¿Te acuerdas de 2016? Fue un año raro para el cine, y el estreno de la secuela de Infratierra no fue la excepción. La gente esperaba con ansias ver qué pasaba con esa estética neogótica de Tim Burton, aunque esta vez el mando lo tuviera James Bobin. Pero lo que realmente mantuvo a flote el interés fue el alicia a través del espejo reparto. No era cualquier grupo de actores; era básicamente la realeza de Hollywood mezclada con voces legendarias que ya no están con nosotros.
Kinda loco pensar que ya pasaron tantos años.
Mucha gente se confunde y cree que Burton dirigió esta también. Error. Él solo produjo. El peso de la narrativa recayó en caras conocidas como Mia Wasikowska y un Johnny Depp que, honestamente, estaba en uno de sus momentos más histriónicos como el Sombrerero Loco. Pero si rascamos un poquito más allá de los protagonistas, el elenco esconde detalles que te hacen ver la película con otros ojos.
Los pesos pesados: ¿Quiénes volvieron a Infratierra?
Lo primero es lo primero. La columna vertebral de la película es el regreso de los cuatro fantásticos de la entrega anterior.
Mia Wasikowska volvió como Alicia Kingsleigh. Ya no era la niña confundida; aquí la vemos como capitana de barco, una mujer que no encaja en las reglas asfixiantes del Londres victoriano. Mia tiene esa habilidad de parecer frágil y de acero al mismo tiempo. Es genial.
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Luego tenemos a Johnny Depp. Su Tarrant Hightopp (el Sombrerero) es el motor emocional de la trama. Esta vez no se trata de tomar el té, sino de una depresión profunda porque cree que su familia sigue viva. Depp le mete capas de tristeza que a veces se pierden entre tanto maquillaje fluorescente.
No podemos olvidar a las hermanas reales:
- Anne Hathaway como Mirana, la Reina Blanca. Sigue siendo etérea, pero en esta peli descubrimos que no es tan "santa" como pensábamos. Tiene un secreto de la infancia que básicamente causó todo el drama.
- Helena Bonham Carter como Iracebeth, la Reina Roja. Honestamente, ella se roba cada escena. Esa cabeza gigante y su temperamento volcánico son icónicos. Verla interactuar con Sacha Baron Cohen es de lo mejor del filme.
El gran fichaje: Sacha Baron Cohen como Tiempo
Si hay alguien que le dio aire fresco al alicia a través del espejo reparto, fue Sacha Baron Cohen. Interpreta a "Tiempo", un ser que es mitad humano y mitad reloj. Vive en un castillo de eternidad y tiene un acento alemán que, según el propio actor, buscaba sonar autoritario pero un poco ridículo.
Es un personaje fascinante. No es el villano típico. De hecho, técnicamente tiene razón en casi todo lo que dice: no puedes cambiar el pasado. Su dinámica con la Reina Roja es medio romántica y muy bizarra. Además, verlo rodeado de sus "Segundos" (esos pequeños robots que forman un minuto) es visualmente increíble.
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Voces que nos rompieron el corazón: El adiós de Alan Rickman
Aquí es donde la cosa se pone seria. Esta película tiene un valor histórico bastante triste: fue el último trabajo cinematográfico de Alan Rickman.
Rickman prestó su inconfundible voz a Absolem, que en esta entrega ya no es una oruga, sino una mariposa azul monarca. Solo aparece un par de veces, pero escuchar ese tono grave y pausado es piel de gallina total. La película está dedicada a su memoria, y con razón. Perder a un actor de su calibre dejó un vacío enorme en el cine británico.
Pero no fue el único genio detrás de los micrófonos. El reparto de voces originales es un quién es quién del talento del Reino Unido:
- Stephen Fry como el Gato de Cheshire. Esa sonrisa cínica no sería lo mismo sin su voz.
- Michael Sheen como el Conejo Blanco (Nivens McTwisp).
- Timothy Spall como Bayard, el sabueso.
- Barbara Windsor como la ratoncita Mallymkun.
Los nuevos rostros y la familia del Sombrerero
Para entender por qué el Sombrerero está tan mal, la película nos presenta a su padre, Zanik Hightopp, interpretado por Rhys Ifans. Si lo reconoces es porque es el mismo que hizo de Xenophilius Lovegood en Harry Potter o del Lagarto en Spider-Man. Aquí hace de un padre estricto que, al final, solo quería que su hijo fuera alguien importante.
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También hay apariciones breves que quizás se te pasaron:
- Andrew Scott (el Moriarty de Sherlock) aparece como el Dr. Addison Bennett, un médico bastante siniestro en el manicomio donde intentan encerrar a Alicia.
- Richard Armitage y Hattie Morahan interpretan al Rey y la Reina de Infratierra en los flashbacks, dándonos el origen de la pelea entre las hermanas.
- Ed Speleers (de Eragon y Outlander) hace de James Harcourt, el empleado de la compañía de barcos que está un poco pillado por Alicia.
El doblaje en español: ¿Quiénes pusieron las voces?
Para los que la vimos en nuestro idioma, el trabajo de doblaje fue brutal. En la versión de España, Iván Muelas le da ese toque esquizofrénico perfecto a Johnny Depp, mientras que Mar Bordallo suele ser la voz habitual de personajes como Alicia, aunque aquí el reparto varió según la región.
En México y Latinoamérica, Ricardo Tejedo hizo un trabajo magistral como el Sombrerero. Es increíble cómo logran replicar esa fragilidad emocional de Depp sin que suene caricaturesco.
Básicamente, el éxito o el recuerdo que tenemos de esta peli no es tanto por el guion (que bueno, es un poco predecible con los viajes en el tiempo), sino por la química de este grupo. Ver a Sacha Baron Cohen interactuar con los veteranos de la primera parte fue un acierto total.
Si tienes ganas de volver a verla, fíjate bien en las escenas de la familia Hightopp. Hay un montón de actores secundarios británicos de gran nivel que apenas parpadeas y te los pierdes. Es una de esas pelis que, aunque la crítica no amó, el diseño de personajes y el casting la mantienen como un placer visual.
Lo que puedes hacer ahora:
Si te interesa profundizar en el trabajo de estos actores, te recomiendo buscar el "making of" del diseño de vestuario de Colleen Atwood para esta película. Ver cómo Rhys Ifans o Sacha Baron Cohen se transforman con esas piezas de ingeniería textil explica mucho de por qué sus actuaciones funcionan tan bien a pesar de tanto efecto digital. También podrías revisar la filmografía de James Bobin si te gustó el ritmo más cómico de esta secuela en comparación con la primera de Burton.