Es ese vacío en el estómago. Llamas y no contesta. Pasan las horas y el celular sigue mandando a buzón. Si estás leyendo esto, probablemente no es por curiosidad académica; es porque alguien que te importa no aparece y sospechas que "la migra" se lo llevó. Saber cómo saber si alguien está detenido por ICE es, honestamente, una carrera contra el reloj donde la ansiedad suele ganar la primera partida. Pero hay métodos reales. No son mágicos, y a veces el sistema es desesperantemente lento, pero existen caminos oficiales para localizar a una persona bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La incertidumbre es lo peor. De verdad.
Mucha gente cree que en cuanto alguien es arrestado, aparece en una base de datos nacional al instante. No es así. Hay un desfase. A veces de horas, a veces de días. Si el arresto fue hace treinta minutos, lo más probable es que el sistema todavía no arroje nada. Tienes que respirar profundo.
El localizador de detenidos: Tu primera parada
La herramienta principal es el Online Detainee Locator System (ODLS). Es una página pública del gobierno. Básicamente, es un buscador donde metes los datos y esperas que el sistema te dé una ubicación.
Aquí hay un truco que pocos te dicen: el sistema funciona mucho mejor si tienes el A-Number. El Número de Extranjero es un dígito de nueve posiciones que empieza con la letra "A". Si la persona ha tenido trámites previos con USCIS o ha estado en un proceso migratorio antes, ese número estará en sus papeles. Es la forma más precisa. Sin errores de dedo. Sin confusiones con apellidos comunes como García o Rodríguez.
Si no tienes el A-Number, te toca buscar por datos biográficos. Nombre completo, apellidos y país de origen. Suena fácil, ¿verdad? No lo es. ICE a veces escribe mal los nombres. O quizás la persona tiene dos nombres y solo registraron uno. Si no lo encuentras a la primera, intenta variaciones. Tal vez usaron solo el primer apellido. Tal vez escribieron "Jose" sin acento o con un error tipográfico. Créeme, sucede más de lo que imaginas.
Limitaciones del localizador que debes conocer
El localizador no es perfecto. De hecho, tiene reglas estrictas sobre quién aparece y quién no. Por ejemplo, si la persona es menor de 18 años, jamás aparecerá en el buscador público por razones de protección de menores. Si buscas a un adolescente, el ODLS no te va a servir de nada.
Tampoco verás a personas que acaban de ser liberadas o que ya fueron deportadas hace más de 60 días. El sistema es para los que están "actualmente" bajo custodia o fueron liberados muy recientemente. Además, hay centros de detención privados o cárceles locales que tienen contratos con ICE (llamados acuerdos 287(g)) donde la actualización de la información puede tardar un poco más en reflejarse en el portal central.
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¿Y si el localizador no muestra nada?
A veces el sistema falla o la persona aún está en tránsito. Si sabes en qué ciudad ocurrió el arresto, lo más inteligente es llamar directamente a las oficinas de campo de la Enforcement and Removal Operations (ERO).
No tengas miedo de llamar.
Preguntar por el paradero de alguien no te pone automáticamente en el radar para ser arrestado tú también, aunque entiendo perfectamente el miedo. Si estás en una situación migratoria vulnerable, pide a un amigo con papeles o a un abogado que haga la llamada por ti. Hay oficinas regionales en ciudades grandes como Los Ángeles, Miami, Chicago y San Antonio. Cada una maneja los centros de detención de su zona.
Contactar a los consulados
Esta es la vía que mucha gente olvida. Si la persona detenida es ciudadana de otro país (México, Guatemala, Honduras, El Salvador, por ejemplo), su consulado tiene el deber de asistirla. Los consulados suelen tener líneas de emergencia de protección 24/7. Ellos tienen canales de comunicación directa con las autoridades migratorias que los civiles no tenemos.
Si llamas al consulado, ten a la mano:
- Nombre completo del familiar.
- Fecha de nacimiento.
- Lugar donde fue visto por última vez.
- Cualquier condición médica que requiera atención urgente.
