Cómo funciona la clasificación del mundial de clubes y por qué es un caos total para los equipos

Cómo funciona la clasificación del mundial de clubes y por qué es un caos total para los equipos

El fútbol cambió para siempre y a veces parece que nadie nos avisó. Ya no es solo ese torneo corto en diciembre donde el campeón de la Champions le ganaba casi siempre al campeón de la Libertadores en una sede exótica como Japón o Marruecos. No. Ahora hablamos del Mundial de Clubes de la FIFA 2025, un monstruo de 32 equipos que se jugará en Estados Unidos y que ha vuelto locos a los directivos de medio mundo. La clasificación del mundial de clubes se ha convertido en una carrera de obstáculos burocráticos, puntos en rankings de la UEFA y dramas de última hora que dejaron fuera a gigantes históricos.

Honestamente, si estás confundido sobre quién entra y quién no, es normal. La FIFA no lo puso fácil. Básicamente, crearon un sistema que premia la constancia de cuatro años (2021-2024), pero que también pone límites por país que han generado situaciones bastante injustas, o al menos curiosas.

El laberinto de la clasificación del mundial de clubes por confederaciones

Para entender esto hay que mirar el mapa. No todos los continentes pesan lo mismo, y eso es una realidad que duele en Sudamérica pero que se celebra en Europa. La UEFA tiene 12 plazas. ¿Cómo se llenan? Pues una mezcla entre mérito directo por ganar y una tabla de puntos que parece álgebra avanzada. Los campeones de la Champions League (Chelsea, Real Madrid, Manchester City y el Real Madrid de nuevo en 2024) tenían su asiento reservado desde el día uno. Pero el resto de las plazas se decidieron por un ranking de coeficiente.

Aquí es donde se puso tenso el asunto. Por ejemplo, el Barcelona se quedó fuera porque el Atlético de Madrid sumó más puntos en los últimos ciclos europeos. No importa que el Barça sea un club globalmente más masivo; los números son fríos. En Italia, la Juventus se metió sufriendo desde el sofá de su casa porque el Napoli no logró avanzar lo suficiente en la última edición de la Champions. Es un sistema que castiga los años de "reconstrucción".

En la CONMEBOL, la historia es similar pero con sabor brasileño. El dominio de Brasil ha sido tan absurdo que Palmeiras, Flamengo y Fluminense aseguraron su clasificación del mundial de clubes simplemente ganando la Libertadores. Pero aquí hay un matiz: el ranking de la CONMEBOL. Equipos como River Plate y Boca Juniors tuvieron que sacar la calculadora. River lo logró por méritos propios en la cancha, mientras que Boca tuvo que rezar para que otros resultados le favorecieran al no estar jugando la Libertadores en 2024. Al final, la mística y los puntos acumulados les dieron el pase.

💡 You might also like: Por qué los partidos de Primera B de Chile son más entretenidos que la división de honor

¿Por qué hay equipos grandes que se quedaron fuera?

La regla de "máximo dos equipos por país" es el gran villano de esta historia para muchos. Imagina ser el Liverpool o el AC Milan y ver el torneo por televisión mientras equipos de ligas mucho menores están dentro. Si un país ya tiene dos clasificados por ranking, un tercero solo puede entrar si gana el torneo continental máximo. Por eso Inglaterra no pudo llevar al Arsenal o al Liverpool; el City y el Chelsea ya ocupaban las plazas. Es una restricción que busca la "universalidad" del fútbol, pero que baja el nivel técnico del torneo si somos sinceros.

En Asia (AFC) y África (CAF), la cosa fue más lineal pero no menos competitiva. El Al-Hilal de Arabia Saudita y el Al-Ahly de Egipto son los reyes de sus zonas. Ellos no necesitan que nadie les explique la clasificación del mundial de clubes porque siempre están ahí. El problema es para los clubes de la MLS o de la Liga MX. El Monterrey, el León y el Pachuca sacaron la cara por México, mientras que el Seattle Sounders entró por esa histórica Concachampions que ganaron.

Y claro, está el invitado del país anfitrión. La FIFA decidió que el Inter Miami de Lionel Messi ocupara esa plaza tras ganar la Supporters' Shield. Muchos critican esto como un movimiento puramente comercial. Y bueno, probablemente lo sea. El fútbol es un negocio, y un Mundial de Clubes sin Messi en Miami era algo que Infantino no iba a permitir.

