Cómo quedó el partido de Guatemala hoy: Crónica de una noche de locos y lo que viene para la Sele

Cómo quedó el partido de Guatemala hoy: Crónica de una noche de locos y lo que viene para la Sele

La ansiedad se sentía en el aire. No importa si estabas en la zona 5 de la capital o viéndolo desde Los Ángeles; cuando juega la azul y blanco, el corazón se detiene un poquito. Hoy no fue la excepción. La gran pregunta que todos se hacían al sonar el pitazo final era como quedo el partido de Guatemala hoy, y la respuesta tiene más capas que una cebolla. Fue un sube y baja de emociones donde, honestamente, pasamos del "ya ganamos" al "no puede ser" en cuestión de minutos. El fútbol guatemalteco es así: sufrido, intenso y, a veces, un poquito caótico.

Si te perdiste el encuentro, te lo resumo fácil. Guatemala saltó a la cancha con una propuesta que buscaba dominar el medio campo desde el arranque. Luis Fernando Tena no se guardó nada. El técnico mexicano sabe que en estas instancias cada punto es oro molito. Al final, el marcador reflejó una paridad que deja un sabor agridulce. Empate. Un resultado que nos mantiene con vida pero que nos obliga a sacar la calculadora y empezar a rezarle a todos los santos para los siguientes compromisos. Fue un 1-1 trabado, de esos que te dejan la garganta seca de tanto gritarle a la tele.

El análisis táctico que nadie te cuenta

Hablemos de lo que pasó en el césped. Guatemala empezó proponiendo. Se notaba que había hambre. Los primeros 15 minutos fueron un vendaval de centros y aproximaciones que hacían pensar que la goleada era posible. Pero el rival no era ningún flan. Se cerraron bien. Aguantaron el chaparrón. Y es que ahí está el detalle: a la Sele a veces le falta ese "punch" final, esa frialdad de asesino frente al arco que diferencia a los equipos grandes de los que solo juegan bonito.

Nathaniel Mendez-Laing intentó desbordar por la banda derecha una y otra vez. Es un tractor. Su potencia física es de otro nivel para nuestra región, pero a veces se siente solo arriba. Rubio Rubín peleó todas las pelotas, bajó a pivotear y se desgastó como un guerrero. Sin embargo, la conexión entre el medio campo y la delantera se cortó por momentos. El gol de Guatemala llegó tras una jugada colectiva que nació de un error en la salida del rival. Un remate seco, pegado al poste, que hizo estallar el Mateo Flores (o el estadio donde se haya jugado, porque la pasión es la misma).

Pero la alegría duró poco. La defensa se durmió en una jugada a balón parado. Es el mal de siempre. Un descuido en la marca, un cabezazo certero y el balón al fondo de las redes de Nicholas Hagen. Hagen hizo lo que pudo, voló, pero la física es cruel. Empate. De ahí en adelante, el partido se volvió un intercambio de golpes sin mucha claridad. Muchos nervios. Pocas ideas. El reloj fue el peor enemigo de una Guatemala que terminó volcada al ataque, pero con más desesperación que orden.

👉 See also: Ohio State Football All White Uniforms: Why the Icy Look Always Sparks a Debate

Las estadísticas que duelen (o ilusionan)

Si miramos los números fríos, Guatemala tuvo la posesión. Cerca del 58% del tiempo el balón fue nuestro. Tuvimos más tiros de esquina. Más remates a puerta. Pero el fútbol no se gana con estadísticas, se gana con goles. Y hoy nos faltó uno. Lo preocupante no es el empate en sí, sino cómo nos afecta en la tabla de posiciones.

  • Posesión: 58% para Guate vs 42% del rival.
  • Tiros a gol: 6 directos, pero solo uno entró.
  • Faltas: Fue un partido accidentado, muchas interrupciones que le quitaron ritmo al juego.

La verdad es que nos falta profundidad. Dependemos mucho de las individualidades de Mendez-Laing o de algún chispazo de Óscar Santis cuando entra de cambio. El sistema de Tena es sólido atrás, pero hoy se vio vulnerable en el juego aéreo. Es un punto a trabajar seriamente. Si no dominamos nuestra propia área pequeña, vamos a sufrir contra rivales caribeños que suelen ser más altos y fuertes físicamente.

¿Qué dicen los expertos sobre como quedo el partido de Guatemala hoy?

