Recordar un partido entre la Juve y el Dortmund es, básicamente, viajar a la esencia pura del fútbol europeo de los noventa y mediados de los diez. No es solo un juego. Es un choque de identidades. Por un lado, el rigor táctico italiano; por el otro, la verticalidad alemana que nunca te deja respirar. Cuando buscas las alineaciones de Juventus contra Borussia Dortmund, lo que realmente estás rastreando es la evolución de dos de los clubes más grandes del continente a través de sus formaciones más icónicas.
Honestamente, pocos partidos tienen tanta carga histórica.
Hablamos de la final de 1997, claro. Pero también de esos octavos de final en 2015 donde la Juve de Allegri dio un golpe en la mesa que nadie esperaba. Las pizarras de Marcello Lippi y Ottmar Hitzfeld, o más recientemente las de Klopp y Allegri, son verdaderas lecciones de estrategia que todavía se estudian en Coverciano.
El 11 que cambió la historia: Múnich 1997
La final de la Champions League 1996-1997 es el punto de referencia absoluto. La Juventus llegaba como el "monstruo" de Europa. Venían de ganar la copa el año anterior y tenían a un joven Zinedine Zidane que empezaba a dominar el mundo. Si miras la alineación de la Juventus aquel día, te asustas. Peruzzi bajo los palos. Una defensa de hierro con Ferrara, Montero y Porrini. En el medio, la potencia de Deschamps y Jugovic servía de plataforma para que Zidane inventara fútbol. Arriba, Vieri y Boksic. Un equipo diseñado para aplastar.
Pero el Borussia Dortmund de Hitzfeld tenía un plan distinto.
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Alinearon a Stefan Klos en portería. La defensa era una mezcla de veteranía y colocación con Jürgen Kohler —un exjuventino, por cierto— y el mítico Matthias Sammer como líbero. En el centro del campo, Paul Lambert tuvo la tarea de su vida: anular a Zidane. Y lo hizo. Esa alineación del BVB se completaba con Paulo Sousa, Andreas Möller y una delantera punzante con Karl-Heinz Riedle y Stephane Chapuisat.
Lo que nadie vio venir fue la entrada de Lars Ricken. Entró y, en su primer toque, metió una vaselina que sentenció el 3-1. Fue el triunfo del orden alemán sobre el talento individual italiano.
La revancha táctica de 2015
Pasaron los años y el fútbol cambió. En 2015, los octavos de final nos regalaron otra entrega de este clásico. Las alineaciones de Juventus contra Borussia Dortmund en esa eliminatoria mostraron un cambio de paradigma. La Juve ya no era el equipo que intentaba dominar por peso físico, sino por inteligencia posicional.
Massimiliano Allegri puso en el campo un rombo en el mediocampo que es hoy objeto de culto. Buffon, Lichtsteiner, Bonucci, Chiellini y Evra formaban la base. Pero la magia estaba un poco más adelante. Andrea Pirlo como eje, escoltado por la energía de Arturo Vidal y Paul Pogba. Claudio Marchisio cerraba un cuarteto que controlaba el ritmo a su antojo. Arriba, el veneno de Carlos Tévez y Álvaro Morata.
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El Dortmund de Jürgen Klopp, en plena crisis de resultados pero manteniendo su estilo de "Heavy Metal Football", respondió con Weidenfeller, Piszczek, Sokratis, Hummels y Schmelzer. En el medio, Gündogan y Sahin intentaban organizar, mientras que Reus, Aubameyang y Mkhitaryan buscaban transiciones letales. La Juve ganó 2-1 en Turín y luego dio un recital en el Signal Iduna Park ganando 0-3. Tévez estuvo imparable.
¿Por qué estas alineaciones siguen siendo relevantes hoy?
No se trata solo de nombres en un papel. Se trata de cómo los perfiles de los jugadores dictan el flujo del juego. Cuando analizas las alineaciones de Juventus contra Borussia Dortmund, notas patrones que se repiten. El Dortmund suele apostar por extremos rápidos y transiciones verticales, mientras que la Juventus prefiere el control de las áreas.
- El rol del "Regista": En casi todos los enfrentamientos ganados por la Juve, hubo un mediocentro que dictó el tempo (Deschamps, Pirlo).
- La presión tras pérdida: El sello del Dortmund de Klopp que incomodó muchísimo a la Juve en los primeros minutos de sus cruces.
- El factor "Ex": Jugadores como Andreas Möller, Jürgen Kohler o Paulo Sousa vistieron ambas camisetas, lo que añade una capa de conocimiento táctico interno que suele desequilibrar estos partidos.
En 1995, por ejemplo, se vieron las caras en las semifinales de la Copa de la UEFA. La Juventus de Lippi alineó a Roberto Baggio junto a Vialli y Ravanelli. El BVB tenía a Sammer y Zorc. Fue un choque de trenes donde la Juve se impuso por calidad individual, algo que el Dortmund corregiría años después con un sistema mucho más coral.
El análisis de las plantillas actuales y su legado
Si comparamos aquellas formaciones con lo que vemos hoy en día, la diferencia es el ritmo. El fútbol de los 90 permitía a jugadores como Zidane o Möller tomarse un segundo para pensar. En 2015, Pogba y Reus ya operaban a una velocidad distinta. Sin embargo, la estructura defensiva de la Juve siempre ha buscado ser un bloque bajo difícil de romper, mientras que el Dortmund se siente cómodo en el caos organizado.
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Es curioso ver cómo la Juve ha intentado modernizarse buscando ese estilo más europeo y menos "italiano" en años recientes, mientras que el Dortmund ha luchado por mantener su identidad de cantera y exportación de talento, alineando a jóvenes como Bellingham o Haaland en sus últimas participaciones importantes antes de que partieran a otros destinos.
Claves para entender el éxito en estos cruces
Para que un equipo gane este duelo, la alineación debe cumplir tres requisitos no negociables:
Primero, el control de las bandas. En 1997, Kree y Heinrich anularon las subidas de Di Livio. En 2015, Evra y Lichtsteiner fueron fundamentales para ensanchar el campo y sacar a los centrales del Dortmund de su zona de confort.
Segundo, la vigilancia sobre el mediapunta. Si el Dortmund deja libre al "10" de la Juve, sufre. Si la Juve permite que el mediocentro creativo del BVB gire con el balón, la defensa sufre.
Tercero, la efectividad en el área. Carlos Tévez en 2015 fue la definición de esto: tres disparos, dos goles. En finales y eliminatorias directas, las alineaciones importan, pero la jerarquía de los nombres dentro de ellas decide.
Para profundizar en el análisis de estos equipos, es fundamental observar cómo las alineaciones de Juventus contra Borussia Dortmund han influido en el mercado de fichajes europeo. Muchos de los movimientos estratégicos de ambos clubes nacieron de la necesidad de contrarrestar lo que el otro proponía en el campo. Si te interesa el scouting o el análisis táctico, repasar los videos de estos partidos con las plantillas en mano es el mejor ejercicio posible. Observa los movimientos de arrastre de Morata para liberar a Tévez o cómo Sammer dirigía la defensa desde el centro del campo; ahí es donde reside el verdadero aprendizaje futbolístico. No te quedes solo con el resultado, fíjate en los emparejamientos individuales en cada zona del campo.