El factor ranking: No es solo ganar, es durar

Mucha gente cree que con ganar un par de partidos importantes ya estás dentro. Error. La FIFA diseñó un sistema de puntos donde se premia:

📖 Related: South Carolina women's basketball schedule: What Most People Get Wrong

  • 3 puntos por victoria.
  • 1 punto por empate.
  • 3 puntos por avanzar en cada fase de la competición continental.

Esto significa que un equipo que llega constantemente a cuartos de final durante cuatro años puede superar a un equipo que llegó a una final y luego desapareció. Es una carrera de fondo. Por eso el Borussia Dortmund está dentro y equipos con rachas explosivas pero cortas se quedaron mirando desde la barrera. La clasificación del mundial de clubes es, en realidad, un examen de cuatro años de gestión deportiva.

Diferencias entre continentes que complican todo

La UEFA usa su propio ranking para determinar estos puntos, mientras que para el resto del mundo la FIFA aplicó una fórmula estándar. Esto generó cierta fricción. En Europa, se valoran más los partidos de Champions que cualquier otra cosa. En cambio, para la CONCACAF o la OFC (Oceanía), el camino es mucho más estrecho. El Auckland City, por ejemplo, es el eterno representante de Oceanía, básicamente porque no tienen competencia real en su zona que sume puntos de forma constante.

Los estadios y la logística de un torneo masivo

No se puede hablar de la clasificación del mundial de clubes sin mencionar dónde van a jugar. Estados Unidos ha dispuesto estadios de primer nivel, muchos de ellos sedes de la NFL. Ciudades como New York, Miami, Orlando y Los Ángeles serán el epicentro. Para los clubes clasificados, esto no es solo un honor deportivo; es una mina de oro. Se rumorea que solo por participar, cada club podría embolsarse entre 40 y 50 millones de dólares. Es una cifra que cambia la economía de cualquier equipo sudamericano o africano de la noche a la mañana.

Sin embargo, el sindicato de jugadores (FIFPRO) está furioso. El calendario está saturado. Los jugadores que logran la clasificación para sus clubes se enfrentan a veranos sin descanso. Es la otra cara de la moneda: más gloria, más dinero, pero cuerpos más castigados.

👉 See also: Scores of the NBA games tonight: Why the London Game changed everything

El impacto en el mercado de fichajes

Saber que estás clasificado para este torneo ha cambiado cómo los clubes fichan. Ya no se busca solo el talento joven para revender; se busca experiencia para aguantar un torneo de un mes a máxima intensidad. El Monterrey o el Al-Ittihad han invertido fortunas sabiendo que el escaparate mundial justifica el gasto. La clasificación del mundial de clubes se ha vuelto un argumento de venta para que los jugadores acepten ofertas de ligas fuera de Europa. "Ven con nosotros y jugarás contra el Real Madrid en un torneo oficial", dicen los agentes. Y funciona.

El futuro del formato y las posibles críticas

¿Es este el mundial que queríamos? Hay división de opiniones. Algunos dicen que es la evolución natural, una verdadera Copa del Mundo de equipos. Otros piensan que es un invento para exprimir más dinero y que los clubes pequeños de Europa o América nunca tendrán oportunidad frente al presupuesto de un Manchester City o un PSG.

Lo cierto es que la clasificación del mundial de clubes ya es una realidad inamovible. El ranking se cerró, los nombres están sobre la mesa y ahora solo queda ver si el espectáculo en la cancha justifica todo este lío administrativo. La FIFA ha apostado fuerte. Si el torneo es un éxito, el sistema de clasificación se volverá tan sagrado como el de las selecciones nacionales. Si fracasa, veremos cambios drásticos para 2029.


Pasos prácticos para seguir el torneo:

  • Revisa el ranking oficial: Si tu equipo no clasificó, mira la tabla histórica de la FIFA para entender cuántos puntos le faltaron y qué torneos continentales debe priorizar en el próximo ciclo.
  • Sigue el sorteo: Las fechas de los cruces definirán si veremos un "grupo de la muerte" con equipos europeos y sudamericanos desde la primera fase.
  • Ojo al calendario local: Las ligas nacionales tendrán que ajustar sus fechas en 2025 para permitir que sus equipos viajen a Estados Unidos sin perder competitividad interna.
  • Monitorea los fichajes de invierno: Los clubes clasificados suelen reforzarse seis meses antes para llegar con el bloque armado al torneo de verano.