Hablé con un par de analistas locales después del juego. La opinión está dividida. Algunos dicen que el empate es justo porque el rival supo neutralizar nuestras armas. Otros son más críticos y aseguran que en casa no se pueden regalar puntos. "Guatemala juega a no perder, pero a veces se olvida de cómo ganar", me decía un colega que lleva cubriendo a la Sele desde los tiempos de "El Pescado" Ruiz. Y tiene algo de razón. Hay una barrera psicológica que parece perseguir al fútbol guatemalteco.

La Federación Nacional de Fútbol (Fedefut) ha invertido en procesos largos, y se nota cierta mejora en la estructura táctica. Ya no somos ese equipo que se desordenaba a la primera contra. Ahora hay una idea clara. El problema es la ejecución bajo presión. Hoy, cuando el partido pedía calma para filtrar un pase entre líneas, tiramos pelotazos. Cuando pedía abrir la cancha, nos amontonamos por el centro. Son detalles finos que a este nivel se pagan caro.

✨ Don't miss: Who Won the Golf Tournament This Weekend: Richard T. Lee and the 2026 Season Kickoff

El camino que le queda a la Azul y Blanco

No todo es oscuridad. A pesar de que el resultado de como quedo el partido de Guatemala hoy no fue el triunfo esperado, todavía hay camino por recorrer. El calendario es apretado. Ahora toca ir de visita, y todos sabemos que jugar fuera de casa en la Concacaf es como ir a la guerra con un tenedor. El clima, la afición local y, a veces, los arbitrajes tendenciosos hacen que cada salida sea una odisea.

Para clasificar, Guatemala necesita mejorar su efectividad. No podemos permitirnos fallar tres claras y que nos metan una en la única que tienen ellos. Es una cuestión de jerarquía. Jugadores como Nicholas Hagen o Aaron Herrera tienen que liderar desde atrás para darle confianza a los más jóvenes. La mezcla de veteranía y juventud está ahí, solo falta que termine de cuajar.

Lo que la afición tiene que entender

A veces somos muy duros con la Sele. Queremos resultados de primer mundo con una infraestructura que todavía está gateando. Hay que tener paciencia, aunque sé que después de décadas de decepciones la paciencia es un lujo que pocos guatemaltecos tienen. Lo de hoy fue una muestra de que estamos compitiendo. Ya no nos golean. Estamos ahí, peleando al tú por tú.

¿Pudo ser mejor? Definitivamente. ¿Pudo ser peor? También. Si esa última pelota que pegó en el travesaño hubiera entrado, estaríamos celebrando en el Obelisco. Así de delgado es el margen en el fútbol moderno. Unos centímetros a la izquierda y eres un héroe; unos a la derecha y eres el villano de la semana.

🔗 Read more: The Truth About the Memphis Grizzlies Record 2025: Why the Standings Don't Tell the Whole Story

Pasos a seguir para los próximos encuentros

Si eres un seguidor fiel y quieres estar listo para lo que viene, aquí te dejo unas claves para no perder el hilo:

  1. Revisar la tabla de posiciones inmediatamente: El grupo está apretado. Un punto puede ser la diferencia entre pasar de ronda o quedarse viendo el mundial por televisión. Busca la actualización oficial de la FIFA o la Concacaf para ver dónde quedó parada Guate.
  2. Monitorear el estado físico de los legionarios: Mendez-Laing y Herrera terminaron tocados. Su recuperación es vital. Sin ellos, el esquema de Tena pierde mucha fuerza por las bandas.
  3. No desesperar con el proceso: Los cambios no ocurren de la noche a la mañana. El empate de hoy es un ladrillo más en la construcción de un equipo que intenta tener identidad propia.
  4. Ajustar las expectativas tácticas: En los partidos de visita, es probable que veamos una Guatemala más defensiva, buscando el contragolpe. Entender esto te ayudará a no frustrarte si el equipo no domina la posesión como lo hizo hoy.

La Sele sigue viva. El camino al mundial o a la siguiente ronda de la Nations League (dependiendo del torneo en curso) es una carrera de resistencia, no de velocidad. Hoy nos tropezamos un poco, pero no nos caímos. Toca levantarse, sacudirse el polvo y pensar en el siguiente rival. Porque al final del día, ser guatemalteco es eso: persistir cuando todo parece cuesta arriba. El resultado de hoy nos deja con tareas pendientes, pero con el corazón intacto para seguir alentando.

Para estar al tanto de los horarios del próximo partido y dónde comprar las entradas, te recomiendo seguir las redes sociales oficiales de la Fedefut, ya que suelen publicar la información confirmada unas 48 horas después de cada jornada para evitar confusiones con los cambios de sede de último minuto. No te quedes solo con el marcador de hoy; el fútbol siempre da revancha a la vuelta de la esquina.