Cómo va Argentina hoy: La cruda realidad entre el ajuste de Milei y la esperanza del mercado

Cómo va Argentina hoy: La cruda realidad entre el ajuste de Milei y la esperanza del mercado

Caminar por la Avenida Corrientes un martes a la noche te dice más que cualquier Excel del Ministerio de Economía. Las persianas bajas de algunos locales históricos chocan de frente con las filas en las pizzerías que aún resisten. Es una contradicción constante. Si te preguntás cómo va Argentina hoy, la respuesta corta es que depende totalmente de a quién le preguntes y en qué moneda cobre su sueldo. Estamos viviendo un experimento económico que no tiene precedentes cercanos, ni acá ni en el resto del mundo.

El gobierno de Javier Milei cumplió hitos que muchos consideraban imposibles, como el superávit financiero, pero el costo social está ahí, palpitando en la calle. No es una exageración. La pobreza tocó picos alarmantes y el consumo masivo se desplomó de una forma que asusta a los supermercadistas. Pero, al mismo tiempo, el Riesgo País baja y los bonos argentinos vuelan en Wall Street. Es como si el país estuviera dividido en dos realidades paralelas que no se terminan de cruzar.

El frente macroeconómico: ¿Funcionó la "motosierra"?

La obsesión con el déficit cero es el norte absoluto de la gestión actual. Para entender cómo va Argentina hoy a nivel fiscal, hay que mirar los números del Palacio Hacienda. Luis Caputo logró frenar la emisión monetaria descontrolada, algo que la gestión anterior usaba como deporte nacional. Esto, lógicamente, tuvo un impacto directo en la inflación. Pasamos de un 25% mensual en diciembre a niveles de un solo dígito que, aunque siguen siendo altísimos para cualquier estándar normal, para el argentino promedio se sienten como un respiro después de caminar por el desierto.

Pero ojo, no todo es color de rosa. El ajuste no fue solo "casta". El recorte en las jubilaciones y las transferencias a las provincias fueron los pilares de este ahorro. Básicamente, el Estado dejó de gastar en casi todo. Las obras públicas están paradas. Los gobernadores están haciendo malabares para pagar sueldos. Es un equilibrio muy fino. Si la economía real no arranca pronto, ese superávit va a ser cada vez más difícil de sostener políticamente.

Honestamente, el mercado le cree a Milei. El "carry trade" volvió con todo. Inversores que antes no querían ni ver un bono argentino ahora están apostando fuerte. ¿Por qué? Porque el gobierno demostró una voluntad de hierro para no gastar un peso que no tiene. Sin embargo, el cepo cambiario sigue ahí. Es el gran elefante en la habitación. Mientras el Banco Central no logre acumular reservas de forma contundente, salir del cepo es un riesgo que Caputo no parece querer correr todavía.

La economía de a pie: El bolsillo no miente

Acá es donde la cosa se pone peluda. Si vas al súper, las etiquetas de los precios te dan un cachetazo cada semana. La inflación se desaceleró, sí, pero los precios no bajaron. Se quedaron arriba. Y los sueldos, bueno, los sueldos vienen corriendo de atrás, con los cordones desatados y la lengua afuera. Para entender realmente cómo va Argentina hoy, hay que hablar de la caída del consumo de carne, que llegó a mínimos históricos en algunos meses de este año. La gente está cambiando primeras marcas por segundas o terceras, o directamente dejando de comprar.

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  • El consumo en supermercados cayó fuerte.
  • Las ventas minoristas de la CAME muestran números en rojo casi constantes.
  • El sector de la construcción está en una parálisis casi total por la falta de obra pública.
  • La industria manufacturera sufre los costos de la energía y la falta de demanda interna.

Es un momento raro. Hay sectores que están en el subsuelo, pero otros, como la energía en Vaca Muerta o la minería de litio en el norte, están viviendo un boom. Argentina es hoy un país de contrastes violentos. Si laburás para afuera y cobrás en dólares, sos un rey. Si sos un jubilado que cobra la mínima, la estás pasando muy, muy mal. No hay otra forma de decirlo. Es una transferencia de ingresos brutal que todavía no sabemos dónde termina.

El fenómeno de la inflación en dólares

Esto es algo que descoloca a cualquiera. Argentina siempre fue barata en dólares cuando las cosas iban mal. Ahora no. Hoy, Buenos Aires está cara. Caro el café, caro el alquiler, carísima la ropa. El dólar oficial y los paralelos (Blue, MEP, CCL) se quedaron "planchados" mientras los precios internos siguieron subiendo. Resultado: Argentina se encareció en moneda dura. Esto mata al turismo receptivo pero ayuda a que la gente no se escape al dólar tan desesperadamente. Es una estabilidad medio ficticia, medio real, que depende de que el gobierno mantenga la confianza a rajatabla.

¿Qué onda con la política y el humor social?

Milei mantiene un nivel de aprobación que desafía las leyes de la gravedad política. Con semejante ajuste, cualquier otro gobierno ya estaría en una crisis terminal. Pero él no. Hay una parte de la sociedad que está dispuesta a sufrir con tal de no volver al pasado. Es una especie de "resiliencia por hartazgo". La gente está cansada de la inflación crónica y parece haberle dado un cheque en blanco al "Peluca" para que limpie el desorden, cueste lo que cueste.