A veces, el consulado se entera antes que la familia porque ICE tiene la obligación (en muchos casos) de notificar a la representación extranjera cuando detienen a uno de sus nacionales.
Entender el proceso: ¿Qué pasa después del arresto?
Cuando ICE detiene a alguien, no lo llevan directamente a un avión. Primero pasan por un proceso de procesamiento. Les toman huellas, fotos y evalúan si tienen una orden de deportación previa o si son candidatos a una fianza.
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Aquí es donde la cosa se pone técnica. Si la persona ya tenía una orden de deportación "firmada" (un final order), el proceso de remoción puede ser muy rápido. Pero si es su primera vez enfrentando al sistema, tienen derecho a ver a un juez de inmigración.
El derecho a la fianza o "Bond"
No todos califican. Si ICE considera que la persona es un peligro para la comunidad o que hay riesgo de que se escape (flight risk), podrían negarle la fianza. Sin embargo, en muchos casos, un juez de inmigración puede fijar un monto.
Pagar una fianza de inmigración es diferente a una fianza penal. Se paga el monto total directamente a ICE o a través de un fiador (bond company). Una vez pagada, la persona es liberada mientras continúa su proceso en las cortes de inmigración. Esto puede durar años. Pero al menos están en casa.
Errores comunes que complican la búsqueda
La desesperación nos hace cometer errores. El más frecuente es dar información falsa a los oficiales. Si la persona detenida dio un nombre falso al momento del arresto, buscarla con su nombre real en el localizador será una pérdida de tiempo total.
Otro error es contratar "notarios" o personas que prometen sacar a alguien de detención por unos cuantos miles de dólares de forma inmediata. Cuidado. En Estados Unidos, los notarios no son abogados. Muchos se aprovechan del pánico de las familias para estafar. Solo un abogado de inmigración con licencia o un representante acreditado por el DOJ (Departamento de Justicia) puede representarte legalmente ante ICE o la corte.
¿Dónde están los centros de detención?
A veces los mueven. ICE tiene la facultad de trasladar a los detenidos a cualquier parte del país. Alguien arrestado en Nueva York podría terminar en un centro de detención en Louisiana simplemente porque hay más espacio allá. Por eso es vital revisar el localizador de forma constante, incluso si ya sabías dónde estaba ayer. El sistema te dirá el nombre del centro actual y la dirección.
Pasos prácticos para actuar ahora mismo
Si ahora mismo estás intentando resolver cómo saber si alguien está detenido por ICE, deja de dar vueltas en círculos y sigue este orden lógico.
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Primero, verifica en el portal locator.ice.gov. Hazlo con el A-Number si lo tienes; si no, intenta tres variaciones del nombre. Si el sistema dice "No records found", no entres en pánico todavía. Puede que el procesamiento no haya terminado.
Segundo, contacta a la oficina local de ERO en la región donde ocurrió el arresto. Sé breve. "Busco a [Nombre], nacido el [Fecha]". No des más explicaciones de las necesarias sobre el estatus de nadie.
Tercero, llama al consulado respectivo. Ellos son tus aliados más fuertes en las primeras 24 horas. Tienen personal dedicado exclusivamente a localizar personas en cárceles migratorias.
Cuarto, busca asesoría legal real. Si no tienes dinero para un abogado privado, busca organizaciones sin fines de lucro. Sitios como Informed Immigrant o la American Immigration Lawyers Association (AILA) tienen directorios para encontrar ayuda profesional. No esperes a que lo deporten para buscar un abogado; para entonces, las opciones se reducen casi a cero.
Asegúrate de tener siempre una copia de los documentos importantes de tu familiar en un lugar seguro. Fotos de su pasaporte, acta de nacimiento y cualquier documento migratorio anterior. Tener esa información a mano marca la diferencia entre encontrar a alguien en diez minutos o buscar a ciegas durante diez días.
Recuerda que el sistema está diseñado para ser complejo, pero no es impenetrable. La paciencia, por difícil que sea mantenerla, es tu mejor herramienta en este proceso. Mantén un registro de con quién hablas, a qué hora llamaste y qué número de caso te dieron. Esa bitácora será oro puro si las cosas se complican legalmente más adelante.