el panorama del fútbol guatemalteco bajo la dirección de Luis Fernando Tena ha cambiado la vibra del camerino. No es solo el resultado inmediato; es la estructura. Si buscás el marcador en vivo justo ahora, lo más probable es que estemos en medio de una jornada de Liga de Naciones o preparándonos para el gran salto hacia el Mundial 2026. La expectativa es real porque, por primera vez en mucho tiempo, el camino parece tener un mapa claro, aunque el tráfico sea pesado.
El estado actual del equipo de Tena
Luis Fernando Tena trajo algo que nos faltaba: orden. El técnico mexicano, que sabe lo que es ganar un oro olímpico, ha intentado profesionalizar no solo cómo se corre, sino cómo se piensa en la cancha. Cuando preguntás cómo va el partido de Guatemala, tenés que fijarte en la columna vertebral. Nicholas Hagen en el arco es una garantía. El tipo tiene reflejos de gato y una presencia que ordena a la defensa. Sin él, muchos resultados recientes habrían sido desastres totales.
En el medio campo, la cosa se pone interesante. La mezcla de experiencia con gente como Saravia y la chispa de los legionarios le da otra cara al equipo. Pero ojo, que no todo es color de rosa. La falta de gol sigue siendo nuestro talón de Aquiles. Podemos dominar el balón el 60% del tiempo, dar pases laterales preciosos, pero si no la metemos, el marcador sigue en cero. Es frustrante. Lo sabemos todos.
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La importancia de los legionarios
Ya no dependemos solo de la liga local. Eso es clave. Tener a jugadores en la MLS o en ligas europeas le da un "roce" distinto al grupo. Cuando vienen a jugar con la selección, se nota en el ritmo físico. No se cansan a los 70 minutos como pasaba antes. El aporte de jugadores como Nathaniel Mendez-Laing ha sido un soplo de aire fresco. Al principio muchos dudaban, pero su capacidad para desbordar por la banda es algo que simplemente no teníamos en el inventario nacional.
¿Dónde seguir el marcador en tiempo real?
Si no podés ver el juego por la tele, hay un par de lugares que no fallan. Obviamente, las redes oficiales de la FEDEFUT son la fuente primaria, pero a veces tardan en actualizar si hay un gol en contra (por puro dolor, supongo). Las aplicaciones como Flashscore o SofaScore son las que mandan. Te tiran la notificación antes de que el vecino grite el gol.
Pero mirar cómo va el partido de Guatemala no es solo ver numeritos. Es entender el contexto. Si vamos ganando 1-0 contra un rival caribeño, no podemos relajarnos. Ya nos ha pasado que en el minuto 89 un descuido en un tiro de esquina nos arruina la noche. La concentración mental es el siguiente nivel que este equipo debe desbloquear.
El factor local en el Doroteo Guamuch Flores
Jugar en el "Mateo" (porque para nosotros siempre será el Mateo Flores) es otra historia. El ambiente es pesado, la gramilla a veces no ayuda, pero la presión de la gente se siente. Cuando Guatemala juega de local, el marcador suele ser más favorable, pero la deuda pendiente es ganar con autoridad fuera de casa. Para clasificar a un Mundial, hay que ir a robar puntos a canchas difíciles, donde el clima y la hostilidad juegan su propio partido.
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Lo que viene en el calendario
No podemos quitarle el ojo a la clasificación. El formato de la CONCACAF para el 2026 es una oportunidad de oro porque los "gigantes" (México, USA, Canadá) ya están adentro por ser anfitriones. Eso deja plazas libres que Guatemala tiene que pelear a muerte. Básicamente, cada partido ahora es una final. Si te perdés un juego, te perdés de un pedazo de historia potencial.
Mucha gente critica. Es normal. Llevamos décadas esperando "el milagro". Pero si analizamos fríamente los datos, la efectividad de la selección ha subido un par de puntos porcentuales desde que se estabilizó el proceso técnico. No es una revolución, pero es progreso. Y en el fútbol guatemalteco, el progreso se mide en milímetros.
El análisis táctico que nadie te dice
A veces Guatemala juega con un 4-2-3-1 que se convierte en un 4-5-1 cuando nos aprietan. Tena prefiere la seguridad atrás. No es un técnico suicida. Si vas ganando, va a cerrar el partido. A algunos fans les molesta eso, quieren ver al equipo atacando siempre, pero seamos realistas: nuestra defensa históricamente ha sido frágil. Priorizar el arco en cero es inteligente.
Los laterales tienen un rol sacrificado. Tienen que subir, centrar y regresar corriendo como si los persiguiera un león. Si los laterales fallan, el sistema colapsa. Por eso, cuando buscás cómo va el partido de Guatemala, fijate en las bandas. Si estamos sufriendo por ahí, el resultado corre peligro pronto.
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El impacto de las nuevas generaciones
Hay jóvenes subiendo desde la Sub-20 que ya piden pista. Esa presión interna es buena. Hace que los "viejos" no se acomoden. La competencia por un puesto en la convocatoria final para los partidos eliminatorios está más dura que nunca. Eso sube el nivel de la liga local también, porque los jugadores saben que el profe Tena sí está viendo los partidos del fin de semana en el interior del país.
Datos que importan (y que a veces olvidamos)
- El historial contra rivales directos como Panamá o El Salvador se ha vuelto mucho más parejo. Ya no somos el "puntos seguros" de la región.
- La preparación física ha mejorado un 30% según reportes internos de los preparadores físicos de la selección, comparado con procesos de hace 10 años.
- La afición en Estados Unidos sigue siendo el pulmón económico y emocional. Jugar en Los Ángeles o Houston es como jugar en casa, y eso se refleja en los marcadores de los amistosos.
A final de cuentas, estar pendiente de cómo va el partido de Guatemala es un acto de fe. Es creer que esta vez sí, que este grupo es diferente. Y aunque a veces salgamos con el corazón un poco roto, ahí estamos el siguiente partido, con la camisola puesta y la esperanza intacta. Porque así es el fútbol aquí: sufrido, pero nuestro.
Pasos a seguir para el aficionado constante
Para no perderte ningún detalle y realmente entender la evolución del equipo, te recomiendo estas acciones:
- Sincronizá tu calendario: No dependas de la memoria. Marcá las fechas FIFA con meses de antelación porque los horarios suelen cambiar a última hora por temas de transmisión.
- Mirá más allá del marcador: Si Guatemala pierde, pero tuvo 15 llegadas claras y dominó el juego, el proceso va bien. No te quedés solo con el resultado frío; analizá si hubo idea de juego.
- Apoyá el producto local: Muchos de los seleccionados salen de equipos como Comunicaciones, Municipal o Antigua GFC. Seguir la liga nacional te da una mejor perspectiva de quién llega en buen ritmo a la selección.
- Mantené la calma en redes sociales: El ambiente suele ser tóxico después de una derrota. Buscá analistas serios que expliquen el porqué de los cambios tácticos en lugar de solo leer insultos.
- Fijate en la tabla de posiciones: A veces un empate de visita es mejor que una victoria sufrida en casa, dependiendo de cómo se mueva el grupo en el que esté Guatemala.