Pero la luna de miel no es eterna. Las protestas por el presupuesto universitario fueron un primer llamado de atención serio. Ahí el gobierno se dio cuenta de que hay fibras que si las tocás, la calle reacciona. El Congreso es otro campo de batalla. Sin una mayoría clara, el Ejecutivo tiene que negociar cada coma de sus leyes, y ahí es donde aparece la "casta" que tanto critican, pero que necesitan para gobernar. La política argentina hoy es un juego de ajedrez donde las piezas se mueven con mucha desconfianza.

El rol de la oposición

La oposición está, sinceramente, desorientada. El peronismo está buscando un líder y una brújula. El PRO está en una relación tóxica con el gobierno: lo apoya pero quiere diferenciarse. Esa falta de una alternativa clara le da aire a Milei. Mientras no aparezca alguien que pueda prometer algo mejor y que la gente le crea, el camino está despejado para que el libertario siga con su plan.

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Los sectores que tiran del carro

No todo es pálida. Si miramos hacia adelante para ver cómo va Argentina hoy, hay tres motores que están encendidos a pleno.

Primero, el agro. Después de la sequía histórica del año pasado, el campo volvió a producir. Aunque los precios internacionales de la soja no son los mejores del siglo, el volumen de exportación ayuda a que entren divisas. El campo es, como siempre, el pulmón del país.

Segundo, la energía. Vaca Muerta ya no es una promesa, es una realidad. Argentina está empezando a exportar gas y petróleo de manera consistente. Esto es clave porque nos ahorra los dólares que antes gastábamos importando energía. El Gasoducto Néstor Kirchner y las nuevas obras de infraestructura están cambiando la matriz económica del país.

Tercero, la tecnología y los servicios basados en el conocimiento. A pesar de todo, el talento argentino sigue siendo buscado en todo el mundo. Unicornios como Mercado Libre o Globant siguen creciendo y demostrando que, cuando el contexto ayuda un poquito, el argentino vuela.

Lo que nadie te dice sobre la deuda

Se habla mucho de la deuda con el FMI. La realidad es que Argentina está en una revisión constante. El Fondo mira con buenos ojos el ajuste, pero pide que sea "sostenible". Esa es la palabra clave. Sostenibilidad. Al FMI le preocupa que el ajuste genere una explosión social que tire todo por la borda. Por ahora, el gobierno viene cumpliendo las metas de acumulación de reservas y déficit, pero el 2025 asoma con vencimientos de deuda importantes que van a requerir que el país vuelva a los mercados internacionales de crédito.

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Claves para entender el corto plazo

Para saber qué va a pasar en las próximas semanas, hay que prestar atención a tres variables:

  1. La brecha cambiaria: Si el dólar Blue se empieza a escapar mucho del oficial, los precios van a volver a saltar.
  2. Las tarifas: Los aumentos de luz, gas y transporte todavía no terminaron de impactar de lleno. Esto va a seguir presionando la inflación.
  3. La reactivación: ¿Cuándo vuelve a crecer la economía? Si el PBI no rebota en "V" como dice el gobierno, el desempleo podría empezar a ser un problema serio.

Argentina hoy es un laboratorio. Un país que decidió resetearse de una manera drástica. No hay manuales para esto. Lo que estamos viendo es un intento de pasar de un modelo híper-regulado a uno de libre mercado total en tiempo récord. ¿Va a salir bien? Nadie tiene la bola de cristal. Lo que sí es seguro es que el país ya no es el mismo que hace un año.

Hoja de ruta para navegar la Argentina actual

Si vivís en Argentina o estás pensando en invertir o viajar, acá tenés algunos puntos concretos para moverte en este caos organizado:

  • Si sos consumidor: Aprovechá las cuotas. Con la inflación bajando pero aún presente, los planes de financiamiento que volvieron a aparecer (como Cuota Simple) son tu mejor amigo para ganarle a la pérdida de poder adquisitivo.
  • Si tenés ahorros: No te quedes solo con el "dólar colchón". Con la inflación en dólares, tus ahorros en billetes verdes rinden menos adentro del país. Muchos están mirando opciones de inversión en activos locales o fondos comunes de inversión que sigan la inflación o el dólar MEP.
  • Para las empresas: La clave es la eficiencia operativa. El tiempo del crecimiento basado en el subsidio estatal se terminó. Ahora la competencia va a ser por precio y calidad. Toca revisar costos fijos de manera obsesiva.
  • Si sos exportador: Monitoreá el tipo de cambio real. El gobierno está decidido a no devaluar bruscamente, por lo que la competitividad va a tener que venir por el lado de la baja de impuestos o la mejora en la logística, algo que todavía está en veremos.
  • Atención al RIGI: El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones es la gran apuesta oficial para que entren dólares frescos en minería y energía. Si sos proveedor de estos sectores, ahí es donde va a estar la plata en los próximos años.

Entender cómo va Argentina hoy requiere aceptar que la incertidumbre es la única constante. Es un país que te puede dar las mayores alegrías y los peores dolores de cabeza en la misma semana. Lo importante es no quedarse con la foto de hoy, sino mirar la película completa de una transformación que, para bien o para mal, va a marcar las próximas décadas.

Sigue de cerca las licitaciones de Bopreal y el movimiento de las tasas del Banco Central. Esos movimientos técnicos, que parecen aburridos, son los que terminan definiendo si mañana vas a poder comprar dólares o si el precio del pan se va a las nubes. La macroeconomía en Argentina no es para especialistas, es una herramienta de supervivencia para todos.